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​Transmitiendo Súper Bowls desde 1984: Entrevistamos a Toño de Valdés

Hablamos de periodismo deportivo con una de las voces emblemáticas para las transmisiones de la NFL en español, Antonio de Valdés.
16.1.17
Fotografía vía Televisa

La primera vez que entré al foro estaba nerviosa. Ese día, Antonio de Valdés, o Toño, como le decimos, fue sorprendentemente amable. Casi siete años de estar trabajando cerca de él, en ocasiones de manera directa, en muchas otras de manera indirecta, a Toño lo considero recto, estudiado, profesional, respetable, y es una de las personas que más me ha impactado a lo largo de mis años como conductora y presentadora deportiva.

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El domingo, como todos los domingos que llevamos esta temporada de NFL, llegué a Televisa Chapultepec a trabajar. Los Packers de Green Bay visitaban a los Cowboys de Dallas en el juego divisional, y se convirtió en uno de los juegos más emocionantes de la temporada, y hasta diría que digno de emoción para un Súper Bowl. Los Packers terminaron ganando gracias al juego de Aaron Rodgers quien guió a la ofensiva para meter un gol de campo con tres segundos restantes y pasar a la siguiente ronda.

Pero yo me puse un poco nerviosa por otra razón, y es que terminando el partido me sentaría con Toño para platicar sobre su carrera y otras cosas alrededor del deporte y el periodismo deportivo.

Vice Sports: Cuéntanos un poquito de tus inicios, ¿cómo fue el camino para llegar a esto?
Antonio de Valdés: Bueno, mi papá era locutor. Entonces estuvo muchos años en la XEW y conocía mucha gente. Realmente yo cuando empiezo, ya mi papá no tenía trabajo de locutor, no estaba en radio ni televisión. Hacia eventualmente cosas de golf, pero aún conservaba los contactos. Yo tenía 18 años y mi papá decía: "¿y este cuate a qué se va a dedicar o qué? Es un inútil. Pues si le gustan tanto los deportes, pues por el lado de los deportes tiene que ser". Y me presentó con Don Raúl del Campo Junior. Él la verdad fue mi guía durante mis primeros años. Él hacia la producción de los partidos de radio del Estadio Azteca. Me llevó al Estadio Azteca, ahí vi mi primer partido, hice mi primer comentario y así es como empecé a los 18 años, cuando apenas estaba empezando yo la carrera.

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Y en ese primer partido, tu primera transmisión, ¿qué sentiste, que pensaste? Como un chavo de 18 años las cosas son muy distintas.
De hecho, ese primer partido yo no iba a estar en esa transmisión. Yo iba a ver cómo se hacía. El señor del Campo, lo que hizo, fue sentarme junto a Lalo Trelles atrás de la portería sur, que era la portería de los pendejos [risas]. Así era como le decía don Raúl. Y ahí estábamos Lalo y yo. Yo ni siquiera traía audífonos. Y estaba nada más viendo cómo se hacía. De repente me dice Lalo como al minuto 35 del primer tiempo, "te están mandando para comentar". Y yo le digo, "estás loco, ¿Cómo crees?". Y ahí hice mi primer comentario, ya ni me acuerdo lo que dije. Fue el 16 de diciembre de 1978.

Tu papá fue locutor, tú eres comentarista deportivo y hace unos años, tu hija Gloria decide seguir tus pasos. ¿Qué es lo que le dijiste cuando llego a trabajar a Televisa?
La verdad es que ella decide primero estudiar comunicación. Eso abría la puerta para que en un momento dado estuviera en esto. Ahora, a ella no le gustan los deportes. Ella se metió a trabajar en el clima con Marta Guzmán. Y ella a diferencia de mí, y lo que yo viví en mis primeros años, tiene facilidad para hacer esto. A mí me costó trabajo.

Esa dificultad de la que hablas, ¿por qué fue?
Porque soy muy penoso. Realmente para alguien introvertido, no es muy sencillo estar en televisión. De repente empezar a tener elogios, pero también críticas, no es sencillo. Es una vida muy distinta a lo que yo había vivido. Yo era un hijo de familia auténticamente. Me mantuve así 18 años y de pronto llega un cambio absoluto.

¿Qué papel crees que tiene en la sociedad el deporte?
Yo creo que el deporte es un desfogue. Es la oportunidad de sentarte frente a la televisión o estar en un estadio durante dos horas o tres horas y olvidarte de tus problemas. Olvidarte de si necesitas cambiar el coche, si te corrieron del trabajo, etcétera. Y disfrutar de un momento. Y si gana tu equipo, ¡pues imagínate nada más! Yo creo que no va a pasar absolutamente nada ni en tu casa, ni con tu familia, ni en tu trabajo, si tu equipo pierde o gana. Pero te vas a sentir bien. A lo mejor no es ni que veas a tu equipo, como ahorita, Dallas contra Green Bay. Yo no le voy a ninguno, pero terminas el partido y dices, "¡caramba, que juegazo!".

Ya que mencionas el partido, ¿cuál es tu primer recuerdo como periodista de la NFL?
La posibilidad de conocer a Fernando Von Rossum. Era toda una institución ese hombre. Yo como aficionado empecé a seguir el futbol americano a eso de los 12 años. Por eso le voy a los Raiders. Estaban en un gran momento con Ken Stabler y John Madden. Era un gran equipo ese. Y bueno, cuando conozco yo a Fernando Von Rossum me permite, ya estando yo en Televisa, empezar a relacionarme con toda la gente que estaba metida en el futbol americano. Ya después por circunstancias se abrieron huecos en las transmisiones para empezar a trabajar en eso. Te estoy hablando de los 80. Cuando estás chavo, si te apasiona, si tienes facultades y si tienes el tiempo para esperar la oportunidad, ésta llega.

