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Los científicos piensan que los cocineros no saben cómo lavarse las manos

La mayoría de los cocineros de casas y restaurantes están contaminando toda la comida como locos. Y es porque ninguno sabe cómo lavarse las manos.

Los científicos piensan que los cocineros no saben cómo lavarse las manos

Digamos que eres un vegano particularmente comprometido, y tu mamá está cocinando la cena para toda la familia. Suponiendo que esté usando ollas y utensillos separados para preparar tu guisado de seitan y el pollo al horno del resto de la familia, ¿Pensarías que las posibilidades de que un poco del jugo del pollo llegue a tu plato es bastante bajo, no? Bueno, no. Estás equivocado. Tú, tu mamá y casi todas las personas que conoces están contaminando los alimentos veganos como locos.

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La mayoría de los chefs tienen un historial deplorable en lo referente a la seguridad alimenticia, concluyó una nueva investigación de la Universidad del Estado de Kansas. Como reporta el Science Daily, los investigadores de la universidad que evaluan los actuales mensajes de seguridad alimentaria, filmaron a cocineros hogareños preparando una comida (muy 1984, si nos preguntas). La comida incluía tanto carne cruda como una ensalada de frutas; con la idea de seguir el esparcimiento de los patógenos de la carne, los investigadores lo introducieron antes con un organismo saludable, cuya presencia podían testear luego. Al final del experimento, los investigadores encontraron que un asombroso 90 por ciento de los participantes habían contaminado la ensalada de fruta con los gérmenes de la carne cruda. Lo sentimos, vegetarianos.

El problema básico, según los investigadores, es que las personas no saben realmente como lavarse las manos. Aunque los cocineros hogareños del estudio sí solían lavárselas, lo hacían mal, ya sea al no tallarse el suficiente tiempo las manos o olvidándose del jabón (qué inteligentes). Luego, se secaban las manos con toallas de cocina muchas veces, primero contaminado las toallas y luego re-contaminando sus manos cada vez que se las secaban con ella. ¿Cuándo iban a tocar la fruta? Bam, ensalada de salmonela.

"Cuando lo filmas y lo observas, la mayoría de los consumidores están haciendo un pésimo trabajo en terminos de prevenir la contaminación de los alimentos," le dijo Randy Phebus, el investigador jefe a el Science Daily.

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Los patéticos resultados del estudio son aún más graciosos cuando consideras el hecho de que antes de participar en el experimento, la mayoría de los cocineros – dos de tres grupos de ellos – fueron instruídos acerca de las prácticas de seguridad alimentaria o miraron videos sobre el mismo tema. Pero los cocineros que recibieron los mensajes de seguridad antes de cocinar les fue apenas mejor en la cocina que esos que no recibieron ningún mensaje, demostrando el hecho que los viejos hábitos son duros de matar (eso, o los mensajes de seguridad alimentaria son muy aburridos).

El comportamiento humano puede ser modificado, pero es un esfuerzo muy complicado el hacer eso", dijo Phebus.

Mientras tanto, en Carolina del Norte, eso es exactamente lo que un senador Republicano está intentando hacer. Excepto que Thom Tillis no quiere que los cocineros se laven más las manos – quiere que se las laven menos. El lunes, mientras daba un discurso criticando lo que el senador ve como regulaciones extremandamente restrictivas, Tillis opinó que los trabajadores de los restaurantes no deberían estar requeridos a lavarse luego de ir al baño. El discutió que los negocios individuales y no el gobierno – son los que tendrían que decidir qué se les pide a los trabajadores.

"No tengo ningún problema si Starbucks decide no aplicar esta regla", dijo Tallis. En un caso de lógica ¿Eh?, el senador planteó que los consumidores les daría asco esos establecimientos y se negarían a visitarlos, y que los negocios eventualmente cerrarían, dejando que el mercado libre se ocupase del asunto. Pero considerando que los restaurantes son ya las fuentes más comunes de patógenos que causan la intoxicación alimenticia, los pensamientos de Tillis no son seguros de hacerle algún bien a nadie si se ponen en práctica.

Gracias pero no gracias por esa idea, Tillis. No sabemos qué es lo que pasa en la cocina de tu casa, pero nos gustaría aferrarnos por lo menos a la (posiblemente vana) esperanza de que esos omnipresentes carteles de los baños tienen algún impacto en las prácticas sanitarias de los trabajadores de los restaurantes.