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Nunca amaré tanto otra consola como amé el GameCube

¿Qué lecciones se pueden aprender del GameCube, que celebra su cumpleaños número 15 este septiembre?
19.9.16

Todos los fotogramas provienen de los anuncios originales de TV del GameCube. Vía Youtube.

El GameCube es una consola que aparentemente estaba destinada al fracaso. El aparato sufrió de una publicidad extremadamente pobre, un diseño exterior que no fue del gusto de muchas personas y la falta de apoyo de desarrolladores externos, además de que no hizo tantas ventas en comparación con los sistemas anteriores de Nintendo. La revista TIME incluso lo consideró un "desastre total" en su evaluación del sistema. Sin embargo, a pesar de todo esto, logró ganar algunos seguidores entusiastas en su lanzamiento y a través de los años, incluyéndome a mí.

Los fans del GameCube le dirán a cualquier no creyente que el sistema, lejos de ser un fracaso, representó uno de los mejores momentos para Nintendo. Mientras que las probabilidades estaban en su contra sin lugar a dudas, la consola fue en última instancia un vehículo para el desarrollo de experiencias consistentemente extraordinarias, y vendió más que el Dreamcast de SEGA, póstumamente celebrado como un sistema adelantado a su tiempo, que merecía un mejor destino.

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El GameCube fue mi primera consola, por lo que cuenta con un lugar especial en mi corazón, incluso antes de cualquier reflexión considerada. Al crecer en una casa llena de hermanos, tenía acceso a algunos sistemas antiguos, pero el rato que podía usarlos siempre estaba restringido. Sin embargo, había estudiado detenidamente todas las revistas de videojuegos que pude encontrar que hablaran sobre el GameCube, y no podía esperar para tener el mío. Esta consola finalmente me permitió jugar sin restricciones, así que dediqué cientos de horas a la destrucción de hordas y hordas de enemigos, y a la exploración de nuevos mundos.


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Siento una enorme gratitud hacia el GameCube, ya que me enganchó a un medio que me dio tanto en los años posteriores. Y sin duda esto ayuda a explicar por qué lo defiendo con tanta pasión de las opiniones negativas de algunos compañeros.

El diseño de bloque del GameCube lo hizo parecerse más a algo que encontrarías en los pasillos de una juguetería —al lado de "la primera computadora portátil de mi bebé" o algo similar— que a una pieza de tecnología capaz de soportar Resident Evil. Esto no ayudó a que la gente lo considerara un juguete para niños. Y vaya que fue un punto sensible. La publicidad del lanzamiento del sistema estuvo tan obsesionada con su forma y con decirle al público qué tipo de juegos estaban disponibles. Mientras que la reputación familiar de Nintendo era algo que la compañía estaba dispuesta a mantener, el GameCube fue más allá de un mero interés adolescente, como lo revela una excavación bajo la superficie de su catálogo.

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Eternal Darkness: Sanity's Requiem, el remake de Resident Evil (y Resident Evil 4, por supuesto, que originalmente se produjo exclusivamente para la consola) y Metroid Prime fueron títulos claustrofóbicos y perturbadores, salpicados de obstáculos sangrientos y espeluznantes que superar, demostrando que el GameCube podía alejarse de los admiradores de Mario y acercarse a un mercado más maduro. Pero la consola también fue el hogar de algunos juegos excelentes que realmente trascendieron los objetivos demográficos. The Legend of Zelda: The Wind Waker, Luigi's Mansion y Super Smash Bros. Melee fueron adiciones indispensables y excepcionales para cualquier colección, sin importar la edad o la experiencia de juego previa.


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Es tiempo de contar un relato breve. Un día después de la escuela invité a mi mejor amigo a mi casa y le pasé las riendas de Wind Waker. Sentía curiosidad por escuchar sus verdaderos pensamientos sobre el GameCube, ahora que estaba alejado de nuestro grupo social y la presión de los compañeros que permea todas las conversaciones adolescentes. ¿Podría realmente odiarlo tanto como me lo había hecho saber en clase? Al final resultó que no.

Después de sólo unos cuantos minutos de juego, comenzó a lanzar elogios sobre los controles, los efectos visuales, y el hecho de que podía torturar a los cerdos lanzándolos desde un acantilado. Cualquier pretensión de odio había desaparecido, y ahora la reemplazaba un entusiasmo alegre. Fue en ese momento que supe que había tenido éxito. Había logrado reclutar a un aliado que me ayudaría a defender la "estúpida cajita morada" de los ataques en la escuela: Con gran optimismo, repetí este experimento con otros, y de nuevo los resultados fueron positivos. Es evidente que el GameCube tenía algo que ofrecer que sus competidores no estaban entregando.

Aunque el PlayStation 2 y el Xbox eran los sistemas contemporáneos más populares —los cuales vendieron 157.68 millones y 24.65 millones de unidades respectivamente en contraste con las 21.74 millones del GameCube— definitivamente carecían del apoyo del contenido original que ya había hecho famoso a Nintendo. Después de todo, el sistema de sexta generación de Nintendo dio a los jugadores un gran número de exclusivas, incluyendo nuevos títulos de las franquicias de Metroid, Zelda y Super Mario. Esto permitió que los jugadores experimentaran Metroid por primera vez en 3D, y que jugaran cooperativamente en Mario Kart Double Dash. La experimentación de Nintendo con sus títulos emblemáticos, que alteraban las perspectivas y los elementos de juego, fue un acierto definitivo por parte de la empresa, y también uno que posiblemente no pudo ser replicado por sus competidores más jóvenes, que no contaban con una historia tan ilustre.


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¿Qué lecciones se pueden aprender del GameCube, que celebra su 15º cumpleaños este septiembre? Las cuestiones de publicidad, por un lado, y el apoyo de desarrolladores externos seguro ayudan a vender consolas (no es que Nintendo no volviera a experimentar esto con el Wii U). Sin embargo, las experiencias únicas, independientemente de su origen, siempre tientan a los recién llegados a revisar un producto, e incluso invertir en éste. El sistema que siguió al GameCube, el Wii, fue sin duda desafiante y único en comparación con sus rivales. Nintendo aprendió de esto y golpeó duro a la competencia en la séptima generación de consolas.

El Wii también lanzó una publicidad televisiva espectacular que estableció su mercado principal y su punto clave de venta: esta consola era para todos. Además logró obtener títulos sólidos de desarrolladores externos, que iban desde FIFA hasta Call of Duty, y todos se vendieron con mucha más facilidad que con el GameCube. Los controles de movimiento parecían un mero truco en el lanzamiento, pero poco después Sony y Microsoft presentaron sus propias visiones de cómo jugar sin los controles tradicionales.

El GameCube fue una pieza clave en la historia de Nintendo. No fue su consola más grande pero garantizó su legado a través de un software excelente y sentó las bases para que sus creadores se atrevieran a experimentar mucho más que antes, algo que finalmente resultó muy productivo. Casi diez años después, todavía conserva un lugar especial en mi casa, atrapado entre las consolas actuales, máquinas que hacen que se quede corto en cuanto a poder y tamaño. Esta siempre será mi consola favorita. Nunca podré amar a otra consola como amé al GameCube.

@JackGYarwood