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Steve Aoki avienta pasteles porque es un tipo muy ansioso

Aoki es una de las pocas superestrellas que han llevado la idea de interacción con el público en fiestas de EDM a un nivel completamente nuevo.

Foto por Shoot People

Era una tarde cegadoramente soleada en el hotel The Raleigh en Miami, en donde aceitados cuerpos se aferraban a sus cócteles y cigarros a un costado de la alberca. El agua brillaba dando la impresión de reflejar la imagen más profunda de Miami mismo. Steve Aoki llegó al lobby del hotel seguido de una pandilla de publicistas. Parecía un tipo común y corriente, en realidad. Es decir, míralo—despeinado, en chanclas, una camiseta serigrafiada en donde declaraba "I gotta take a piss" (tengo que mear), desapareciendo a la vuelta de la esquina.

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Como cualquier otro DJ digno de mencionar, presente para Miami Music Week, Steve Aoki se encontraba a la mitad de una semana que aplastaría a cualquier mortal promedio acostumbrado a lujos como dormir una noche completa y el concepto de descansar. Su horario ese día incluiría una Dim Mak blowout que duraría todo el día en el mismo hotel en donde nos encontrábamos actualmente, aprender a wake surfear con el equipo de Red Bull, y encabezar una fiesta apropiadamente llamada "Rage the Night Away" en el Story nightclub con R3hab, Borgore y Felix Cartal.

Pero Aoki no es sólo un tipo normal—ni un DJ normal, para eso. Es una de las pocas superestrellas que han llevado la idea de interacción con el público en fiestas de EDM a un nivel completamente nuevo. Aunque hace mucho tiempo, los DJs eran relegados a oscuros rincones del anonimato, Aoki encapsula la idea de "DJ como rockstar." Sus acrobacias se han vuelto cosa de leyenda—especialmente la de aventar un pastel al público (y especialmente la vez que el pastel le cayó a este güey). Para bien o para mal, sus fiestas se han vuelto sinónimo de la cultura rager. Aoki es el güey que grita "1, 2, 3, 4!" antes de agitar al público ya alterado llevándolos al punto de trascendencia.

Cuando regresó de mear, Aoki tomó asiento para discutir el por qué los DJs no tienen que ser animadores, cómo sus raíces punk influenciaron su personaje arriba del escenario y por qué pastelear a la gente es simplemente una reconstrucción de su infancia. Además, nos compartió una historia bastante chingona acerca de Johnny Depp fiestando en México.

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THUMP: Te has construído una reputación por hacer acrobacias sobre el escenario bastante teatrales, como pastelear a la gente y surfear a la multitud en una balsa. ¿Cuál fue la primera vez que pasteleaste a alguien?

Steve Aoki: La idea salió de un video de música de un grupo de mi sello llamado Autoerotique. Hicieron el video para su canción "Turn Up The Volume," donde explotaban pasteles en cámara lenta en las caras de las personas después de que le soplaran a las velitas. Fue algo realmente cinematográfico—hermosamente filmado. La canción se viralizó debido al video, así que se  me ocurrió la idea de promover la canción pasteleando a alguien. Ese fue el concepto—el pastel real que tenía en un principio decía "Autoerotique, Turn Up The Volume". Durante los primeros seis meses cuando agregaba eso a mi rider, alguien tenía que escribir eso sobre el pastel. Para cuando retiré la canción, el pastelear a la gente se había vuelto parte del show.

¿Es un tipo específico de pastel? Como vainilla vs tres leches?

Ah sí, pues, he probado con todos. Literalmente, los he probado todos.

¿Cuál funciona mejor?

Pues, he usado el de chocolate—tuvimos que eliminarlo porque no se ve bien.

Pues, sí, porque parece mierda… ¿literalmente?

Sí. Y a la gente le gusta estar embarrada de pastel cuando es colorida o blanca, pero no, negro. Parece tierra, o mierda.

Nada lindo.

No, nada lindo. Para nada.

¿Qué tal los otros aspectos que has incorporado a tus presentaciones—la lluvia de champaña o montarte en una balsa sobre la multitud?

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Coachella 2009 fue la primera vez que en realidad hice producción para un show. Quería hacer algo interesante, y mandé construir unas cajas que iluminaban mis letras—A.O.K.I.—detrás de mi. Le pedí a un estilista que diseñara unas locas capas neones. Tenía a gente parada sobre las cajas bailando. Tenía un vestuario completo muy Jeremy Scott—una chamarra toda demente cubierta con reflectores por lo que se veía bizarro. Más tarde, la Rolling Stone hizo una plana completa de fotos onda, "Esto es Coachella." Era como, Paul McCartney… y yo en la balsa.

La foto de Rolling Stone de Steve Aoki de Coachella 2009

Es una manera interesante de divertirse con los fans, y es más seguro para mí, ya que antes me echaba clavados desde el escenario—no es la manera más segura para aventarse al público. Pero si tienes una balsa tienes cierto tipo de suspensión y colchon.

¿Siempre has sido bueno exagerándole para tu público? ¿O hiciste esa transición conforme crecía tu público?

Definitivamente hubo una transición. Al principio, cuando comencé, tocaba en bares y fiestas de VICE. Aún considero a Surrosh (Alvi) como uno de mis gurús de cierta manera, porque él me ayudó a mi y a mi sello Dim Mak. Del '03 hasta el '06, tocaba en fiestas a donde iban muchos chavitos que no estaban ahí para ver al DJ. Estaban ahí por la fiesta. Cuando estás en ese ambiente usualmente no le exageras tanto porque ni siquiera les importa quién eres. Solo quieren cotorrear con sus amigos. En la etapa inicial de DJ, estaba en un mundo de DJs que no sabían tocar.

