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'El mundo acabará probablemente en 2050' según un nuevo estudio

Un antiguo ejecutivo de la industria de los combustibles fósiles escribe un análisis del cambio climático respaldado por el antiguo líder de la Fuerza de Defensa Australiana.

por Nafeez Ahmed; traducido por Laia Pedregosa
05 Junio 2019, 3:30am

Image: Mark Garlick/Science Photos Library via Getty Images

Un análisis sobre la situación hipotética de cómo la civilización humana podría derrumbarse en las próximas décadas debido al cambio climático ha sido respaldado por un antiguo jefe de defensa australiano y comandante superior de la Marina Real. El análisis, publicado por Breakthrough, Nacional Centre for Climate Restoration (el Centro Nacional para la Recuperación del Medioambiente), un grupo de expertos de Melbourne, Australia, describen el cambio climático como “una amenaza existencial para la civilización humana a medio plazo” y nos presenta un escenario posible que nos explica qué podría pasar durante los siguientes 30 años si todo sigue igual.

El artículo sostiene que los resultados potencialmente preocupantes sobre las amenazas a la seguridad relacionadas con el medioambiente suelen ser más probables que las que se asumen de manera convencional, pero son prácticamente imposibles de medir porque “se alejan de la experiencia humana a lo largo de los últimos miles de años”.


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En nuestra actual trayectoria, nos advierte el informe, “los sistemas planetarios y humanos se están acercando a un ‘punto de no retorno’ para mediados de siglo, donde la perspectiva de un planeta Tierra en gran medida no habitado conduce a un desmoronamiento de las distintas naciones y del orden internacional”.

La única manera de evitar los riesgos que supone esta hipotética situación es lo que el escrito nos define como “una movilización de emergencia de una escala similar a la de la Segunda Guerra Mundial”, pero esta vez se centraría en construir rápidamente un sistema industrial de cero emisiones para poner en marcha la recuperación del medioambiente.

El escenario sugiere, según el ritmo actual, es muy probable que la temperatura del calentamiento global quede fijada en al menos 3 grados centígrados, que a su vez podría generar nuevas retroalimentaciones amplificadas, desencadenando en un mayor calentamiento. Eso conduciría al acelerado derrumbamiento de los ecosistemas fundamentales “incluyendo los sistemas de arrecifes corales, la selva amazónica y el Ártico”.

Los resultados serían devastadores: aproximadamente un millón de personas podrían verse forzadas a trasladarse debido a las condiciones insostenibles, y dos millones de personas se enfrentarían a la escasez de agua. Sería el fin de la agricultura subtropical y la producción de alimentos se vería resentida drásticamente a nivel mundial, y la cohesión interna de los Estados nación como Estados Unidos y China se desmoronaría.

“Incluso si se dan 2 grados centígrados de calentamiento global, más de mil millones de personas en un escenario extremo necesitarían la reubicación debido a las condiciones de la escala de destrucción iría más allá de nuestra capacidad de modelar, con una gran probabilidad de que la civilización humana llegue a su final”, comenta el artículo.

El documento está escrito por David Spratt, el director de investigación, y Ian Dunlop, un antiguo ejecutivo superior de la compañía petrolera Dutch Shell, que previamente había presidido la Australian Coal Association (la Asociación Australiana del Carbón).

En el prólogo de la conferencia, el almirante ya jubilado Chris Barrie, líder de la Fuerza de Defensa Australiana de 1998 a 2002 y antiguo director adjunto de la Armada Australiana, alaba el artículo por poner al descubierto “una verdad sin adornos sobre la desesperada situación de los seres humanos y su planeta, trazando una imagen perturbadora de la posibilidad de que la vida humana en la Tierra pueda encontrarse en el camino hacia la extinción de la manera más horrible”.

Actualmente, Barrie trabaja para el Instituto de Cambio Climático, en la Universidad Nacional de Australia, en Canberra.

Spratt le contó a Motherboard que la razón principal de que la gente no sea consciente de los peligros es que “el conocimiento generado por los legisladores se elabora desde un punto de vista demasiado conservador. En la actualidad, se trata de un riesgo a nivel existencial, es necesario un nuevo enfoque sobre el medioambiente y una avaluación de los riesgos utilizando la hipotética situación presentada en este análisis.

El pasado octubre, Motherboard informó de la evidencia científica del resumen de un informe de la ONU sobre las opiniones de los legisladores en cuanto al cambio climático, mediante los cuales se obtuvieron descubrimientos ampliamente reconocidos como “devastadores”, que eran incluso demasiado optimistas.

Mientras que el escenario de Breakthrough establece solo algunas de las posibilidades de riesgo elevado, a veces no es tan fácil cuantificar estos hipotéticos peligros de manera significativa. Como resultado, los autores hacen hincapié en que los riesgos convencionales de los planteamientos suelen minimizar los peores casos de los escenarios, a pesar de su verosimilitud.

La hipótesis de 2050 de Spratt y Dunlop ilustra lo fácil que sería terminar en un escenario medioambiental acelerado y fuera de control que nos conduciría a un planeta inhabitable en su gran medida en solo unas pocas décadas.

“Un panorama desfavorable para 2050 nos descubre un mundo sumido en una crisis social y un caos total”, dice Spratt. “Aun así, existe una pequeña ventana de oportunidad para una emergencia”, la movilización social de los recursos, donde las experiencias logísticas y de planificación del sector nacional de seguridad podría jugar un rol muy importante”.