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El pájaro dodo no era como crees

Su vida es una mentira.

por Roisin Kiberd
30 Marzo 2015, 3:41pm

​Imagen: Via Tsuji/Flickr

​ De todas las cosas muertas que están en exhibición en el museo de historia natural de Londres, el pájaro dodo del primer piso es el más interesante.

Eso creo yo, al menos. Cuando viví en Londres lo solía visitar en las solitarias mañanas de fin de semana, mirando su ​curtido rostro triste en meditativo silencio. Parecía inspirar el peregrinaje de alguna forma, actuando como un simbólico tótem del error humano y la tragedia de la extinción.

El dodo parecía ser una reliquia biológica, capturado y conservado antes que su especie se extinguiera durante el siglo dieciocho. Pero existe una nueva y extraña dimensión de este pájaro en el museo: no es realmente un dodo. Es un compuesto, un franken-dodo hecho de partes de otros pájaros, la que fueron cosidas para hacer algo que su creador nunca había visto en la vida real.

El dodo Museo de historia natural de Londres. Imagen:  ​H M Cotterill/Flickr

El experto en dodos residente del Museo de Historia Natural, ​Julian Pender Hume, es un paleontólogo, artista y autor de numerosos estudios sobre pájaros extintos, también coautor del libro "Lost Land of the Dodo". Le pregunté por mail sobre los orígenes del dodo falso y cuán precisa puede ser una representación. "Según lo que yo se, los dodos embalsamados (de los que hay dos diseños) fueron hechos por Rowland Ward, uno de los grandes taxidermistas victorianos, y fueron exhibidos por primera vez alrededor de 1890 en el museo de historia natural" dice. "Están hechos de yeso, plumas de cisne y ganso".

El resultado es, literalmente, un popurrí de influencias, tanto visuales como literarias. Vive entre la ficción y la realidad, mitad ciencia biológica, mitad producto de la imaginación.

Es arte basado en arte. La estilizada imagen del dodo pasó de mano en mano como un susurro chino cultural. "Los modelos están basados en el gran dodo gordo, ilustrado por Roelant Savery, el más prolífico de los artistas del dodo" dice Hume. "Uno representa al Mauritius dodo, el otro al dodo blanco de los alrededores de Isla Reunion. Ward estaba equivocado en los dos. El dodo de Savery es considerado una exageración de la forma real del dodo".

Pintura de un dodo por Roelant Savery. Imagen:  ​British Museum/Wikimedia

En ​un video hecho para el museo de historia natural, Hume reimaginó el dodo a través de una pintura que es más certera científicamente, corrigiendo ​el dodo pintando en 1620. Explicó cómo representaciones anteriores exageraron el dodo, creando la imagen que conocemos hoy. "Ciertamente era un pájaro más atlético y un reporte describe que podía correr más rápido que un humano en territorio abierto" dice. El dodo blanco embalsamado es aun más erróneo, ya que puede que nunca haya existido: "Su existencia se basa completamente en escritos de marineros, los que corresponden a un pájaro diferente, el solitario o Ibis de Reunion".

"Es como si el dodo hubiera muerto nuevamente"

El dodo se desvaneció muy rápidamente para ser debidamente registrado y preservado. Nativo de Mauritius, la especie es mencionada en ​registros de barcos y navegantes. A través de los años y debido a un medioambiente sin depredadores, el pájaro perdió la necesidad de volar. Sus alas se encogieron y su cuerpo se hinchó.

Cuando criaturas que no eran nativas fueron llevadas a Mauritius a bordo de barcos y el bosque de ébano fue diezmado, la población de dodos cayó en número. Luego cuándo la Dutch East India Company perdió el vigor, los marineros ​volvieron a comer carne de dodo. La encontraban dura y chiclosa, pero otras opciones eran escasas. El pájaro estaba extinto al momento en que dejaron la isla en 1710.

La colonización tiene una manera de reescribir la naturaleza, introduciendo nuevas ficciones que se transforman en realidad, mientras la realidad deja de existir. Un siglo y medio luego de su extinción, los científicos naturalistas comenzar a decir que el dodo nunca existió en primer lugar. El pájaro fue documentado vivo por última vez en 1688 y ​dibujado por Cornelis Saftleven en 1638.

A medida que pasó el tiempo, la imagen del dodo perduró, perdiendo realidad. El único esqueleto completo de un dodo en existencia, encontrado por Etienne Thirioux en algún momento entre 1899 y 1917, se mantuvo sin ser estudiando hasta el año pasado, cuando ​fue sometido a escáners 3D en un intento por reconstruir como era la criatura.

Otras exhibiciones de museos presentados como esqueletos de dodo, son ​compuestos incompletos hechos a partir de variados pájaros (uno de estos compuestos está en el museo de historia natural de Harvard, lo que llevó a uno de los expertos invitados a descubrir el fraude y decir "​es como si el dodo hubiese muerto de nuevo").

Los esqueletos son hechos a partir de los huesos de otros pájaros y se rellenan los espacios en blanco con partes de otros animales. Es el espacio en blanco de nuestro conocimiento. Se sabe poco sobre cómo era este pájaro realmente: cómo se movía, sus expresiones faciales, incluso el color de sus plumas.

Incluso ahora que ya murió, el dodo produce nuevas ficciones. ​El dodo de Oxford, de hecho, sólo tenía una cabeza y un pie y se dice que fue rescatado desde un incendio, luego que el animal entero estuviera muy podrido para poder mantenerlo (una historia que fue disipada en ​este artículo del New Yorker). Estas mismas reliquias de dodo fueron las que inspiraron a Lewis Carroll para poner a la criatura en Alicia en el país de las maravillas, lo que es considerado una ​auto parodia.

La cabeza del dodo de Oxford. Imagen: ​Ed Schipul/Wikimedia

​El rinoceronte de Dürer, la representación en xilografía del animal como una bestia armada con cuernos en la espalda y patas escamosas, fue creada por el artista sin que nunca haya visto un rinoceronte en la vida real, basado en dibujos y descripciones escritas. La imagen perduró, girando por Europa e inspirando artistas a crear nuevas entregas de la criatura imaginada, hasta que fue aceptada como la representación definitiva de cómo se ve un rinoceronte.

¿Le sucedió lo mismo al dodo? Los rinocerontes existen hoy, ​pese a estar en peligro, y son pocos los niños que crecieron sin ver una fotografía o video de alguno. No podemos decir lo mismo sobre el dodo.

Le pregunté a Pender Hume si acaso en un museo es mejor tener un dodo compuesto que no tener ningún dodo y el contestó "Pese a que ha cambiado mucho nuestra percepción del dodo y su apariencia, creo que por razones históricas los dodos erróneos deben quedarse. Representan lo que pensábamos y sabíamos sobre el pájaro en ese tiempo. Además y pese a toda la publicidad en contra, las nuevas interpretaciones sobre la forma del cuerpo no son reconocidas extensamente".

Cuando vemos un dodo compuesto en un museo, ¿Estamos frente a ciencia, arte o una combinación de las dos?

Quizás el pájaro sólo corresponde a la ficción después de todo. La frase dice "más muerto que un dodo", pero en este caso vive en el País de las maravillas.