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¿Onda tocar discos de punk y así?

Sí, tocaba pinches discos de hardcore mezclados con B.I.G. mezclado con Bloc Party—literalmente jodiendo los discos. La vida de DJ empezó cuando invité a bandas a que mezclaran conmigo en las fiestas que hacía. Evolucionó a una cultura más punk DJ que realmente se separó de la música dance comercial. Soy un niño punk. Cuando salió Justice y decían como, este es nuestro pinche sonido, esta es nuestra cultura—ese es mi pedo. No importa qué tipo de música sea. Es el espíritu hacia el cual te sientes atraído. Ahí es cuando empecé a meter las guitarras y la música estruendosa y abrasiva en mi música. Es cuando empecé a colaborar y a hacer equipo con artistas como The Bloody Beetroots. Terminé firmando a MSTRKRFT al mismo tiempo, en 2007.

Pero del '05 hasta '07, me sentía como, ¿cómo diablos usas una computadora para producir una canción? No sabía ni un carajo sobre eso. Luego trabajé con otro güey que estaba en una banda que sabía usar Pro Tools. Él me dijo "Empecemos juntos, luego le agarraremos el pedo." Remixeamos una canción del disco Helicopter de Bloc Party. De hecho yo los produje, así que tenía lo necesario para poder sacar el sencillo. Nadie podía decirme que "No" sobre sacar mi propio remix, sin importar lo horrible que estuviera. Y de hecho, ¡estuvo bastante bueno!

Trajiste al punk rock a la música dance.

Sí, traes esos valores, traes algo de estilismo a la música. Obviamente he evolucionado como productor y compositor, pero al trabajar con bandas como Linkin Park es un sueño para mí también. He escuchado todos sus discos desde Hybrid Theory. Mi nuevo álbum Neon Future tiene otra colaboración de rock con Fall Out Boy, quienes son muy buenos amigos míos. Estamos en un lugar ahora en donde estamos en la misma página, pero estamos en dos mundos diferentes. Si estuviera todavía en mi antigua banda This Machine Kills eso nunca pasaría, ni tendría sentido.

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¿Alguna vez saliste de gira con This Machine Kills?

Sí, lo hice. Fuimos de gira a Japón en dos ocasiones y por Norteamérica un montón de veces. Nunca fuimos a Europa, pero viajábamos en una camioneta toda jodida y recuerdo que tocamos en Albuquerque como para 12 personas. Nos pagaron como $20 dólares. Así era. No es una historia triste, para nada.

Para mí no era bizarro porque armaba toquines de punk en mi sala. Por lo que todas las bandas se quedaban en un pinche piso todo sucio—ahí es donde Isis, Caven, Locust, Reversal of Man, Hot Water Music, Discount, Jimmy Eat World y The Rapture y todas estas influyentes bandas que después se convirtieron en mega rockstars, se quedaban. De ahí vengo. Estar donde estoy ahora y venir de un lugar en donde ésa era la norma, es bastante pinche extraño.

¿Crees que es importante que los DJs sean animadores?

No. No lo creo porque… pues, la mejor manera de decirlo es que mi experiencia favorita de ver a un DJ—no son DJs, para mi son aliens—fue ver a dos tipos que apenas se movían. Movían sus cabezas un poco y quizá los hombros. Y fue una experiencia que me cambió la vida. Es como la primera vez que te drogas y sientes como, ¡verga! Realmente me llegó hasta el fondo. Fue Daft Punk.

Pero ellos son algo teatrales. 

No es como que necesariamente te tienes que poner todo loco y aventar pasteles y mamadas así. Yo hago eso porque soy un tipo bastante ansioso, y estoy reconstruyendo mi infancia. Estar en una banda donde le gritaba a la gente desde el micrófono, me aventaba sobre ellos desde el escenario, y tocaba en sótanos donde todos brincan encima de todos. Es raro echarte un clavado desde el escenario en un concierto de dance—quizá no ahora, pero era extraño. Y de donde vengo eso es super normal.

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Ya que hablamos de payasadas de punk rock, eres reconocido por meterte en problemas. ¿Qué tan seguido te encuentras en un altercado con alguien con una posición de autoridad?

Estoy trabajando en eso. No, en realidad lo hago. Porque al final del día, se resume en ego. No es punk gritarle a la seguridad a menos de que estén golpeando a alguien y necesitas decirles que dejen de pinches chingarse a alguien a golpes. Pero si no te dejan entrar a un club y les gritas porque no puedes entrar, eso es totalmente tu pinche ego. Definitivamente he hecho mamadas estúpidas cuando estoy borracho. No quiero culpar al alcohol porque esencialmente eres tú, sin importar si tomas. Pero sí, definitivamente soy culpable de muchos momentos estúpidos en los que me ganó el ego.

Escuché una historia que de hecho, está muy pinche genial. Johnny Depp fue a un club en México y la seguridad no lo dejaba pasar porque traía puesto shorts. Es pinche Johnny Depp, ¿cierto? Creo que estaba solo, lo que lo hace mucho más genial. Regresó a su hotel literalmente para 30 minutos después regresar con pantalones, a decirles como "Ya me puse pantalones, ¿puedo entrar al club?" Y lo dejaron entrar. Qué chingón ser así. Gana cientos de millones de dólares haciendo películas y sigue siendo un tipo muy pinche genial.

Michelle se ve de la verga… pero no literalmente - @MichelleLhooq

Max solía escuchar screamo - @maxpearl