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Los playoffs de la NBA han sido una decepción

Los astros nos indican que el choque entre Cavaliers y Warriors en las Finales de la NBA en inminente. Queríamos más dramatismo.
17.5.17
© Kelley L Cox-USA TODAY Sports

Anoche en Oakland, los Warriors hicieron pedazos a los Spurs sin Kawhi Leonard. El marcador 136-100. Tal fue el castigo de Golden State sobre los jugadores titulares de San Antonio en la primera mitad que Popovich los mandó a la banca en todo el último cuarto, mientras Bryn Forbes, Davis Bertans y, aunque no lo crean, el dos veces campeón de la NBA, Joel Anthony, subían y bajaban de la cancha consumiendo minutos.

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Fue humillante.

En el Juego 1, los Spurs —habiendo eliminado a Houston sin la ayuda de Kawhi—demostraron su potencial, por un rato, ante los Warriors. Hasta que, por supuesto, Leonard se lesionó el tobillo al caer sobre uno de los pies de Zaza Pachulia. Los Warriors retomaron las riendas del partido para darle la voltereta al marcador y llevarse el primero de la serie.

Popovich reaccionó de forma extraordinariamente moderada, y de paso le dijo de todo a Zaza. Esto es parte de su soliloquio:

"Nos enfrentamos al que posiblemente es el mejor equipo de la liga… 9.75 personas de cada 10 sabían que los Warriors derrotarían a los Spurs. Bien, tuvimos una excelente temporada, hemos jugado relativamente bien en postemporada, creo que estamos mejorando, estábamos arriba por 23 puntos en el tercer cuarto ante Golden State, y entonces Kawhi se lesiona, así de la nada. ¿Y todavía quieren saber si nuestras probabilidades son menores y cómo nos sentimos?"

Los berrinches de Popovich en contra de Zaza y el destino, creo, capturan el sentimiento no sólo de esta serie, sino de toda la postemporada hasta el momento.Tenemos a los dos mejores equipos de la conferencia jugándose la vida. Uno de estos equipos perdió a un base futuro miembro del Salón de la Fama y a su mejor jugador por una lamentable lesión, y para cubrir las ausencias se vio obligado a meter a LaMarcus Aldridge, quizá el jugador con la menor capacidad mental y la estética más aburrida que pudieron haber colocado en dicha posición. El otro equipo destila talento, no ha perdido un solo partido de playoffs, y luce destinado a llegar a las Finales otra vez.

Antes de hablar de las Finales, la segunda ronda de postemporada fue una ráfaga de fracasos. Los Rockets, posiblemente la amenaza más lógica para los Warriors en el Oeste, perdieron a Nene y todo se derrumbó. Pelearon y se aferraron en el cerrado Juego 5; después se encargaron de tirar todo a la basura de forma extraordinaria en el Juego 6. El Jazz y los Raptors fueron apabullados por los Warriors y Cavaliers, respectivamente. Los Wizards y Celtics llevaron la serie hasta el Juego 7, pero incluso esta serie relativamente competitiva y cerrada se vio manchada por la injusta y atroz rotación de Washington.

Lo más destacado de toda la maldita postemporada hasta el momento ha sido… El par de victorias de los Grizzlies ante los Spurs o, tal vez, la ventaja de los Bulls en el arranque de la serie contra Boston antes de la lesión de Rondo. Les juro por dios que no es algo placentero escribir sobre lo mal que nos ha tratado la postemporada.

Espero sinceramente que el partido de esta noche entre Cavs y Celtics nos regrese las ganas de vivir, porque los Spurs se irán a casa el sábado e intentarán competirle a Golden State con lo que tengan a la mano. Incluso Popovich lo sabe cuando dijo que "9.75 personas de cada 10 sabían que los Warriors derrotarían a los Spurs". El dominio inflado de los Warriors en complicidad con la incompetencia de la que Cleveland se ha estado alimentando han hecho que todo esto desemboque en la misma conclusión; lo peor de todo es que la liga parece estar conforme con ello.

La naturaleza inevitable de todo esto desembocará en otras Finales entre Cavaliers y Warriors. Aunque los Spurs parecen todavía capaces de añadir un poco de emoción a los predestinado, sabemos que el resultado es inminente. Vaya manera de jugar una postemporada.