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Pasamos una semana con un entrenador de la NBA

Jama Mahlalela, entrenador asistente de los Toronto Raptors, nos cuenta cómo es el día a día de un técnico en la mejor liga de baloncesto del mundo.

por Eric Koreen
20 Junio 2016, 9:30am

Screengrab via YouTube

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Jama Mahlalela sonríe ampliamente e irradia energía positiva. Esto es curioso, porque hablamos con él justo después de que los Cleveland Cavaliers, actuales campeones de la NBA, machaquen a sus Toronto Raptors en los dos primeros partidos de las finales de la Conferencia Este.

El entusiasmo, sin embargo, es una parte clave del trabajo de Mahlalela, que se crio en Toronto y estudió en la University of British Columbia: Jama es uno de los entrenadores asistentes de Dwane Casey en Toronto.

Durante la temporada regular, Mahlalela es el responsable de la planificación y del scouting: su misión más importante es trabajar con los jugadores y ayudarlos a mejoras sus habilidades individuales, en particular con los chicos jóvenes que completan el equipo. Su ascenso en el equipo ha sido casi cinematográfico: comenzó siendo el chico del Gatorade en eventos comunitarios del equipo cuando era adolescente.

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"Los entrenadores nos reunimos muy a menudo y cada vez durante más rato", dice Mahlalela sobre su trabajo. "Los encuentros son mucho más dinámicos y todos están muy comprometidos. Siempre hay quien pregunta algo y constantemente aparecen nuevas ideas. En los play-offs, el proceso es más complicado que en la liga regular: aparecen nuevas cosas, impensables durante la temporada".

"La partida de ajedrez que representa cada partido es muy interesante y nos exige probar cosas nuevas: algunas funcionan, otras... no tanto", ríe Mahlalela. "Cada perspectiva diferente nos ayuda a encontrar la definitiva, la opción de consenso que todos sabemos que va funcionar".

Los Toronto Raptors terminaron cayendo 4-2 en las Finales de Conferencia, un resultado más que bueno teniendo en cuenta la experiencia y la plantilla de unos y otros. La exigencia de los play-offs de este año fue extrema, de modo que los jugadores más jóvenes del equipo apenas tuvieron minutos; para compensarlo, Mahlalela les sometió a un plan de entrenamientos especial para el verano. El técnico sabe, de hecho, que una parte clave de su trabajo empieza ya en mayo.

Desde que los Raptors fueron eliminados de los play-offs, el cuerpo técnico del equipo ha sufrido algunos cambios. Jesse Mermuys, entrenador en la D-League con los Raptors 905, se fue a Los Angeles para trabajar en el equipo de entrenadores de Luke Walton; Mahlalela se hizo cargo del papel de Mermuys como entrenador del equipo en la liga de verano.

A principios de marzo, VICE Sports pasó siete días con Mahlalela para saber cómo vive un entrenador de la NBA... desde dentro.

Jueves 3 de marzo

El trabajo que define a Mahlalela se explica con el fichaje de Jason Thompson a mediados de temporada. Antes de su llegada a Toronto, Thompson solo había metido un triple durante sus ocho años en la NBA: desde que Mahlalela empezó a entrenarle, Thompson consiguió 13 triples consecutivos. Ese es exactamente su trabajo: conseguir que los jugadores se sientan bien y den lo mejor de sí mismos, tanto si lo juegan todo como si solo salen en los minutos de la basura.

Mientras que los jugadores estaban centrados en sus rutinas y los entrenadores solo tenían tiempo para pensar en la planificación de los partidos, Mahlalela también tuvo que ocuparse de ser una combinación de poli bueno y embajador de la franquicia —lo siento, Drake—.

Jason Thompson defiendiendo a Thaddeus Young, de los Brooklyn Nets. Foto de Dan Hamilton, USA TODAY Sports

"Lo más importante es lograr que los jugadores se sientan cómodos y hagan preguntas", dice Mahlalela. La NBA es un lugar dominado por el ego: es por ello que conseguir que los atletas se suelten y se dejen guiar es vital.

Lo comprobamos en nuestra primera sesión de vídeo en el Centro BioSteel, la nueva instalación de los Raptors: Thompson no sabía donde sentarse, porque los jugadores ya tenían su sitio de siempre, así Mahlalela le dijo que se sentara a su lado. Lo que fuera con tal de que Jason se sintiera cómodo.

