Entrevista con Asger Carlsen

El fotógrafo danés Asger Carlsen inició su carrera a los 16 años, cuando vendió al periódico local una foto que hizo de la policía gritándole a él y a sus amigos por quemar una valla.

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ago. 12 2011, 6:03am

El fotógrafo danés Asger Carlsen inició su carrera a los 16 años, cuando vendió al periódico local una foto que hizo de la policía gritándole a él y a sus amigos por quemar una valla. Los siguientes diez años, Asger trabajó como fotógrafo de crímenes antes de empezar a hacer fotos para anuncios de revista. Después, un buen día, mientras trasteaba en su ordenador, creó una imagen de una cara con varios ojos que le llevó a las fotografías distorsionadas por las que ahora es conocido. Su trabajo, tétrico y divertido, nos hace plantearnos qué significa ser humano, y ha sido exhibido y publicado a nivel internacional.

Asger ha contribuido con 4 fotografías en nuestro Photo Issue 2011. Las imágenes forman parte de un trabajo más amplio titulado Hester, que se publicará este otoño. A ver qué se cuenta.

VICE: Hola Asger, ¿Cómo te va?

Asger Carlsen: Pues estoy un poco en shock, acabo de ver vuestro Photo Issue. Es...muy diferente ver tu trabajo en un nuevo contexto mezclado con el trabajo de otros fotógrafos. Realmente me ha hecho plantearme el por qué hice esto.

¿En serio? El resto de nosotros solo nos preguntamos, "¿Cómo lo hace?". Son imágenes muy impactantes.

Son muy bizarras. Soy muy crítico con mi trabajo. Me ocurrió igual cuando vi mi primer libro, Wrong. No quiero que mis fotos parezcan enfermedades del 1700 o algo así. El verdadero reto es encontrar el equilibrio entre la ficción y la realidad, y crear algo tan sutil que parezca casi real.

Lo que está claro es que Wrong tenía mucho sentimiento. A primera vista algunas de las imágenes parecen fotos "normales", pero luego descubres lo que tienes delante y se te abren los ojos como platos. Hester es más directo. Es tu enfoque sobre el desnudo femenino, ¿cierto?

Sí, pero no me interesa fotografiar chicas desnudas, y tampoco me interesa reírme o parodiar el desnudo femenino. Todo comenzó cuando intentaba formar una figura en la que había estado pensando, con algunas imágenes que tenía guardadas en el ordenador. Ahí fue cuando me di cuenta de que ésa era mi forma de abordar la fotografía clásica de desnudos. También me influenció mucho Francis Bacon y el surrealismo, está claro.

Al principio, al ver sólo una teta y dos vaginas, no me di cuenta de que todos eran desnudos femeninos. Incluso uno parece que tiene polla.

Creo que no son nada, en realidad. La forma femenina tiene muchas más curvas, y muchos de los detalles importantes en las fotografías provienen de la volumetría de la mujer. Pero también me fotografío a mí mismo para obtener imágenes de la estructura muscular. Estoy trabajando en versiones en las que todo el material soy yo.

¿Hester es el nombre de alguna chica?

No, Hester es la calle en la que vivo en el barrio chino. Cuando me mudé, tenía muchos problemas con el nombre, no me gustaba. Grand Street suena bien, pero hay algo ambiguo en Hester. Oí que venía del nombre de un asentamiento judío, así que investigué un poco más, para ver si significaba algo, pero no. Como no tenía narrativa ni conclusión, pensé que sería un buen nombre para esta nueva serie. Creo que el nombre Hester deja una sensación similar a la de las imágenes.

¿Cuándo desarrollaste tu estilo actual?

Un buen día del 2006, cuando empecé a superponer imágenes en el ordenador, formando una cara muy extraña con muchos ojos. No le enseñé esa imagen a nadie durante un año. No me sentía muy cómodo con ella, en el sentido de que me comporté indebidamente en términos de etiqueta fotográfica.

Pero esa fotografía detonó algo en ti...

