Esta fotógrafa de comida sabe que te robas sus fotografías

Esta fotógrafa de comida sabe que te robas sus fotografías

Brittany Wright es conocida por sus fascinantes fotografías de frutas, vegetales y pan. Pero no ha recibido crédito por su trabajo.
LC
traducido por Laura Castro
18.12.17

Brittany Wright comenzó a tomar fotografías de alimentos a fines de 2012. Todo empezó como un pasatiempo que tenía mientras trabajaba arduamente reparando computadoras.

La fotografía era una consecuencia natural de las obsesiones de Wright; siempre se había sentido fascinada por la comida. Criada en San Diego por sus abuelos sureños, creció con una dieta constante de comida cajún que despertaba la curiosidad de sus compañeros de escuela, quienes nunca habían visto el gumbo, el abelmosco y la sémola de maíz, y mucho menos los habían probado.

Publicidad

"Eso me hizo darme cuenta de que allá afuera había otro tipo de comida de la cual probablemente yo ni siquiera había oído hablar", dice. "Y ese sigue siendo el caso".

Fotografía de Brittany Wright.

Cuando tomó su cámara en 2012, comenzó a ver cosas que nunca antes había notado en la comida: nuevas texturas, colores y formas en los ingredientes cotidianos.


Relacionados: Caguamas, pan de muerto y una ciudad de comida chatarra: fotos de tatuajes gastronómicos


"Mi arte es mi manera de hacer que mi imaginación y lo que está pasando en mi cerebro se expresé a través de la creatividad", me dice Wright por teléfono. "Estoy agradecida de que la cámara pueda captarlo y hacerlo permanente".

Ahora, se las ha arreglado para construir una carrera en torno a su fotografía, dando el salto y convirtiéndose en fotógrafa de tiempo completo para el final de 2014. Desde entonces, ha acumulado también una gran cantidad de seguidores, con casi 200,000 en Instagram.

Fotografía de Brittany Wright.

Pero durante gran parte de su carrera, Wright ha enfrentado el robo reiterado de su trabajo por parte de compañías y marcas de todo el mundo. Se dio cuenta de este problema primero a finales de 2013, cuando una búsqueda inversa de algunas de sus imágenes en Google Image arrojó una serie de resultados que no llevaban su nombre. Desde entonces, ha encontrado un innumerable número de veces sus fotografías publicadas sin atribución o consentimiento, convertidas en memes o fotografías amigables de Pinterest con frases inspiradores en ellas.

La gente tiende a darle el crédito por las imágenes sólo la mitad del tiempo, afirma. Sin embargo, cuando no lo hacen, resulta en un escenario que ella compara con la idea de la película Pay It Forward [Cadena de favores]: "Una persona publicará mis fotografías y luego tres personas más las publicarán y tres más después de eso. Y luego, se habrán extendido como un reguero de pólvora".


Relacionados: Hablamos con el hombre que hace pinturas de quesos


En septiembre, Wright abrió una cuenta en Pixsy, un servicio que permite a los creativos rastrear el robo de imágenes. Ella encontró más de 18,000 enlaces para sus fotos. "Me sentí abrumada y claustrofóbica", dijo con voz débil. "Me hundí en mi silla".

El ver sus fotografías por todo Internet sin su permiso ha menguado su espíritu y ha hecho que su flujo de trabajo se reduzca considerablemente, desviando su atención del arte y afectando su estado de ánimo cotidiano de tal manera que le resulta difícil explicárselo a los demás. La situación se ha vuelto tan insostenible que ya solicitó la ayuda de un abogado.

Fotografía de Brittany Wright.

Wright trabaja en su departamento de San Diego, el cual también le sirve como estudio. Hablé con ella en octubre, un mes antes del lanzamiento de un pequeño libro con sus fotografías, Feast Your Eyes, que salió a la venta la semana pasada y está lleno de fotografías de flores de cebollín, tunas y bayas ordenadas cuidadosamente en filas. Ella ve esto como un intento de reclamar lo que siente que le han quitado.

"Diariamente, cada hora, sin parar", me dice sobre el robo de sus imágenes. "Recibo el reporte de enlaces constantemente o las personas comentan debajo de las imágenes haciéndome saber que alguien ha publicado mi obra nuevamente sin mi consentimiento. Cientos de mis imágenes están por todo Internet sin que mi nombre sea mencionado en absoluto. Los plátanos, los panes tostados y algunas de mis fotos de cítricos son las más robadas".

Foto de Brittany Wright.