Trabajar con casos como el de Thompson es sólo una pequeña parte de los días de Mahlalela. El 3 de marzo, los Raptors ganaron a los Utah Jazz, así que el Jama debía analizar los números del equipo: ello le tuvo ocupado hasta las 2 de la madrugada. Después de otros 30 minutos de vídeo la mañana siguiente, Mahlalela llegó al Centro BioSteel a las 9 para llevar a cabo sesiones de tiro con DeMar DeRozan, Kyle Lowry, Norman Powell y Delon Wright.

Mahlalela se fue a casa alrededor de las dos y media del mediodía para llegar a tiempo a abrirle la puerta al reparador del lavavajillas. Esa noche también tenía una charla de equipo, y además Jama tenía que encontrar tiempo para trabajar en la preparación del partido del domingo contra Houston: era uno de los 14 encuentros que se le habían asignado esa temporada.

Mahlalela lo hizo todo habiendo dormido solo cinco horas. Él y su esposa, Michelle, tuvieron a su primera hija hace muy poco: en marzo, la pequeña Mia tenía 4 meses. "Es una cosa increíble, la verdad", admite Mahlalela. "Estoy muerto de cansancio, pero, no sé cómo ni por qué, cuando llego al pabellón con los chicos siempre tengo energía. Me derrumbo al llegar a casa", ríe.

Viernes 4 de marzo

DeMarre Carroll llevaba sin jugar desde principios de enero tras someterse a una cirugía artroscópica en la rodilla. Carroll pasó por un proceso intenso de rehabilitación para volver a finales de marzo, pero no pudo regresar hasta abril. El viernes 4 de marzo, DeMarre fue el protagonista de los entrenamientos de Mahlalela: ambos trabajaron juntos para poner a punto al jugador de Alabama.

Después del entrenamiento, Mahlalela organizó un equipo de práctica de tiro de cara al partido de esa noche contra los Portland Trail Blazers; posteriormente see fue con Carroll y el personal médico del equipo, dirigido por el director de ciencias del deporte Alex McKechnie. En ese momento el personal médico ya permitía hacer más cosas a Carroll: el trabajo de Mahlalela era cuidar su vuelta.

"Ahora se parece más a un jugador de baloncesto," contaba Mahlalela. "Está en movimiento. Se mueve y lanza a canasta. Ahora nos centramos en conseguir que tenga interiorizados de nuevo los conceptos del juego del equipo".

Sustituir a Carroll en el quinteto inicial había sido una tarea difícil: para no romper la buena rotación del banquillo, Casey había alternado a James Johnson y a Norman Powell. El segundo, que en la D-League se salió y promedió 24,8 puntos por partido, debía sin embargo adaptarse a su nuevo papel en Toronot. Frente a los Blazers, Powell fue titular porque es más ágil que Johnson —un atributo clave para cualquiera que deba perseguir por toda la pista a CJ McCollum.

Powell terminó con 10 puntos, todos en el tercer cuarto; los Raptors sobrevivieron a un ataque final de Damian Lillard y acabaron ganando por solo dos puntos.

Una lesión impidió jugar a DeMarre Carroll la mayoría de partidos de su primera temporada en Toronto. Foto de Tom Szczerbowski, USA TODAY Sports

Casi por definición, un entrenador de desarrollo de jugadores pasa más tiempo con los jugadores más jóvenes que el resto del equipo: así lo siente el propio Powell. "Le envío mensajes casi cada día", explica el jugador, refiriéndose a Mahlalela. "Los días de partido siempre va al gimnaso antes de mi entrenamiento de lanzamiento solo para estar caliente y listo".

"[Mahlalela] también me manda mensajes de texto cuando tenemos tiempo cuando viajamos; si llegamos temprano nos vamos al gimnasio para trabajar en mi manejo de la pelota y cosas por el estilo. Siempre está disponible cuando necesito algo del gimnasio", añade Powell.

"Pasamos mucho tiempo juntos, mañanas y noches", dice Mahlalela. "Para verlo actuar como lo hizo y defender de la forma que lo hizo, lo más importante es pasar tiempo con él para que se sienta cómodo y orgulloso de su éxito personal".

