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SEMANA MARIGUANA

La constitución de la CDMX tiene un candado en la ley de marihuana medicinal que no conoces

También debe de ser aprobado por las leyes federales.
18.4.17

"Saca la bacha", "vamos a quemar", "saca el toque", son frases que invitan a una misma actividad que se realiza todos los días en la Ciudad de México: fumar mariguana. A pesar de ser algo común, el estigma para quien la fuma persiste después de décadas en que la hierba se ha enquistado en la cultura popular y después de que ha sido utilizada por varias generaciones de consumidores.

Aquellos que la usan con fines recreativos deben de estar siempre alerta para no ser detenidos por fumar en la vía pública o por portar una dosis de cannabis. De lo contrario, pueden ser trasladados a un Ministerio Público, reclusorio o, dependiendo la cantidad y el humor de los policías, sólo serán sobornados para evitar ser trasladados a uno de estos lugares.

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Sin embargo, en enero de este año se aprobó el uso medicinal de la mariguana en la Constitución Política de la Ciudad de México, con 77 votos a favor, cinco en contra y tres abstenciones.

"A toda persona se le permitirá el uso médico y terapéutico de la cannabis sativa, índica y americana, o mariguana, y sus derivados…", se lee en la redacción final del documento.

Las cosas parecieron haber cambiado: la aprobación del uso de la mariguana medicinal en la nueva ley local se veía como un gran paso en el camino de la legalización de la sustancia.

Era algo que ya se esperaba en la Ciudad de México, una urbe que se ha distinguido en los últimos años por la apertura que han mostrado sus leyes locales a temas delicados como el aborto, la eutanasia o los matrimonios de personas del mismo sexo. Incluso la CDMX se ha considerado como la ciudad más progresista del país.

Pero lo aprobado en materia de mariguana no tiene ningún efecto aún. La Constitución de la CDMX señala que para que tenga efecto el uso medicinal también debe de ser aprobado por las leyes federales. El uso medico de la cannabis se permitirá "de conformidad con la Constitución Política los Estados Unidos Mexicanos y la legislación aplicable", explica el documento. Esto significa que el uso de la mariguana, incluso medico, está prohibido en la CDMX hasta que las leyes federales cambien.

En diciembre pasado, el Senado de la República aprobó el uso medicinal de la hierba pero la reforma aún no ha sido ni siquiera discutida por la Cámara de Diputados, y no se sabe hasta cuándo iniciará su debate.

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Platicamos con Lisa Sánchez, coordinadora del Programa Latinoamericano para la Reforma de la Política de Drogas de México Unido contra la Delincuencia y Transform Drug Policy Foundation para que nos diera su perspectiva sobre el tema.

VICE: ¿Por qué no se ha avanzado como se esperaba en materia de regulación de la mariguana?
Lisa Sánchez: La mariguana es la sustancia ilegal más utilizada, no sólo en México sino en el mundo, es una planta de la que se tiene suficiente información científica sobre el relativo daño que hace a la salud, es una planta que no necesariamente sigue las rutas transnacionales de tráfico, por lo cual entonces es más fácil regularla a nivel local, pero México parece no estar preparado para un debate sobre esa y otras sustancias, debido al prejuicio que existe sobre las drogas en el país.

¿Qué es lo destacable sobre el trabajo realizado respecto al tema en los últimos años?
El debate se ha dado pese al conservadurismo, la información se ha abierto paso pese al tabú, pese a los estigmas, y hoy en día incluso la opinión pública mexicana está cambiando, está aceptando ya como un hecho el que el cannabis tenga usos médicos, o terapéuticos.

También platicamos con Héctor Joel Anaya, integrante de la organización internacional pro legalización de la mariguana Estudiantes por una Política Sensible de Drogas sobre el avance que ha existido en los últimos años sobre el tema.

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VICE: ¿Cuál es el estado actual en el debate sobre la despenalización de la cannabis?
Héctor Joel Anaya: En México estamos dando pequeños pasos, uno de ellos es el dictamen que hubo sobre cannabis medicinal en el Senado, del cual muchos activistas no están conformes, pero creo que es muy importante haberlo insertado dentro de una esfera pública. Hace tres o cuatro años esto hubiera sido imposible de creer, y mucho menos pensar que por parte del presidente iba a haber una opción regulatoria. Con el paso del tiempo, estamos dándonos cuenta de que ya hay actores que están involucrándose de manera más ardua en la reforma a la política sobre las drogas.

¿Aún existe un prejuicio contra los consumidores de mariguana?
Las personas que usan drogas son criminalizadas y no tienen acceso seguro a ninguna sustancia a pesar de que ya estamos en un mundo de post-prohibición, sin embargo, supongo que después del tema de la cannabis y su regulación vendrán debates sobre sustancias con efectos psicodélicos.

¿A dónde va México en materia de legalización?
Yo creo que en México vamos hacia un proceso de mucha discusión interna, es un debate que todavía no hemos ganado, los resultados de la guerra contra las drogas son desastrosos. La sociedad ya se convenció de que no ha funcionado el endurecimiento de las leyes penales prohibicionistas, ni utilizar a las fuerzas militares o policías federales de corte militar en las calles, ya vimos que eso no funciona, ya vimos que la prohibición y la prevención basada en el estigma no ha funcionado en el mundo.

La regulación es algo positivo para los jóvenes, es algo positivo para los pacientes, es algo positivo para las instituciones y para la sociedad en su conjunto. Lo que viene en México es un proceso de reparación a todos los afectados por la guerra, necesitamos incluir a las personas que usan drogas, a los sectores marginados, a las víctimas que estuvieron involucradas dentro de esta tragedia resultado de más de 10 años de guerra contra las drogas.

En concreto en la Ciudad de México, ¿qué propuestas podrían funcionar más allá del uso medicinal de la mariguana?
Se debe seguir trabajando hacia un uso terapéutico de la cannabis, es una gran puerta de entrada para una regulación, iniciando por el autocultivo sin fines de lucro. Después se podrían crear clubes sociales de cannabis, algo así como los lugares para consumo lícito, porque lo que ahora tenemos es que muchas personas que fuman mariguana son extorsionadas y detenidas por la policía debido a que la consumen en la vía pública. Si tuviéramos centros de consumo permitidos, las regulaciones deberían de ser muy estrictas, sería una especie de club de fumadores.

¿Crees que la ciudad esté preparada para despenalizar la mariguana?
Cada año hay más marchas pro legalización y la gente se ha mostrado más receptiva y menos cerrada para hablar de medidas regulatorias. Nosotros incluso hemos organizado la Cannabis Cup y la Expoweed México, dos eventos para mostrar que el mercado de la cannabis es algo muy grande, se invitaron a grandes inversionistas, y a personas que tienen gran capital en México para que vean que la cannabis industrial, médica y terapéutica, es una gran fuente de empleos que podía ayudar al desarrollo económico local y nacional. Cada vez hay más apertura al tema.