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Música

Ciencia: Subirle al bajo nos hace sentir poderosos

De acuerdo con una reciente investigación "la música con bajos altos nos da un sentimiento de poder" (como si necesitáramos una investigación para convencernos de ello).
7.8.14
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¿Alguna vez has manejado y de repente sentiste un golpe de adrenalina al escuchar en tu estación un gran éxito del hip hop? A la vez, ¿has pensado en algún momento en porqué los montajes cinematográficos están siempre acompañados de resonantes y épicos soundtracks? Además de la sincronización de estimulantes visuales con música igual de estimulante para fines de entretenimiento, la ciencia (por fin) sugiere que bajos más fuertes inspiran un verdadero sentido del poder en un grado más psicológicamente profundo.

De acuerdo con un estudio publicado en el diario Social Psychological and Personality Science, investigadores tienen evidencia de que cierta música "puede evocar una sensación de poder y producir cognición y comportamientos relacionados al poder", descubriendo "un nuevo antecedente del sentimiento del poder".

La investigación, publicada bajo el título "La Música del Poder: Consecuencias Perceptivas y de Comportamiento de Música Poderosa" por un equipo en la Northwestern University explica:

A la fecha, la cantidad de documentación vinculando música y fenómenos relacionados con el poder es correlacional y sujeta a explicaciones alternativas, así como las emociones positivas que podrían resultar de escuchar música. Por lo tanto, esta investigación empíricamente prueba cuando la música tiene un efecto directo y causal en el poder y sus consecuencias. Más allá de las anécdotas previamente compartidas, dos partes de la teoría soportan la posibilidad de que la música podría causalmente impactar en el poder.

En sus experimentos, los investigadores organizaron una serie de estudios donde estudiantes universitarios escucharon piezas cortas de música instrumental, una bes con la línea de bajo, y otra sin ella. Después de eso, los sujetos calificaron "cuán poderosos, dominantes y determinados se sentían", y se les preguntó qué tanto sentían ciertas emociones, como la excitación (euforia). En una segunda prueba, los sujetos llenaron un test de completar palabras.

Subsecuentemente el equipo encontró que "experiencias psicológicas pareadas con música pueden ser impulsadas al escuchar la música. Este efecto condicionante sugiere que algunas piezas de música pueden asociarse con el poder, y escuchar la música invocaría un sentido de poder". No como un perrito de Pavlov, pero tocar algunas grabaciones con sonidos de bajos podría fácilmente liberar pensamiento abstracto, control ilusorio y el sentimiento de "moverse primero".

Además, los estudios apoyaron una segunda teoría sobre la relación entre el poder y la música:

Segundo, la música puede influir en procesos psicológicos a través de un mecanismo de contagio. En otros dominios, el contagio emocional puede ocurrir a través de la voz humana, en el que la gente experimenta estados emocionales congruentes con las emociones expresadas en la voz de otra persona.

Basados en este experimento, los académicos han propuesto que la música puede activar experiencias psicológicas porque los escuchas perciben ciertas expresiones de experiencia en la música por sí misma, y subsecuentemente imitan las mismas experiencias internamente. Así, si algún aspecto de la música transmite poder, la exposición a este tipo de música podría influir sobre la propia experiencia del oyente y producir un estado de poder.

Curiosamente, cambiar los niveles de bajo en los estudios no afectó las emociones positivas o negativas de los sujetos. En otras palabras, si cierta música o sonidos te hacen sentir poderoso, no necesariamente te harán más feliz. Independientemente de eso, ahora tenemos evidencia académica indicando que si queremos sentir vibras como las de un Super Saiyajin, lo mejor será que le trepemos al bajo.

Aquí hay un par de canciones, ciertamente poderosas para darte un sentimiento de ese tipo:

h/t Pacific Standard