Sábado 5 de marzo

En general, Mahlalela considera que ayudar a que los jugadores jóvenes desarrollen sus habilidades es su tarea más importante. No siempre puede hacerlo, sin embargo, porque de los 82 partidos de temporada regular le toca analizar y preparar catorce —como el domingo 6 de marzo contra los Houston Rockets.

Esta ha sido la primera temporada en la que Mahlalela ha hecho el trabajo de scouting: ello requiere analizar los últimos seis partidos del equipo rival y buscar detalles y datos importantes para mostrárselos a los jugadores y al entrenador. No obstante, y dado que Mahlalela pasa más tiempo en el pabellón que el resto de los asistentes, encontrar tiempo para ver los vídeos se ha vuelto una misión difícil.

Mahlalela se quedó el viernes hasta las 3 de la madrugada para acabar su vídeos. Los Rockets jugaron un partido el sábado, lo cual significa que Jama tuvo que añadir algunos elementos de última hora: "Por lo general, preparar un partido no te lleva todo la noche... pero poco le falta", bromea.

Parte del trabajo de Mahlalela es intentar encontrar maneras de parar a estos dos tipos. Foto de Troy Taormina, USA TODAY Sports

El primer análisis que hizo Mahlalela fue un partido de pretemporada contra los Cleveland Cavaliers. Al preguntarle, bromeó sobre el hecho de que su primera tarea hubiera consistido en tratar de encontrar la manera de detener a LeBron James.

"Antes de cada sesión de vídeo con los jugadores noto mariposas en el estómago, pero reviso mis notas y sé qué tengo que decir", explica Mahlalela. "No quiero que los datos se pierdan por no saber hablar en público. ¿Cómo se puede hablar a un gran grupo de personas? Si conoces el contenido de lo que tienes que explicar es más fácil hacerlo".

Según Mahlalela, los Houston Rockets fueron uno de los equipos más fáciles de analizar: no son un conjunto con muchas jugadas de estrategia, sino más bien están acostumbrados a leer el partido y reaccionar. El problema es ese tipo de la barba que lo hace todo bien.

"Cuando analizamos a los Rockets nos centramos en casos concretos: saber qué hacer si hay un aclarado, o un bloqueo y continuación, o acciones de este tipo", explica Mahlalela. "Cuando hablamos de otros equipos, nos centramos en cómo vamos a parar y defender las jugadas de su playbook", cuenta Jama.

El análisis táctico en baloncesto está más relacionado con entender el concepto de juego del otro equipo que no en fijarse en detalles individuales

Jama Mahlalela, analista de los Toronto Raptors

Domingo 6 de marzo

Los Raptors se centraron en conocer el ataque colectivo de los Rockets antes de entrar a analizar las especialidades de cada jugador rival. Eso significó que por la mañana —el partido se tenía que jugar a las 6:30 de la tarde— Mahlalela se tuviera que mirar más vídeos de los Rockets para ver si se había olvidado algo. Más tarde se fue por fin con su hija.

"Yo lo hago a cachos. Prefiero hacer 20 minutitos aquí, luego tomar algo, luego hacer 30 minutos más, luego estar con mi hija", asegura Mahlalela. "Es mi forma de trabajar. Podría hacerlo de una vez, pero cuando estoy en casa prefiero estar el máximo de tiempo posible con mi familia".

Los asistentes no tienen descanso: Jama Mahlalela lo puede confirmar. Foto de Kyle Terada, USA TODAY Sports

Al principio, en ese todo parecía bonito y fácil, pero las cosas se torcieron cuando James Harden recuperó su mejor versión. El barbudo jugador de los Rockets anotó 40 puntos, repartió 14 asistencias y lideró la remontada de Houston. Corey Brewer, cuya estadística en triples estaba por debajo del 30%, anotó 5 de sus 9 tiros desde fuera de la línea de tres.

Sin hacer referencia a Brewer por su nombre, DeMar DeRozan se quejó amargamente después del partido: "A veces los análisis de los scoutings mienten", dijo el jugador. Para los aficionados de Toronto, el partido fue frustrante: los Raptors se dejaron remontar por un rival claramente inferior.

