Bastante temprano en su carrera, entre 1933 y 1935, Salvador Dalí trabajó en una pintura titulada Reminiscencia arqueológica del Ángelus de Millet, una interpretación surrealista de El Ángelus de Jean-François Millet que nació de la fascinación de Dalí por un cuadro que colgaba de una pared de su colegio, donde solía inventar historias sobre la pareja de campesinos que rezaba en medio de un campo de patatas. En su pintura, la pareja de Millet fue transformada en unas enormes ruinas ancestrales situadas en un paisaje árido iluminado por la luz de la luna.
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Gracias al museo Dreams of Dalí de San Petersburgo, los visitantes pueden ahora acceder a través de la realidad virtual a una recreación del cuadro completamente inmersiva a 360 grados. Los espectadores pueden entrar en las torres y flotar por los paisajes surrealistas de Dalí para experimentar algunas “sorpresas” que no encontramos en la pintura original.
Los espectadores pasarán por al lado de un hombre y un niño que se encuentran de pie admirando las ruinas. Al acercarse a ellas, empezarán a elevarse en el aire para ver la arena dibujando ondas por debajo de sus pies y las montañas en la distancia, y escucharán a Dalí hablando en español como si fuera la voz de Dios. El espectador no tendrá el control total sobre la experiencia, pero será libre de mirar hacia cualquier dirección.
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