Así es. En aquel momento estaba intentando entrar al mundo comercial de la fotografía, con agente y toda la pesca. La imagen que creé me sorprendió. Antes de que encontrara esta nueva manera de trabajar, me enfocaba mucho en mejorar mi estilo y ser preciso, era más espontáneo. Me avergonzaba mostrar esta imagen manipulada, porque era totalmente contraria a lo que hacía y pensaba de la fotografía hasta entonces. Era algo construido y no dependía de mis habilidades como fotógrafo. Ahora, sin embargo, me dedico a la deconstrucción de todo lo que es la fotografía. Ya ni siquiera me veo como fotógrafo, me veo más bien como un coleccionista.

¿Coleccionista?

Colecciono toneladas de fotos de cosas que veo mientras camino por la ciudad, y de modelos en mi estudio. Ya no trato de conseguir la imagen perfecta como antes. Al hacer Hester, por ejemplo, saqué muchas fotos de muchas mujeres desde multitud de ángulos. Después los combiné en una imagen construida. Cada imagen se compone de cuatro o cinco cuerpos. La única base es el fondo y la iluminación.

Espera, ¿cómo combinas tantos cuerpos sin que se note? ¿No tienen diferentes tipos de piel y cosas así?

Incluso tienen diferentes colores de piel. Todo consiste en entender y controlar la forma en que la luz se refleja en la piel, y cómo crear un balance entre lo abstracto y la realidad. Es una aproximación orgánica, en el sentido de que las texturas que fusiono se basan en la luz y en las sombras.

Eso te debe llevar mucho tiempo.

A veces es muy rápido, pero sí, paso mucho tiempo en algunas. Tengo una imagen en la que he trabajado más de dos años. En realidad, es un proceso de concentración.

Así que es cuestión de paciencia.

Bueno, trabajo con al menos diez imágenes diferentes al mismo tiempo. Cuando me aburro o empiezo a odiar la imagen en la que trabajo, sencillamente la cierro y empiezo a trabajar en la siguiente. Soy un tanto disperso.

¿Cuánto importa la cámara en este proceso?

Fotografío en formato mediano o con cámaras digitales, pero la cámara no es muy importante. Mis fotografías son una mierda en ese sentido, porque cualquiera las pudo haber tomado. No se trata de la habilidad del fotógrafo.

Creo que tu trabajo se parece más a la foto de una escultura que a otra cosa.

Exacto. Me gusta cuando parece que no hay tecnología detrás de mi trabajo, porque hace que las cosas parezcan más interesantes o extrañas o reales. No saco nada de ver una imagen perfectamente fotografiada. No sé, estoy cansado de la fotografía. Hay tanta, que está agotada. Prefiero crear imágenes y hacer lo que yo quiera hacer con el medio, como Man Ray.

Volviendo a tu cambio de dirección en la fotografía, ¿por qué piensas que esa primera imagen de la cara con múltiples ojos te llamó tanto la atención?

Creo que tiene mucho que ver con mi formación. Nunca tuve la sensación de pertenecer a ningún lugar. Siempre me sentí muy extraño, y me iba francamente mal en la escuela. Esta fue una manera de hacer las paces con las cosas, explicarme a mí mismo y estar cómodo con quién yo soy. Nunca me fue bien tratando de adaptarme. Todo el mundo debe hacer lo que le funcione. Estoy en paz con lo que hago ahora, pero no me siento cómodo escribiendo, por ejemplo. [risas] Debes pensar que estoy zumbado o algo así.

No, diría que sencillamente es tu manera de enfrentarte a tus miedos.

Es, definitivamente, una manera de enfrentarme al miedo y a la incomodidad. Es crecer.

¿Cuál es tu siguiente proyecto?

Tengo un par de exposiciones en marcha, y estoy tratando de terminar Hester, que saldrá como libro a través de Mörel este otoño. También tengo dos proyectos llamados Baxter y Homemade.

Para conocer más deltrabajo de Asger, visita www.asgercarlsen.com

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