"Sabíamos que tendríamos que defender a Harden de tres o cuatro maneras diferentes. Él estuvo a la altura de eso y hizo cosas muy diferentes. Fue uno de esos partidos en el que solo puedes felicitarle", reflexiona Mahlalela.

"Pero estas cosas siempre te sirven para aprender. Quizás podría haber explicado algunas claves un poco mejor de antemano, o cambiar algún detalle durante el partido", se sincera Jama. Es demasiado arriesgado criticarse a uno mismo solo cinco minutos después de haber perdido un partido, sin embargo, así que vale la pena esperar para valorar en frío.

"Durante el partido sentíamos que estábamos haciendo lo correcto pero al final todo nos salió al revés. En cualquier caso, fue una gran experiencia de aprendizaje para mí como entrenador", asegura Mahlalela

Lunes 7 de marzo

Dwane Casey, el entrenador principal de los Raptors, aún recuerda sus días como entrenador de desarrollo de jugadores durante el largo mandato de George Karl en Seattle. Cuando se le pregunta, el técnico rápidamente señala que en aquel entoncesestaba totalmente solo.

"Pasabas 24/7 de guardia: de hecho, en Seattle vivía en una habitación junto al gimnasio", recuerda Casey. "Estaba en el pabellón todo el día, hasta las 10 de la noche, esperando a que aparecieran los jugadores. A veces se enfadaban y no se presentaban. Así es la vida de un preparador", concluye Casey.

Mahlalela, sin embargo, lleva una vida diferente. Tiene una familia joven y llegar a casa desde el Air Canada Centre le requiere conducir durante 25 minutos. Alcanzar el Centro BioSteel, inaugurado en febrero, añade unos pocos minutos al viaje.

Con la excepción del fin de semana del All-Star, los profesionales de la NBA no disponen de días de descanso para poder pasar un domingo en familia. Eso se hizo evidente para los Raptors el día 7 de marzo, que oficialmente era festivo: los técnicos y jugadores teóricamente deben seguir los requisitos del convenio colectivo en lo referente a días de descanso... pero a la práctica esto no siempre se cumple.

En el mencionado 7 de marzo, nueve jugadores fueron al pabellón a entrenar. Mahlalela estaba allí para darles la bienvenida a las 10:45 de la mañana. Fue uno de los mejores días para el desarrollo de habilidades, ya que no había tiempo límite ni ninguna reunión prevista. Las tres horas que pasarían en la pista fueron, con mucho, el rato más largo de entrenamiento personalizado de esa semana.

"He podido pasar un poco de tiempo con Mia por la mañana y ha sido increíble" se sincera Mahlalela. "Me ha subido el ánimo después del partido de anoche y me ha ayudado mucho".

"Estoy preocupado porque no sé si estaré presente cuando mi hija empiece a caminar", añade Jama. "No me atrevo a decirlo, pero creemos que está a punto de pasar, de modo que voy a intentar mantenerme lo más cerca posible de ella. Formar parte de todo esto es muy importante para mí".

Martes 8 de marzo

Dado que Mahlalela no tenía ningún partido por analizar hasta el choque de los Raptors y los New Orleans Hornets el 26 de marzo, la carga de trabajo de Jama fue la más ligera de la temporada. Dado que no era necesario preparar vídeos, Mahlalela pudo centrarse en la recuperación de Carroll, en la integración de Thompson y en trabajar con los jóvenes del equipo cuando no estén con el equipo de la D-League en Mississauga.

Los Raptors 905, el equipo afiliado, son de gran ayuda para Mahlalela. Tomemos, por ejemplo, el caso del brasileño Bruno Caboclo, escogido en la primera ronda en el draft de 2014. Mahlalela trabajó con él dos días después de que se oficializará su fichaje: solo los Raptors parecieron ver en él una futura estrella.

En su temporada de novato, Caboclo jugó solo 23 minutos con los Raptors y 62 minutos en la liga de desarrollo. A mediados de marzo de este año, sin embargo, el jugador de São Paulo ya había superado los 1 000 minutos, casi todos ellos con los Raptors 905.

