Derechos Humanos

Colombia da el 'Sí quiero' definitivo al matrimonio homosexual

Después de casi tres años de lucha legal, Tatiana y Viviana ya podrán ser "matrimonio", gracias a una decisión de la Corte Constitucional aprobada el 28 de abril. Ellas serán una de las primeras parejas en casarse y hablan para VICE News
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imagen por Pablo Albri
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Se conocieron por Facebook, como tantísimas parejas. Se enamoraron desde el primer día, como cuentan las películas románticas de Hollywood, y desde entonces llevan cinco años queriendo lo que muchos ya tienen: derechos y respeto.

Tatiana Peláez le propuso matrimonio a su pareja, Viviana Jordan, aún cuando en Colombia eso parecía una utopía. Llamaron a decenas de notarías, pero todas rechazaron casarlas. Era el año 2013 y el debate en el país estaba candente, los colectivos LGTB (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero) habían conseguido que este fuese un tema importante para la Corte Constitucional.

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En julio de ese mismo año celebraron su unión marital de hecho, la única figura legal que existía entonces para la regulación de las parejas homosexuales. Estaban felices, pero no era lo que ellas querían. "Con la unión marital somos más que novias pero menos que matrimonio" explica Tatiana con una sonrisa amarga en los labios. Casarse siempre ha sido una prioridad para estas dos jóvenes bogotanas.

"¿Por qué quieren casarse?", les pregunto.

"¿Por qué no querríamos casarnos?", me responde Tatiana.

"Desde el primer mes que nos conocimos supimos que queríamos pasar el resto de la vida juntas. El matrimonio civil es una norma y queremos tener ese beneficio, más allá del amor. No queremos casarnos por la iglesia, la religión es otra cosa. Nosotras queremos tener los derechos del matrimonio civil. Si tienes un matrimonio no tienes que demostrar nada".

'El matrimonio civil es una norma y queremos tener ese beneficio, más allá del amor'.

Con esa idea buscaron información porque querían saber en qué punto estaba el proceso de la aprobación del matrimonio. Consultaron con un abogado, ya no estaban solas pero el camino era difícil y muchas puertas se cerraban. Desde este año cuentan con el acompañamiento de Colombia Diversa, uno de los colectivos más importantes en defensa de los derechos de los LGTB.

"La primera vez que pasamos la petición de matrimonio, la Procuraduría (órgano de control encargado de investigar a los gobernantes y funcionarios públicos) intervino. Ésta mandó un documento al juez explicando lo que era el matrimonio; había una especie de amenaza al juez si llegaba a casarnos. La solicitud terminó rechazada" cuentan.

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La segunda vez que lo intentaron, en otro juzgado, la madre de Tatiana acudió como testigo. Ella cuenta que el juez le comentó: "yo no estoy en contra del matrimonio de las personas del mismo sexo, pero sé que a los jueces que han celebrado matrimonios los está acosando la Procuraduría". El juez se lavó las manos. Otro nuevo rechazo.

Ya habían perdido la esperanza, todo se ponía cuesta arriba. Hasta que el pasado 28 de abril la Corte Constitucional dio la noticia: las uniones entre parejas del mismo sexo se denominarán "matrimonio" en Colombia.

Colombia dividida por fallo de la Corte Constitucional a favor del matrimonio gay. Leer más aquí.

A nadie le sorprendió demasiado esta decisión, el camino ya estaba allanado, pues tres semanas antes la propia Corte había rechazado una ponencia del magistrado Jorge Pretelt que establecía que ese vínculo solo podía denominarse "unión solemne". Seis votos en contra y tres a favor. La Corte quería sacar el matrimonio igualitario adelante. Además se tomó la decisión de negar la posibilidad a jueces y notarios de acudir a la "objeción de conciencia" para realizar estas uniones, lo que significa que los funcionarios no se pueden negar a celebrar matrimonios entre parejas del mismo sexo, invocando motivo éticos o religiosos.

Alberto Rojas fue el magistrado encargado de esta última propuesta con una ponencia que recoge algo muy novedoso: las "uniones solemnes" celebradas desde 2013 constituirán un "matrimonio", algo que se aplicará a más de 450 uniones de homosexuales que se han celebrado desde hace tres años.