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Y de tus etapas, ¿cuál ha sido la que más has disfrutado?
Yo creo que la actual. Ahorita siento que tengo la madurez para hacer una buena transmisión. Por otro lado, tenemos un buen equipo con Enrique Burak y Pepe Segarra. Además, se han sumado Memo Shutz y Luis Alberto Martínez y eso nos ha permitido disfrutar de las transmisiones. El chiste de sentarte en un estadio o en un estudio es que le proyectes a la gente que la estás pasando bien. Normalmente si haces eso, la gente la pasa bien también.

Si no me equivoco, desde 1984 has transmitido Súper Bowls. Para la gente que nunca ha estado en este evento, ¿cómo le describirías el ambiente y lo que se vive?
Es eso, es un partido mágico. Que de repente te sale un partido que se convierte en una paliza y a lo mejor te vas hasta un poquito decepcionado. Bueno, si gana tu equipo favorito no. A mí en todos estos años, me ha tocado transmitir a los Raiders en Súper Bowl una sola vez, y fue una paliza en contra. Un partido contra Tampa Bay que perdieron con el Chucky Gruden ya del lado de Tampa, y fue una cosa horrible. Pero es una gran magia. Es un momento que se convierte inolvidable para la gente que lo ha vivido. Hay mucha gente que ahorra todo el año para poder ir al Súper Bowl. Por eso nosotros somos tan privilegiados y tan afortunados. No solamente no pagamos, sino que nos pagan por hacer esto.

Con todo esto de las redes sociales y el avance tecnológico, ¿qué tan diferente se viven las transmisiones de los partidos?
Totalmente diferente. Simplemente la información. Nosotros en la década de los 80 comprábamos el USA Today el viernes previo a que iniciara la temporada, y recortábamos los rosters para tener los últimos rosters de cada uno de los equipos. Así es como se vivía antes. No había Twitter y por supuesto no había internet. No había nada de nada, de nada. Entonces, toda la información era en base a revistas que comprabas, a lo que veías en transmisiones y demás. No había la información de ahora. Ahora sólo das clic en tu dispositivo y ya tienes toda la información. Por qué no jugo fulanito, si zutanito va a poder estar o no en el partido, cuántas yardas tuvo equis jugador… o sea todo lo tienes al momento. Y en cuanto a la gente, ahora tienes la comunicación inmediata con ellos. Y ellos te reaccionan a cada jugada, a cada comentario, a cada critica, a cada elogio. Antes no lo teníamos.

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¿Cómo sientes ese elogio o critica con la comunicación inmediata por las redes sociales?
Es bueno. Afortunadamente la gente nos trata muy bien. Por supuesto que hay criticas también. Se aceptan. Pero también tienes que ser muy centrado y eso te lo da la madurez, para entender cuando es un comentario de una persona que está enojada porque perdió su equipo o cuando es un análisis serio. Intento contestar en redes sociales, aunque es muy difícil durante las transmisiones.

En México han habido periodistas que marcan época. Creo que tú eres uno de ellos y la gente reconoce tu voz e imagen. ¿sientes más presión de lo normal con las palabras que dices o usas, especialmente hoy en día que cualquier cosa se puede volver viral?
No, creo que siempre he tratado de ser muy sincero, muy natural y muy objetivo. Por supuesto que tengo mis equipos. Me emociona cuando ganan y sufro cuando pierden. Los Raiders, el Atlante, los Diablos, los Dodgers, ésos son mis equipos y obviamente cuando pierden pues me molesta, me siento mal. Cuando ganan me da mucho gusto. Pero cuando estás al aire es otra cosa. Tratas de ser objetivo, y por lo menos eso es lo que he intentado durante 39 años de carrera.

¿Qué ha sido lo más satisfactorio de tu carrera hasta ahora?
Por supuesto disfrutar de lo que más me gusta, que es el deporte, Súper Bowls, Series Mundiales, Juegos Olímpicos, Mundiales de futbol… un montón de cosas. Yo creo que eso es lo más padre, que puedes estar y puedes vivir ahí en el lugar los grandes acontecimientos deportivos. Porque obviamente como aficionado, lo ves por la tele o por ahí te encuentras la posibilidad de estar en algún gran evento. Pero uno o dos. Yo he tenido la oportunidad durante estos casi 39 años de estar en un montón de lugares.

Y lo más complicado me supongo que es estar mucho tiempo lejos de la familia, ¿no?
Pues en mi caso no. Afortunadamente Gloria (su esposa) entiende muy bien. Nosotros somos un matrimonio Televisa. Ella trabajaba ahí y entonces entiende de qué se trata este rollo. No fue tan complicado. Bueno, no termina de aceptar que los domingos esté yo fuera de casa todo el día. Pero sabe y vivió durante muchos años la misma circunstancia.

¿Qué papel juega el periodista en el mundo del deporte?
Hay gente que realmente lo que le interesa es el deporte, no tanto quien se los dé. Hay otros que no. Les gusta cierto personaje para que les transmita, y escogen. Uno está simplemente tratando de hacer su mejor trabajo. La mejor información, el mejor ritmo, la mayor objetividad. Obviamente si logras mantenerte tantos años, quiere decir que algo estás haciendo bien.