Las fotos en cuestión aparecen como si hubieran sido modificadas por la ingeniería inversa para volverse virales. Probablemente las has visto: productos alineados en degradados de color; plátanos dispuestos como los rayos de una llanta; 16 rebanadas de pan tostado que van desde un color pálido hasta un color café muy tostado, todas ellas han estado por todo Internet


Relacionados: Derechos de autor y memes


A principios de octubre, la fotografía de sus panes tostados fue reposteada, sin darle crédito, por la popular página de Facebook Money Saving Mom. Cada rebanada de pan había sido cubierta con números, como parte de un meme que preguntaba con qué nivel de tueste preferían las personas sus panes. Wright estaba furiosa porque los dueños de la página no la contactaron ni le pidieron permiso. Money Saving Mom no respondió a la solicitud de comentarios por parte de MUNCHIES, tampoco lo hicieron la mayoría de las otras compañías y organizaciones a las que Wright les ha señalado que le robaron sus fotografías.

Fotografía de Brittany Wright.

Uno de los pocos que respondieron fue Real Junk Food Project Leicester, una organización sin fines de lucro dirigida por voluntarios en el Reino Unido, quienes había utilizado más de diez de sus imágenes en materiales promocionales tanto en línea como fuera de línea. Bobby Hawkins, quien dirige el proyecto, inicialmente explicó que Wright nunca lo había contactado con respecto al uso de sus imágenes. Unos días después, Hawkins dijo que habían tomado las imágenes de una serie de sitios de imágenes de stock. Wright intentó encontrar las imágenes en esos sitios web pero no lo logró, lo que implica que fueron eliminadas.

"Debido al hecho de que la propietaria de los derechos de autor no se ha puesto en contacto con nosotros, continuaremos usando las fotos hasta que hagamos un nuevo diseño", me escribe Hawkins. "Por supuesto, las eliminaremos de inmediato si se lleva a cabo un reclamo legítimo en contra de su uso. Somos una organización caritativa, sin fines de lucro y nos impulsan las buenas intenciones, por lo tanto, nunca intentaremos sacar provecho del trabajo de otros". (Wright nos confirmó que no había contactado a Real Junk Food Project Leicester).


Relacionados: Fox dejó en bancarrota a un joven por subir ‘Los Simpsons’ a su sitio


El equipo del planificador de bodas de celebridades y diseñador de moda David Tutera fue otra fuente que utilizó las fotografías de cítricos de Wright como telón de fondo para un anuncio de joyería. Cuando le pedimos que hiciera un comentario al respecto, una representante de la compañía, Rona Menashe, me escribió diciendo que el equipo se dio cuenta del robo debido a un reclamo de violación a través de las notificaciones de Facebook e Instagram. El equipo eliminó la foto inmediatamente, y luego emitió una disculpa para Wright, lo cual ella corroboró. (Menashe me dijo que Tutera se volvió fan de la fotografía de Wright como resultado del incidente).

Aún así, las dificultades de Wright representan un problema creciente para los fotógrafos de alimentos que trabajan en línea. El terreno del Internet permite la vulneración de los derechos de autor y esencialmente permite que haya impunidad, dejando poco espacios de apoyo para artistas como Wright que involuntariamente pierden el control sobre su producción creativa.

Fotografía de Brittany Wright.

"La Ley de Derechos de Autor incentiva la creación de arte porque en general se entiende que somos mejores como cultura si tenemos más voces creativas", me dice Scott Burroughs, socio del bufete de abogados Doniger/Burroughs, con sede en Venice. "Lo que eso significa es que si encuentras obras de arte y quieres monetizarlas, debes comunicarte con el artista y obtener su consentimiento y proporcionarle una compensación si éste así lo desea. Entonces, en la medida en que hay sitios web que publican el material de la Sra. Wright sin su permiso, estos están violando sus derechos en virtud de la Ley de Derechos de Autor".

Para Burroughs, el problema se ha generalizado más con los fotógrafos de alimentos, amenazando cada vez más sus medios de subsistencia en los últimos años. "La fotografía de alimentos es tan popular —hay muchos blogs de alimentos y otros sitios que publican fotografías de alimentos— que nos han contactado con una gran cantidad de casos semejantes", me dice. "En el caso de la Sra. Wright, su trabajo es tan estéticamente llamativo e impresionante que al ver esa imagen, mucha gente se sentirá atraída".

Fotografía de Brittany Wright.

Esta es exactamente la razón por la que Wright eligió que la portada del libro fuera una imagen de cítricos dispuesta en un patrón ombre. Es una de las imágenes que más le roban. "Quiero que alguien la vea y piense: "¡Vaya, ya he visto esa foto en Internet!", dice. "Tan sólo estoy tratando de restablecer la conexión entre mi arte y yo".

Todavía espera que las personas sepan que ella fue quien tomó la fotografía cuando la vean, que, al menos, conozcan su nombre.