grandes ligas

México y la exportación de jugadores a la MLB

En México hay talento, pero para poder exportar jugadores de beisbol a las Grandes Ligas, primero tenemos que ayudar a que crezcan.
19.7.16

Durante todo el año los scouts de los equipos de la Major League Baseball (MLB) se dedican a rastrear jugadores por todo el mundo a bajo costo —la mayoría de las veces—, para luego esperar el séptimo mes del año (julio) y marcar a los peloteros, con el sello de la institución que haya adquirido sus servicios.

Que un equipo de la Gran Carpa se fije en un pelotero mexicano ya de por si es complicado, lograr que se quede es casi un milagro. Sí, es exagerado y un tanto catastrofista de mi parte. Pero para jugar en el mejor beisbol del mundo no sólo se necesita de un gran talento, sino que también hay que esperar que los astros se acomoden:

El scout se tiene que fijar en ti, tu equipo tiene que negociar y llegar a un acuerdo monetario. Ese será el primer paso, lo demás depende de ti y tu desempeño en el campamento de la organización que te haya seleccionado. Pero no olvides que eres mexicano, y en México el futbol permea. Serio problema.

Leer más: Tenemos al próximo Adrián González y lo ignoramos

Serio problema porque no tendrás los reflectores de un futbolista que emigra a un equipo de mediana calidad en Europa. No habrá televisoras hablando de tu posible fichaje a la mejor liga de pelota del mundo. No se esparcirán toda clase de rumores y tu carrera no se inflará —como si eso sirviera de algo—.

***

Llega el dos de julio y días después la lista de Baseball America, y junto con ella los nombres de los jóvenes prospectos, un total de 136 nombres de peloteros hispanos. De esa lista destacan los números de República Dominicana con 69 y Venezuela con 49 peloteros. Siendo los dos países de habla hispana que más jugadores aportaron. México únicamente apareció con cuatro nombres en esa lista.

De esos cuatro prospectos mexicanos resalta Tirso Ornelas quién ya tenía avanzadas las negociaciones con los Padres de San Diego y que hace apenas unos días se hizo oficial la cifra por la que el pelotero firmó con el equipo californiano: 1.5 millones de dólares.

La cifra que firmó Tirso lo convierte en el prospecto nacido en México con el mayor bono pagado —no pícher— por parte de un equipo de las Grandes Ligas. Adrián González obtuvo tres millones de dólares hace 16 años, cuando firmó con los Marlines de Florida, pero Adrián nació en San Diego, California. Muchas coincidencias entre ambos.

Además de Tirso en la lista apareció Carlos Soto que firmó con los Cardenales de San Luis; mientras que Martín Carrasco y Agustín Ruiz, ambos firmaron con San Diego. Todos por cifras menores a las de Tirso.

Agustín Ruiz proveniente de los Olmecas de Tabasco es otro que hizo historia con su fichaje a Grandes Ligas, al convertirse en el primer tabasqueño en salir de los "cabezones" directo a las grandes ligas.

Afuera de la lista emitida a principios de julio, fueron apareciendo nombres que se integran al poco contingente de mexicanos que busca quedarse en La Gran Carpa. Carlos Bustamante, lanzador de los Pericos de Puebla firmó con los Diamondbacks de Arizona y se reportará terminando la Liga Mexicana de Beisbol, en la que su equipo lidera el standing de la Zona Sur.

Alejandro Carrasco y Luis Cossio también se sumaron a la lista de mexicanos que buscan quedarse con un lugar en una institución de beisbol de Estados Unidos. Con los Padres y los Diamantes respectivamente. Adolfo Ramírez, proveniente de los Rojos del Águila buscará lograr la misma hazaña de Julio Urias con los Dodgers de los Ángeles. Nada fácil.

Es así como la cifra de promesas mexicanas se va haciendo gorda. Pero no hay que confundirnos, el que hayan fichado no quiere decir que muy pronto los veremos saltar al diamante con el primer equipo. Apenas han dado el primer paso, ahora de ellos depende mantenerse y poder subir lo más pronto posible, aunque con algunos de ellos se habla de planes de dos años para hacer madurar el fruto y poder convertirlo en millones.

Lamentablemente no todos los prospectos cuajan. Algunos vuelven después de unos meses y son utilizados como atracciones. Sus equipos los anuncian como: "Leo Heras, el pelotero que le llenó el ojo a los Astros de Houston." Y entonces, ansiosos de brillo y siguiendo los juegos artificiales seguimos las luces y caemos en el juego. Parece pesimista de mi parte, pero, hay que ser críticos hasta con nuestra diversión.

Sí, no somos República Dominicana exportando jugadores. Pero habrá que analizarlo comparado a lo que se hace en México con respecto a otros deportes. Seguramente tiene que ver con lo rimbombante de los apellidos —seguro no—. Pero sí se genera más talento que en otros deportes, mientras eso pase hay que luchar por el beisbol en tele abierta. Les apuesto que si eso sucediera seríamos más felices y la exposición ayudaría al desarrollo del deporte en México.