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Tech by VICE

Cómo Twitter y un dron salvaron a un hombre y a su perro del huracán Matthew

Desde Twitter a los drones personales, la tecnología puede ayudar en situaciones desesperadas.

por Joseph Cox
14 Octubre 2016, 4:00pm

Hart, un veterano del ejército de Estados Unidos y documentalista estaba haciendo volar su dron sobre los devastadores escenarios sembrados por el huracán Matthew en Hope Mills en Carolina del Norte. En ese momento el huracán ya había matado a decenas de personas. En el lugar donde se encontraba Hart, las casas quedaron completamente inundadas, dejando vecindarios enteros prácticamente irreconocibles.

"Cuando hice volar el dron y obtuve la señal de la visión aérea me dije: 'Dios mío, esto es devastador'" comentó Hart, antes de confesar que estudió cine para combatir el estrés postraumático que le dejaron sus años en el ejército. Hart llevó su dron hasta una zona donde recordaba que había un callejón sin salida cubierto de maleza. Descubrió asombrado que se había convertido en una suerte de lago marrón en el que sólo se veían las partes superiores de las casas sumergidas.

Hart compartió en las redes sociales lo que había visto. Publicó una imagen sacada de la cámara de su dron en Twitter e Instagram. Si bien algunas tecnologías diseñadas para protegernos tienen sus limitaciones, los ciudadanos han reparado ese vacío con herramientas disponibles públicamente para ayudarse los unos a los otros, como las redes sociales,.

La historia podría haber terminado aquí.

Una captura de pantalla de la imagen de Hart. Imagen: Hart/Instagram

En la otra punta del país, en Texas, el investigador en ciberseguridad Craig Williams estaba preocupado por la suerte de su hermano Chris, otro veterano del ejército estadounidense. Chris se había quedado atrapado en casa junto a su perro tras el devastador paso del huracán.

Craig llevaba horas intentando avisar a los servicios de emergencia que su hermano estaba en peligro.

"Todos los servicios de emergencia estaban colapsados, algunos números privados estaban escondidos en webs públicas del gobierno" dijo Craig a través de Twitter, "Sinceramente, creo que hice más de 60 llamadas telefónicas, probablemente unas 100: llamé a todos los números que encontré, empezando por los de emergencias".

"Es interesante. Por un lado tenemos un servicio 'súper confiable' como el 911. Pero ¿Qué clase de confianza hay que tener en un número de emergencia que colapsa cuando se desata un estado de emergencia?" se preguntó Craig. Durante todo este tiempo lo que sí se pudo usar con relativa facilidad fueron los servicios de mensajería instantáneos y otros medios de comunicación. Salvo la línea de emergencia oficial.

Finalmente Craig descubrió un número donde sí fue atendido: el servicio nocturno del servicio de transferencia de llamadas de Carolina del Norte en Estados Unidos. Denunció la situación de su hermano, pero los servicios de evacuación todavía no estaban disponibles.

A Craig le preocupaba que cedieran las diferentes represas que hay en las inmediaciones de la residencia de su hermano, entonces se dedicó a rastrear la información contenida en el hashtag #HopeMills, en busca de alguien que tuviera información actualizada sobre el nivel del agua que afectaba a la zona. Hasta que se cruzó con la imagen aérea de Hart en la que se observaban varias casas completamente inundadas. Craig le reenvió la imagen a su hermano y bromeó con que igual él no estaría tan mal como las personas que había en las casas inundadas que se veían en la imagen.

"Al parecer una de ellas era su casa" dijo Craig, "Cuando mi hermano me lo dijo estaba convencido que me estaba tomando el pelo. ¿Qué probabilidades había que una de ellas fuera su casa?"

Craig le escribió un tuit a Hart, pidiendo ayuda.

"Demonios, esa es la casa de mi hermano. La de las puertas. ¿Existe alguna posibilidad de sacarlo de ahí en algún tipo de bote? Está atrapado en el segundo piso" escribió.

Ambos hablarían por teléfono varias veces y Hart dirigió su dron hasta el exterior de la casa. No había duda: había alguien dentro. Hart consiguió alertar a la Asociación de Gestión de Emergencias Federales (FEMA por sus siglas en inglés). Ellos eran quienes iban a rescatar a Chris y a su perro de la casa.

Las redes sociales se han convertido en una herramienta a prueba de fallos en situaciones extremas. Ya sea tanto para organizar manifestaciones, como para poner en contacto a dos perfectos desconocidos para que coordinen un rescate de alguien que necesita ayuda urgente. El poder de plataformas como Twitter está todavía en sus albores, pero cada vez es más providencial.

"Esto es algo que el universo ha hecho posible; que yo cuelgue una foto en Twitter, que use el hashtag, que tenga incluso el conocimiento para hacer eso y que entonces aparezca el hermano de alguien en apuros y siga el rastro de la imagen hasta la casa de la víctima" dijo un emocionado Hart.

El caso subraya hasta qué punto las redes sociales se pueden convertir en una herramienta de seguridad o una alternativa a otros sistemas menos efectivos.

"Sin la tecnología quién sabe lo que habría sucedido" dijo Craig, "Las ciudades no disponen de mayores reservas para los servicios de emergencia. Y, por desgracia, si lo tiene, estos no están comunicados de manera más amplia". El departamento de policía de Hope Mills se ha abstenido de hacer declaraciones.

Yo diría que todo esto "es una locura" como dijo Hart.