
Publicidad

Publicidad
Lo que los ojitos del portero no habían visto jamás era como Carmona y Galindo trataban a las putitas que se les habían proporcionado esa noche como parte del entretenimiento para todos los jugadores. Por ahí dicen que el problema fue muy grave, que hubo golpes, que hubo policía alemana, y estuvieron a punto de expulsar a la selección del hotel. Qué casualidad que Carmona y Galindo tuvieron que irse ese mismo día de regreso a México, seguro fue la catafixia que uso la Federación para que no los corrieran cuales chachas.Pero la selección mexicana no es la única que disfruta de estos contratiempos, hace tiempo salieron rumores de cómo Deco trataba a las putas cuando el Barça salía a jugar de visita: "era como si estuviera follando un pedazo de carne, un animal," decía la testigo.A partir del martes, y hasta el próximo miércoles que tienen otro partido en Oakland, la selección mexicana estará concentrada en San Diego. Les recomiendo vean los juegos, pero no se sorprendan cuando a los nuestros les tiemblan las piernas, no será de miedo o por falta de comida, sino gracias al sexo caro de las noches de concentración.MIGUEL PAZCABRALES
@pazcabrales
