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Graffitean un trono de Moctezuma en el Estado de México

El descuido del patrimonio histórico por parte de las autoridades no es nuevo, advierten organizaciones.

Un trono utilizado por Moctezuma, el más reconocido emperador del imperio mexica, fue vandalizado recientemente con graffiti, acertando al vestigio daños permanentes. El trono se encuentra en Texcoco, Estado de México, en los caminos al Monte Tláloc, un imponente adoratorio prehispánico construido por los pobladores indígenas en la novena cima más alta de nuestro país, que tenía como fin adorar al dios de la lluvia y los mantenimientos.

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El sitio, pese a su importante aspecto histórico, riqueza cultural y gran valor sagrado para nuestros antepasados, cuenta con muy poco apoyo gubernamental, lo que ha permitido intervenciones esporádicas por parte de especialistas en la materia así como restauraciones superficiales. Sin embargo, también ha facilitado saqueos, daños y destrucción, apuntan Javier Belmont Clemente y Salvador González García, miembros de ONGs.

El desinterés en esta importante pieza prehispánica por parte de las autoridades favoreció a que ocurriera la tragedia, apuntan, una más entre muchas en materia arqueológica. Aunque de acuerdo con diversas organizaciones, se trata de una cuestión bilateral, ya que ni el grueso de la sociedad valora sus vestigios prehispánicos ni las autoridades toman precauciones para preservarlos.

El trono de Moctezuma en 2016, antes de ser vandalizado.

Agregan que es muy probable que el acto de vandalismo ocurriera con relativa facilidad, ya que el vestigio no se encuentra cercado, ni iluminado, mucho menos monitoreado con el uso de tecnología y tampoco bajo el resguardo de personal que lo custodie.

De acuerdo con los promotores culturales, es agraviante que ocurran estos incidentes cuando las autoridades tienen registros de las piezas que forman parte de nuestro patrimonio cultural. Es absurdo en esta época que permitiría alertar la presencia de individuos con la simple instalación de una cámara, o donde la simple construcción una barda habría complicado la terrible ilicitud.

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Para Javier Belmont Clemente, abogado de Sustentabilidad y Ciudadanía A.C.,  estamos frente un problema estructural, en el que la federación, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) destina escasos recursos para cumplir con sus obligaciones previstas en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, entre otros ordenamientos.

El Arqueólogo Ismael Arturo Montero García lo describe como un sitio destacado en el paisaje, con un extraordinario tetzacualco (barda) y su amplia calzada, que despertaron la atención de ilustres historiadores. Por su parte, el director del Proyecto Arqueológico Monte Tláloc, el maestro Víctor Manuel Arribalzaga Tobón, ha expuesto que el templo es tan antiguo que se ha hallado evidencia arqueológica del 350 D.C.  Asimismo, lo ha definido como el más grande centro ceremonial construido sobre una montaña durante el imperio mexica, el de mayor dimensión y altura en Mesoamérica.

El trono en la actualidad.

En la actualidad, el sitio es numerosamente visitado por seguidores de la cultura prehispánica, montañistas e investigadores en las primeras semanas de febrero para presenciar un sorprendente fenómeno óptico al que le denominan "Montaña Fantasma". Incluso, el fin de semana entre el 7 y 12 de febrero se llegan a registrar más 1,300 espectadores, mismos que deben recorrer caminatas exigentes o conducir vehículos por complejos caminos de terracería desde el poblado más cercano, San Pablo Ixáyoc.

"Es lamentable que estos actos ocurran",  indicó Salvador González García, apoderado de Interactúa, A.C. y agregó que son muy comunes: "Se empiezan a ver hoy en los senderos del Monte Tláloc y a diario en sitios por más urbanizados, como el Centro Histórico de la Ciudad de México o Cerro de la Estrella, en Iztapalapa. Las autoridades se concentran más en estrategias que satisfagan sus ambiciones políticas, y nada hacen por preservar nuestro patrimonio cultural".