Trabajar con el equipo afiliado, donde juegan Bruno Caboclo y Lucas Nogueira, es una parte muy importante de las responsabilidades de Mahlalela. Foto de Jerome Miron, USA TODAY Sports

"El año pasado, si hubiera tenido a Bruno conmigo hubiéramos podido hacer muchos ejercicios para su entrenamiento", afirma Mahlalela. "Es necesario que los jugadores aprendan y entrenen para triunfar. Deben entender que esta es la razón de los entrenamientos: evitar los errores en los partidos y optimizar las propias habilidades", continúa Jama. "A mí esto me da contenido suficiente para inspirarles y ayudar a que sean mejores".

Los Raptors jugaron contra los Brooklyn Nets esa noche y los machacaron en un partido aburrido pero visceral.

"Durante el partido, hago el seguimiento de nuestros esquemas ofensivos y nuestras coberturas defensivas y los comparo contra los del otro equipo. Lo hago en directo porque es como mejor se ve", cuenta Mahlalela. "Las cámaras SportVU analizan todo lo imaginable y nos ayudan muchísimo, pero aún no pueden entender como juega cada equipo... así que eso lo que hago yo".

Después del partido, Mahlalela guarda toda esa información para intercambiarla con otros equipos. Se trata de un sistema de trueque aceptado por todas las franquicias que ayuda a subir el nivel general de la liga.

Miércoles 9 de marzo

Ese día se pudo oír a Mahlalela provocando a Carroll por los cuatro gimnasios del Centro BioSteel. "¡Deberías haber tirado ese balón!", aúlla Jama.

Para Carroll y el equipo en su conjunto, la motivación fue un problema en el mes de marzo. Carroll llevaba haciendo los mismos ejercicios que sus compañeros desde hacía un tiempo, pero era incapaz de jugar con ellos desde principios de enero. El proceso de retorno a la competición se estaba convirtiendo en un tema difícil.

Los Raptors no tenían asegurada la segunda posición de la Conferencia Este, pero lo tenían a tocar. En la NBA, la valoración definitiva llega en los play-offs, así que las últimas seis semanas de la temporada son particularmente difíciles de gestionar: afortunadamente, los Raptors tenían un plan para el equipo... y para el propio Carroll.

"Era muy sencillo saber lo que nos pasaba en marzo: se veía en nuestras estadísticas defensivas. No estábamos donde deberíamos estar", recuerda Mahlalela. "No estábamos como al principio de temporada y necesitábamos mejorar, porque si no la temporada podría haber acabado como otras veces de infausto recuerdo".

El entrenador de los Raptors, Dwane Casey, sabe por experiencia lo importante que es tener un técnico que se centre en las habilidades de los jugadores. Foto de David Richard, USA TODAY Sports

La referencia es conocida por todos los fans de Toronto: el año pasado, los Raptors cayeron 4-0 frente a los Washington Wizards en primera ronda. El equipo no podía permitirse una repetición de ese desastre, así que los técnicos desarrollaron un método para evitarlo a toda costa.

En el caso concreto de Carroll, el jugador sabía cómo debía estar su cuerpo para rendir, y la manera de conseguirlo era creyendo en Jama: Mahlalela, sin embargo, era consciente de que pinchar demasiado a un atleta podía volverse en su contra. DeMarre fue capaz de volver al equipo en abril, aunque su rendimiento en los play-offs no fue tan bueno como cabía esperar.

Tras el entrenamiento del día 7 de marzo, Mahlalela editó la película para los más jóvenes con cortes de sus éxitos más significativos y de sus minutos de fracaso en pista. Después de eso se fue con Michelle a comprar la cena: sería una noche tranquila en casa.

"¿Qué día de la semana es?", me preguntó Mahlalela. Cuando le dijo que era miércoles, se paró un segundo a pensar y luego sonrió ampliamente. "No tengo nada previsto. Estoy emocionado".

Es muy probable que Jama no se esperara que su trabajo fuese tan exitoso: el plan contra el bache funcionó a la perfección, los Toronto Raptors alcanzaron los play-offs y llegaron más lejos que nunca en su historia. Hoy, desde su casa y por fin con un poquito de vacaciones tras el final de la competición, Jama Mahlalela puede estar satisfecho de su éxito.

El autor de este artículo sueña con entrenar algún día a los Raptors, pero de mientras se contenta con tuitear: @ekoreen