Protegiendo al jefe: El peleador de muay thai que se volvió guardaespaldas | ES | Translation
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Protegiendo al jefe: El peleador de muay thai que se volvió guardaespaldas | ES | Translation

Un peleador de muay thai retirado nos cuenta sobre su vida cuando trabajaba como guardaespaldas de un magnate en Macao.
12.5.16

Fotos por Matthew Yarbrough

[Aun, conocido en el ring como Kongsuriya Narupai y en su acta de nacimiento como Buncha Tarpasa, comenzó a entrenar muay thai a los diez años en su provincia, Ranong. Tiene un aproximado de cien peleas en su carrera y ahora tiene 27 años de edad].

Después de retirarme de las peleas me uní al ejército. Es lo que hacemos los hombres en Tailandia; cuando cumples 21 años es como una lotería y pueden o no elegirte. Algunos no son elegibles, si usas lentes o tienes alguna discapacidad no puedes ser soldado. Los que son elegibles eligen un color, rojo o negro, y si tomas el rojo tienes que cumplir dos años en el ejército. Yo agarré el rojo.

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Me mandaron al sur de Tailandia donde tienen problemas todo el tiempo. Mi trabajo era hablar con la gente del pueblo, tratar de ayudarlos a entender por qué el ejército estaba en su pueblo. Ellos quieren tener su propio país y cultura, hay muchos musulmanes.

Escuchaba disparos todos los días pero nunca participé en un tiroteo. Aunque si participé en bombardeos. Sucedieron tres explosiones de gas y yo estaba cerca pero siempre estaba seguro. Sí, murió mucha gente, pero afortunadamente ninguna ocurrió en mi departamento ni en el de mis amigos.

Después de mi servicio militar regresé al muay thai. Pasé unos meses en Hong Kong trabajando como entrenador, luego me pasé al FA Group en Bangkok y después a Wat Charoenrit en Koh Phagan. En FA Group me empleaban como compañero de entrenamiento para los demás peleadores, pero no era entrenador a tiempo completo, así que por eso tomé este trabajo en Koh Phangan. No tenía problemas con ninguno de los gimnasios, sólo me mudé buscando mejores oportunidades.

Pronto después me mudé a Chiang Mai para trabajar en el gimnasio Santai y recibí una oferta para irme a Macao. Pero no para ser entrenador de muay thai.

Muchos de mis amigos habían ido a Macao. Me contaban sobre el lugar, y de hecho son la razón por la que acepté el trabajo. Me llamaron y me dijeron que fuera a trabajar con ellos, me dijeron que era un trabajo como guardaespaldas. Si el jefe quiere un guardaespaldas nuevo le dice a los demás, que en su mayoría también son peleadores, que le consigan a un amigo.

Entonces lo pensé durante unas dos semanas y luego me decidía por ir. Pude dejar Tailandia de inmediato ya que el jefe que estaba por proteger era de la mafia y pudo ayudarme con los permisos y esas cosas. Me fui en febrero de 2014 , me quedé un año y diez meses en total.

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Mis responsabilidades laborales como guardaespaldas eran exactamente las que has visto en películas. Cuando los jefes se van a cenar nosotros vamos con ellos y nos quedamos cerca. No me dieron entrenamiento especial cuando llegué. Sólo me dijeron que mientras supiera pelear podía hacer el trabajo.

El trabajo en horas extra dependía de mi jefe. Si no salía a ninguna parte yo me quedaba en la oficina esperándolo o esperaba su llamada en casa. A veces el jefe me recogía en casa. Ganaba unos 50 o 60 mil baht al mes, y además recibía propinas de mi jefe y sus amigos.

Los domingos eran mis días libres. Hacía lo que quería, a veces salía a conocer Macao, pero casi siempre me quedaba en casa cocinando y pasando el rato. Casi nunca salía a bares o casinos, nunca me ha gustado mucho la fiesta. Quería ahorrar dinero.

Mi jefe era chino y estaba en sus cincuentas. Nos hablábamos en cantonés. El jefe tenía negocios ilegales, un hotel de cinco estrellas en Macao y China y también casinos. También tenía un negocio ilegal de préstamos, prestaba dinero y cobraba muchos intereses. Sabía que hacía cosas ilegales porque estaba con él todo el tiempo, cuando estaba haciendo sus tratos sucios, pero él no trataba de esconderlo. Todos en Macao saben que la gente que la gente que tiene guardaespaldas probablemente está haciendo algo ilegal. Saben que los ricos son de la mafia porque compran a todos. Macao antes le pertenecía a Portugal así que hay corrupción en todas partes. Son independientes desde hace tiempo y aun tienen corrupción.

