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Tres años después y con 39 años encima, Zab Judah regresa al ring

Cualquier deporte en el ámbito profesional es difícil de retomar una vez que el atleta se desentiende de ese mundo de disciplina y compromiso. Zab Judah no es la excepción.
19.1.17
Ed Mulholland-USA TODAY Sports

"Estoy motivado por regresar al cuadrilátero. Me motiva poder convertirme en campeón del mundo por séptima vez", fueron las palabras del ex campeón mundial wélter de la AMB, CMB y FIB, y superligero de la FIB (dos veces) y OMB, Zab Judah, en las vísperas del combate que sostendrá con el hondureño Jorge Luis Munguía este sábado 21 de enero. Cualquier que no tenga conocimiento de la trayectoria del estadounidense pensaría que se encuentra en la cima de su carrera y con 12 años menos encima.

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La realidad no podía ser más contrastante.

En su apogeo, Judah fue uno de los exponentes del boxeo más respetados en la división de las 147 libras. Su rapidez, astucia y habilidad para quitarse golpes y contragolpear lo colocaron en lo más alto de la división donde compartió lugar con Cory Spinks —a quien despojó de todos su cinturones wélter en 2005— Carlos Baldomir, Miguel Cotto, Joshua Clottey, Floyd Mayweather Jr. —cómo olvidar el zafarrancho entre Roger Mayweather y Judah por el golpe bajo a su sobrino—, Amir Khan, Danny García, y Paulie Malignaggi. Pero de todo esto ahora sólo quedan anécdotas, fotos, vídeos y recuerdos de sus glorias pasadas.

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De acuerdo a Dan Rafael de ESPN.com, Judah tardó tres años en regresar al boxeo por una serie de eventos desafortunados —incluyendo un pleito con uno de sus promotores, y la cancelación de una pelea durante el pesaje por agredir a su oponente— que impidieron a "Super" Judah sumarse al talentoso elenco de las 147 libras desde hace unos años.

El boxeador estadounidense de 39 años también mencionó durante la entrevista que siempre se ha preocupado por su estado físico, y que a pesar del largo descanso forzado ha estado entrenando por su cuenta, en ocasiones como compañero de sparring de Floyd Mayweather Jr. rumbo a la "Pelea del Siglo" contra Manny Pacquiao. Incluso asegura que ha derrotado con relativa facilidad a boxeadores más jóvenes que practican en el mismo gimnasio. "¿Cómo hiciste eso? ¿Cómo lanzaste ese golpe?" le preguntan, supuestamente, a Judah en los entrenamientos.

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Nadie cuestiona la dedicación de Judah, pero hasta qué punto un peleador de 39 años alejado del deporte profesional durante tres años puede confiar en su condición física no lo sabemos, sólo él sabrá la respuesta el sábado por la noche cuando sienta el óxido en sus piernas y brazos.

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Cualquier deporte en el ámbito profesional es difícil de retomar una vez que el atleta se desentiende de ese mundo de disciplina y compromiso. Si a esto le sumamos que incluso los más jóvenes recienten el desgaste físico de sus entrenamientos y ejecución de su disciplina, y que Judah es casi un cuarentón, entonces podemos concluir que el panorama no pinta nada favorable para conseguir su ansiado séptimo campeonato mundial. Basta echar una mirada a la lista de campeones y peleadores clasificados de la división para entenderlo.

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O quizá un campeonato de papel, de esos que ven la luz en los pasillos y salas de los diferentes organismos de boxeo, le baste al nacido en Brooklyn, Nueva York, para cerrar su carrera con broche de oro.

También hay que poner en jaque la calidad del rival. A juzgar por su historial, Jorge Luis Munguía es un "peleador carnada", es decir, un contrincante cuyo único propósito es devolver relevancia al favorito de la contienda. En sus últimas 10 compromisos, el hondureño ha ganado solamente cuatro peleas ante rivales igual de desconocidos que él. Munguía no representará amenaza alguna para Judah.

La pelea será pago por evento y se transmitirá únicamente vía internet en el sitio FightTyme.com. Me sigo preguntando quién pagaría por ver un choque entre dos víctimas de este hermoso deporte.