Publicidad
Noticias

Los gays ya pueden viajar libremente en el metro de Madrid

Suspenden al técnico de seguridad que publicó una circular pidiendo a los revisores que aumenten sus peticiones de billetes a los gays, músicos y mendigos. Esperamos que Ana Botella haga otro vídeo promocional con esto.

por Iago Fernández
20 Febrero 2015, 12:51pm

Tal y como están las cosas, al ver esto pensamos que habían prohibido a las embarazadas y mendigos entrar en el metro.

Hace un par de meses publicamos el artículo "El metro de Madrid se estrella (y no vuela)", contando el deterioro reciente de este transporte público en la ciudad, con frecuencias imposibles (15 minutos de espera) y averías constantes. Sin embargo, leemos en su web: "Rápidomodernoecológicocómodoseguro ...vivo", así todo juntito. Todo encaja, un técnico de seguridad acaba de ser destituido por elaborar un documento instando a los revisores a vigilar de forma especial a los gays, músicos y mendigos. Para la EMT lo más seguro y moderno es mantener a raya a estos tres colectivos.

Pero, calma, no queremos precipitarnos. Hemos visto el vídeo promocional de Ana Botella ('Momentos Madrid') y nos negamos a creer que en una institución pública española existan prácticas homófobas o xenófobas. En este spot la capital es un lugar acogedor, lleno de niños felices con voz de anciana y mujeres que montan negocios con ayudas municipales (bueno, esto se lo inventaron y la empresaria lo denunció). Pero, ojo, lo hemos vuelto a ver y el protagonista -argentino- sólo se mueve en taxi y bicicleta. ¿Será que los inmigrantes son el cuarto grupo seguido con lupa en los andenes?

Web oficial de Metro Madrid.

Basta, nada de demagogia barata. Volvamos a la página oficial: "Muévete con Metro de Madrid porque, con 293 kilómetros y 300 estaciones, te llevamos hasta donde tú quieras llegar.Muévete... Cuando te mueves escribes tu historia en La Tierra". Suena bien. Aquí hablan claramente de bailar. De menear el bullarengue. Entrar en el vagón, decir "buenos días a todos" y empezar a danzar como ese niño con gafas de sol de Youtube o Van Damme en Kickboxer. Espera, no, ¿cómo nos vamos a expresar moviendo la pelvis like crazy si están vetadas esas personas que cantan boleros entre estación y estación?

Tranquilidad. No caigamos en la crítica facilona. Vamos a la sección de noticias. "Metro de Madrid apoya a los voluntarios de 'Unidos por la médula' en su búsqueda de nuevos donantes", "Cerca de 260 personas con discapacidad han participado en las visitas especiales a Metro", "Los empleados de Metro han dedicado 438 horas al voluntariado, casi el doble que en2013". Tras leer esto, resulta impensable que los mendigos sufran ningún tipo de discriminación al moverse bajo tierra, como sugiere la denuncia de UGT y posterior investigación sobre un documento que atenta contra los derechos fundamentales de los viajeros.

Y, por fin, para zanjar el asunto y respirar tranquilos, encontramos este otro titular publicado en su web: "Los usuarios valoran el servicio de Metro con un 7,35 sobre 10". Queda claro ¿no? ¿Cuál será la próxima infamia de los medios? ¿Que han prohibido a las embarazadas sentarse? ¿Que los negros deben empujar los trenes con sus propias manos? ¿Que los niños solo pueden permanecer en el andén metidos dentro de las papeleras? Venga ya.

Tagged:
LGBT+
Madrid
ΜΕΤΡΟ
ESPAÑA
transporte público
Opinion
Vice Blog