Claro, el trabajo era un tanto divertido, pero había veces en las que temía por mi vida. Me sentía ansioso cada vez que andábamos en automóvil, me preocupaba que alguien nos disparara mientras viajábamos. Piénsalo, los autos no son seguros. Si estás en un auto no puedes pelear. Pensaba cosas malas de la gente, que nos iban a disparar desde lejos, o que un camión chocaría contra nosotros, a propósito o por accidente. Creo que estaba asustado por eso ya que alguna vez escuché que algo así había sucedido, antes de que yo trabajara ahí. El automóvil de mi jefe era a prueba de balas, pero cada vez que íbamos a alguna parte teníamos que buscar bombas abajo del auto. Mi jefe hacía que tomáramos turnos para vigilar el auto. Éramos siete u ocho trabajando para él, a veces trabajábamos juntos y todos tenían un trabajo que hacer.

Todos los jefes éramos amigos, como un grupo de diez empresarios, y todos tenían guardaespaldas que eran peleadores. A veces cuando querían pelear enfrentaban a otro grupo de guardaespaldas chinos. Pero a veces las cosas se salían de control. Se sabía que si asesinabas a golpes a alguien y te mandaban a prisión tus jefes no podrían ayudarte, sólo ayudarían a tu familia, les mandaban tu salario. Entonces sí ayudaban.

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Nunca me pasó nada de eso, pero le pasó a otros guardaespaldas tailandeses que conocí. Uno pasó quince años en prisión por matar un policía y los demás diez involucrados fueron a prisión. No importó quien lo había hecho, todos fueron a la cárcel, pero los jefes le mandaban dinero a sus familias. Escuché que el policía murió por accidente, se supone que el jefe dijo, "Este policía me hizo algo malo. Vayan a darle una lección", pero las cosas se salieron de control.

Ese tipo de historias me asustaban mucho. Nunca peleé con nadie ya que las consecuencias me daban miedo. Por suerte mi jefe era un tipo bueno y nunca tuve que hacerlo. Que bueno porque las cosas se salen de control muy rápido en las peleas. En Macao hay leyes muy estrictas, no se permiten armas blancas ni de fuego y si portas una puedes ir a prisión por quince años. Por eso los jefes contratan peleadores de muay thai como guardaespaldas, porque sabemos pelear.

Creo que es más peligroso ser guardaespaldas en Tailandia que en Macao debido a las leyes. Aquí en Tailandia las armas son permitidas. Puedes pedir un permiso para portar una. Por seguro preferiría ser guardaespaldas en Macao. En Tailandia tal vez necesites matar a alguien y no quiero hacerlo. Es ilegal.

A veces mi jefe viaja al extranjero y me encanta cuando lo hace ya que puedo quedarme en casa, pasar el rato y no trabajar. A veces se va un par de semanas y sólo se lleva un guardaespaldas así que el resto de nosotros podemos pasar el rato tranquilos. A veces se va a Inglaterra de vacaciones. Personalmente nunca he querido ir con él. El jefe sólo se lleva a uno porque es caro, los vuelos y todo.

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Lo más complicado siempre era el Año Nuevo Chino cuando la familia se reunía. Teníamos que tener mucho más cuidado y asegurarnos de no cometer errores. Era una familia grande y además tenían muchos amigos. Por suerte eso sólo pasaba una vez al año.

Mi consejo para otros peleadores que quieren ser guardaespaldas sería, si quieres trabajar por dinero, sólo has tu trabajo y no te drogues ni vayas a casinos. Aléjate de todo lo que te quita dinero. El trabajo no es difícil pero tienes que enfocarte y evitar distracciones.

Ahora que estoy de regreso en Tailandia las cosas van bien. Tenía novia aquí cuando yo vivía en Macao y teníamos una relación a distancia. Estaba ahorrando dinero para nuestro futuro juntos, no le enviaba dinero ya que no estábamos casados pero le compraba regalos. Pensé en guardar dinero para mi futuro con ella, y esperé para ver si seguiría conmigo cuando regresara. Bueno, ¿qué creen? Si siguió conmigo. Ahora tenemos cuatro o cinco años juntos. Se preocupaba por mí cuando vivía en Macao pero entendía que tenía que trabajar y tampoco era difícil porque me comportaba bien.

Estoy feliz de estar de regreso en Tailandia. No importa si ganaste mucho dinero en el extranjero, trabajar en Tailandia es lo mejor que le puede pasar a un tailandés. Siempre extrañamos casa.

Ahora trabajo en Santai, espero quedarme aquí unos años y trato de ahorrar lo más que puedo. El plan es casarme con mi novia, irnos a vivir a Ranong, construir una casa, tener ganado y una granja. Mi padre ya tiene 30 cabezas de ganado en casa. Las compré con mis ahorros, pero mi padre las cuida.

También quiero una familia y un negocio propio, quiero que mis futuros hijos tengan una buena educación para que no tengan que hacer el mismo trabajo que yo. Es mejor ser el jefe que el empleado.

Sería bueno que mis hijos fueran los suficientemente exitosos como para tener sus propios guardaespaldas.

Interpretación del tailandés al inglés por Jiraphan Hjalmarsson.