FIGHTLAND

Conor McGregor gana un segundo campeonato y alguien olvida su cinturón

Convertirse en el primer campeón de UFC en la historia en sostener dos cinturones al mismo tiempo le tomó un par de golpes.
14.11.16
Artwork by Grimoire

¿Dónde carajos está ni segundo cinturón?

Conor McGregor estaba molesto. Parecía alguien a quien se le estaba bajando el azúcar y acababa de escuchar que al mesero se le había olvidado llenar su orden. No parecía un hombre satisfecho con la historia que acababa de escribir, y era debido a algo que no estaba usando. "¿Dónde carajos está mi segundo cinturón?", gritó McGregor en el micrófono de Joe Rogan. "Ya tengo éste [en la cintura]. ¿Dónde está el segundo? Cabrones tacaños, esta compañía se vendió por cuatro punto dos mil millones de dólares. ¿Dónde está ese segundo cinturón? Vayan atrás del escenario y agarren ese segundo cinturón de alguna parte".

Publicidad

La entrevista se extendió un poco más en la ausencia de la segunda pieza de oro. "Vean, lo que sigue para mí, Joe, es que quiero ese pinche segundo cinturón, ¿dónde está? Ya deberían tener los dos cinturones aquí, lustrados para mí".

McGregor había logrado algo sin precedentes en la pelea estelar de UFC 205, el debut de la promotora en el Madison Square Garden: ganó el título de peso ligero y como el campeón de peso pluma, se convirtió en el primer peleador en sostener dos cinturones de campeonato en dos divisiones. Lo hizo al tumbar al excampeón ligero, Eddie Alvarez una y otra vez, mandándolo a la lona por última ocasión con una combinación de cuatro golpes. No hubo ni un poco de casualidad o algo controversial sobre la pelea, no fue un golpe de suerte ni el beneficio de que el oponente tuvo un campamento de entrenamiento corto. McGregor ascendió a la cima del MMA causando estragos a su paso, y estaba lívido porque la imagen no encajaba con lo que había imaginado: con un cinturón colgando de cada hombro.

De todas las cosas que el staff de UFC pudo olvidar el sábado en la noche, sin duda esta fue la más grande. Un cinturón tiene significado, pero dos cinturones para el mismo peleador deben ser lo más grande. Olvidar esa gran parte fue un enorme error para un rey de los pagos-por-evento que, en la conferencia posterior a la pelea, demandó acciones de la compañía. McGregor tiene más poder que cualquier otro peleador en el deporte: está en la cima de dos divisiones, y se molesta más cuando se da cuenta de lo que le hace ganar a la promotora.

"He ridiculizado a todos en la división", dijo durante su entrevista con Rogan. "Y quiero tomarme esta oportunidad para disculparme, ¡ante nadie! ¡El doble campeón hace lo que se le da la gana!".

Publicidad

A media bronca, el presidente de UFC, Dana White, se adelantó para ponerle el segundo cinturón.

Foto por Jeff Bottari/Zuffa LLC

Pero era el de Tyron Woodley, el campeón de peso wélter que acababa de defender su cinturón en una pelea que terminó con un empate mayoritario contra Stephen Thompson en la misma cartelera. Que Woodley le haya donado el cinturón para cumplir el sueño de McGregor, a pesar de que comenzó a plantar las semillas para una rivalidad en peso wélter al molestarse con Woodley al parecer sin razón una noche antes de la pelea, muestra su buen carácter, y no la felicidad que sintió al prestar su cinturón.

"Soy un profesional, al final del día y es obvio que la mayoría de las personas en el público quieren ver a Conor McGregor", dijo Woodley después de la pelea. "Construyó todo este misterio alrededor de sí mismo, y todos quieren verlo pelear y ver sus payasadas, así que es tonto para mí intentar poner al público de mi lado y sé que el 99.9 por ciento de las personas quieren ver a Conor ganando o perdiendo".

En la conferencia de prensa posterior al combate, White dijo que el episodio del cinturón había sido culpa de Conor. "Para que sepan, no se supone que nosotros debíamos traer el cinturón. Se supone que él debía traer su cinturón. Me gritó porque yo no tenía su cinturón. 'No, tú debías traer tu cinturón'. Yo te di uno nuevo". Ese parece ser un detalle importante como para haberlo aclarado antes, pero bueno. (No sería el primer error de alto perfil del fin de semana: White dijo que la estrepitosa salida de Ronda Rousey después de su careo con Amanda Nuñes en los pesajes de UFC 205 había sido un error de producción).

Denme un año y la historia será olvidada, pero la imagen de White entregando el cinturón y McGregor caminando con dos cinturones sobre sus hombros sobrevivirá. "Esto es lo que soñé vuelto realidad", le dijo a Rogan. Sólo necesitó unos cuantos golpes para lograrlo.