Quantcast

Solteros que persiguen a vírgenes con sus trancas en la mano

David Asensio

En el Carnaval pagano que se celebra en Bielsa (Pirineo aragonés), seres que son mitad hombres y mitad humanos aterrorizan a la población.

Este pequeño pueblo esconde una peculiar fiesta pagana que se celebra en carnavales. Durante el ritual, los solteros, machos cabríos de aspecto endemoniado, acuden a la llamada de la primavera en busca, tranca en mano, de las lindas y vírgenes Madamas, a las que quieren... digamos conquistar.

La tradición lleva realizándose en Bielsa, un hermoso pueblo del Pirineo aragonés, desde tiempos precristianos, y la inaugura Cornelio Zorrilla, un muñeco hecho de paja y harapos al que culpan de todos los males del lugar.

Durante los tres días de fiesta, las Trangas, mitad hombres, mitad humanos, aterrorizan a niños y visitantes -y especialmente a las mozas- con sus cornamentas de macho cabrío y su actitud incluso violenta y obscena.

Estos seres, solteros belsetanos, que toman su nombre de las enormes trancas o trangas que portan, representan la virilidad del varón y la fertilidad -claro-. Recorren las calles del pueblo en busca de las bellas Madamas símbolo de la pureza y la virginidad, a quienes recogen en sus respectivas casas y se las llevan a la plaza del pueblo. Pero no dudan en acosar y literalmente 'empotrar' a todas las chicas que encuentran a su paso con un movimiento de caderas y cencerros.