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Alain Goikoetxea: Hemos patinado de todo

El martes se estrenó en la sala Apolo de Barcelona el esperado film de Volcom, “True To This”. Como es una especie de recapitulación de la historia de Volcom, le pedí al skater Alain Goikoetxea que me hablara de sus inicios, su carrera y otras...
21 Marzo 2014, 12:35pm

Este martes 18 de marzo se realizó en la sala Apolo de Barcelona el estreno en exclusiva del esperado film de Volcom, “True To This”, ante casi mil personas. Cuando llegué, un poco antes de las nueve de la noche, la cola daba la vuelta a la manzana. Centenares de seguidores del skate, el surf y el snowboard se reunieron aquí para disfrutar de los 35 intensos minutos de espectaculares imágenes de míticos riders en acción. Una vez terminado el film, comenzó la fiesta con el directo de The Mentals. Los más valientes alargaron la noche en Apolo con Crappy Tuesdays.

Un rato antes de que todo esto comenzara, me junté un rato en un Apolo inusualmente tranquilo y vacío para hablar un rato con uno de los riders que habían sido invitados al evento, Alain Goikoetxea y, ya que True To This es una especie de recapitulación de la historia de Volcom con el skate, el surf y el snow, yo también le pedí que me hablara de sus inicios, su carrera y algunas curiosidades que siempre le había querido preguntar a un skater profesional.

VICE: Hola Alain, ¿me puedes contar cómo ha sido tu historia con el skate? Creo que es interesante. ¿Cómo empezaste a patinar?

Bueno, a los 9 años me regalaron un patín. Entonces yo no sabía qué era el skate y para mí entonces el concepto de patinar era deslizarse por cuestas sentado o de rodillas sobre la tabla. ¡Solo los más atrevidos se tiraban de pie! Yo soy de Algorta que es un pueblo que tiene muchas cuestas así que nos juntábamos bastantes chavales a patinar así, simplemente tirándonos por las pendientes. Yo no tenía ni idea de que existían trucos de skate, ni de la cultura del skate, ni nada de eso. Después, a finales de los 80, se construyó en mi pueblo el skatepark de La Kantera. Entonces fue cuando yo descubrí de qué iba todo eso del skate. Vi cómo la gente empezaba a hacer trucos y se me abrió un mundo nuevo.

¿Sigues patinando allí en La Kantera?

Cuando estoy por mi pueblo sí, bueno, muchas veces lo que hacemos es que vamos a otros sitios y luego a última hora de la tarde vamos allí porque el atardecer es muy chulo y nos encanta terminar allí el día.

Tengo entendido que sigues viviendo el Algorta. Con lo globalizado que está este mundo del skate, ¿por qué decidiste quedarte allí?

No sé, me tira mucho. Allí tengo a mi gente, mi casa… Tengo la suerte de que viajo mucho y la verdad es que nunca he visto un sitio que me guste más. Estoy mucho tiempo de viaje, pero me sigue gustando tener la base en el pueblo.

Antes de meterte en este mundo, ¿tenías pensado dedicarte a otra cosa? ¿Cómo te hiciste profesional?

Yo llegué a esto desde muy pequeño, ya estando en el colegio, en el instituto, yo ya tenía sponsors, viajaba… No es que pensase nunca que quería vivir del skate, pero sin darte cuenta pues poco a poco iba haciendo exhibiciones, iba ganando dinero… Aunque a mí lo que más me gustó al principio fue la posibilidad de viajar mucho. Y un día, sin darte cuenta, ves que eres profesional. No fue un objetivo. Mis ganas de patinar me llevaron a ser profesional. De hecho, nunca dejé los estudios, fui a la universidad… Empecé Derecho, pero necesitaba más tiempo del que yo le podía dedicar, así que terminé haciendo Turismo. Tampoco me veo trabajando de eso, pero bueno.

¿Cómo es tu día a día?

Hombre, la verdad es que patinar me encanta. Pero sí que es cierto que a veces, sobre todo después de un viaje, llegas cansado con golpes, etc. Entonces igual hay días que aunque también salgo a patinar, no voy tan en serio. Mi día a día es tranquilo, a veces voy al gimnasio por la mañana, para complementar un poco y por lo demás pues dependiendo del día que hace vamos a grabar y a sacar fotos. Eso es lo que más hacemos, producir material audiovisual de forma totalmente independiente.

Tu trabajo es el hobby de mucha gente. ¿Qué haces cuando no patinas?

Me encanta hacer snowboard, siempre que puedo me escapo a la montaña. En verano me gusta hacer surf, en invierno no, que hace mucho frío. Y también llevo un tiempo jugando al golf, algo un poco más tranquilo que me relaja, aunque al mismo tiempo me estresa, porque es un deporte complicado.

El otro día publicamos un artículo en Vice sobre una iglesia abandonada en la que se había creado un skate park. ¿Lo conoces? ¿Cuál es el sitio más raro en el que has patinado?

Nunca he estado en este sitio, pero me suena. Y respecto a sitios raros, el que mejor recuerdo es un skatepark de Suecia que construyeron dentro de unos búnkeres de la guerra enormes como hangares a los que se llega por unos túneles que bajan muchísimos metros cuesta abajo. Eso respecto a skateparks, porque siempre estamos buscando sitios raros en los que patinar que no son skateparks. Hemos patinado lo inpatinable.