Tres narcotraficantes se vuelven millonarios en prisión por error burocrático

Los ingredientes de este desastre: una conversión de bitcoins y tiempo.
25.8.21
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Imagen: Getty Images

Las autoridades suecas tienen que pagar a tres traficantes de drogas condenados casi 1.5 millones de dólares después de que el valor de sus bitcoins se multiplicara por diez durante su estadía en prisión.

Según la emisora ​​nacional sueca Sveriges Radio, en abril de 2019 las autoridades les incautaron 36 bitcoins a los tres hombres que después fueron condenados por vender grandes cantidades de drogas ilegales en línea.

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Después de eso, las cosas tomaron un rumbo bastante malo, al menos para la policía. A los traficantes se les impuso una multa por el valor de los bitcoins incautados; pero durante el caso, la fiscal convirtió de bitcoins a coronas suecas esa cantidad. En ese momento, eran aproximadamente 150,000 dólares.

Si el estado sueco hubiera vendido de inmediato los bitcoins, nada esto habría sido un problema, pero no lo hizo. En cambio, subastó los bitcoins dos años después, cuando su valor ya había ascendido a más de 1.5 millones de dólares.

Debido a que las autoridades multaron a los delincuentes en coronas suecas, en lugar de simplemente dejar el monto en bitcoins, solo se necesitaron tres de los 36 bitcoins para cubrir la multa. Por lo tanto, ahora, el gobierno tiene que devolver los 33 bitcoins restantes a los traficantes.

Este error de juicio ha dejado a las autoridades suecas sumamente frustradas. La política de cero tolerancia de Suecia ante las drogas contrasta bastante con la de algunos de sus vecinos del norte de Europa. Esta política surgió a partir de un caso similar en el que las autoridades se vieron obligadas a pagar a un violador menor de edad convicto casi 100,000 dólares —más de lo que recibieron sus víctimas— por daños, después de que accidentalmente le dieran una sentencia como adulto.

En una llamada telefónica con VICE, la Fiscalía sueca confirmó el error, pero no hizo más comentarios.

Tove Kullberg, la fiscal del caso, también se negó a comentar. Sin embargo, en una entrevista con Sveriges Radio, reconoció que en aquel momento su conocimiento del bitcoin era deficiente y que las incautaciones de bitcoins eran un territorio inexplorado en el sistema legal sueco.

"Esto llevó a consecuencias que ahora veo pero que no pude prever en ese momento", dijo Kullberg. "Es lamentable que haya resultado de esta manera".

"La lección que se debe aprender aquí es mantener el valor en bitcoins", continuó, "que la multa por el crimen fuera de 36 bitcoins, independientemente del valor del bitcoin en ese momento".

A raíz de toda la publicidad de este caso, las autoridades suecas anunciaron la semana pasada que para el otoño la Fiscalía Pública presentará una guía legal sobre cómo proceder cuando haya criptomonedas involucradas.