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Esta medida no aplica a Tatiana y Viviana, porque ellas son "unión marital de hecho". Su felicidad es evidente, aunque en su momento se mostraron escépticas, porque "son muchas las instituciones y poderes políticos colombianos que quieren obstaculizar este proceso", opinan. "Obviamente nos vamos a casar. Nuestra idea es volver a firmar el mismo día que firmamos la unión marital, que fue el 5 de julio de 2013" afirma Viviana. "Además nuestras argollas ya tienen el 5 de julio".

Viviana confía en que la juventud colombiana tenga una mentalidad más tolerante de lo que la sociedad es actualmente. (Imagen por Pablo Albri).

El camino de Tatiana y Viviana

Para esta pareja el matrimonio supone "dar menos explicaciones de lo que nosotras tenemos". Y para eso están haciendo un esfuerzo muy grande.

Por ejemplo, cuando decidieron darnos esta entrevista se plantearon "qué tan bueno es exponernos en esta sociedad; mostrarnos tanto. Porque hay gente que no solamente puede dañar con palabras, sino también con acciones. Ayer llegué a mi oficina, donde todo el mundo conoce a Tatiana, y mi jefe me dijo que él había visto que un grupo de personas había dicho que le van a tirar ácido a los gays y a las lesbianas. Me pidió que tuviese cuidado" nos cuenta Viviana con preocupación.

Aunque reiteran que han tenido el apoyo de las personas que las conocen, sí han vivido el rechazo de personas que ni siquiera saben quiénes son.

Cuando colgaron el video que mostramos a continuación y que hicieron para Colombia Diversa con motivo de la celebración de la decisión de la Corte Constitucional, recibieron comentarios agresivos, irrespetuosos e hirientes. "Los caminos son tan diversos como las personas" afirma Tatiana, "y si no he elegido el mismo camino que tú, eso no quiere decir que yo sea una aberrada o esas cosas horribles que dicen".

Muchas veces el rechazo empieza en la propia familia, como le pasó a Viviana. A su padre le costó muchísimo asimilar que su hija era lesbiana. "Mi padre creía que esto era una etapa, que pasaría, que había que ir a un psicólogo. Empecé un proceso con él. Yo entiendo que todo lo que me decía era por su educación. Pensé que a mi mamá le iba a dar más fuerte, pero al ver el rechazo de mi padre, que fue demasiado duro, mi mamá se acercó muchísimo a mi, y desde ese día ella ha sido un apoyo". Viviana sabe que su padre está intentando asimilar esta situación, porque "hay que ver que más allá de que somos dos mujeres, se debe ver el amor que tenemos".

'Hay gente que no solamente puede dañar con palabras, sino también con acciones'.

Las dos confían en las nuevas generaciones, en que la juventud colombiana tenga una mentalidad diferente a la de sus padres y abuelos, que no repitan esquemas educativos y que sean mucho más tolerantes de lo que la sociedad es actualmente. Tatiana cuenta que es consciente de que ha perdido muchos trabajos por tener novia en vez de novio. "Cuando en una entrevista de trabajo me preguntaban por el nombre de mi pareja yo les decía que se llamaba Juan Pablo, Carlos,… Vivi tenía todos los nombres masculinos posibles. Pero llegó un momento en que dije 'ya no más'. Pero cuando empecé a decir la verdad las propias psicólogas de las entrevistas quedaban bloqueadas, entraban en pánico. He decidido que no voy a decir mentiras nunca más. La empresa que me quiera tener es porque así me acepta".

La normalización social de las parejas homosexuales en Colombia es un camino largo. Falta mucho, como Tatiana y Viviana reconocen. "Ojalá lleguemos al punto de que esto sea asimilado y sigamos en temas que son realmente importantes para el país" sentencia Tatiana.

La decisión de la Corte

Los datos en Colombia no son alentadores para los defensores de esta medida. Según la encuesta de Invamer Gallup de febrero de 2016, el 55 por ciento de los colombianos está en contra del matrimonio entre personas homosexuales.

Aún así, Colombia se ha convertido en el cuarto país latinoamericano en aprobar el matrimonio del mismo sexo. Ya en 2010 lo hizo Argentina, le siguió Uruguay y Brasil. En México el matrimonio entre personas del mismo sexo ya se puede realizar en todas lo estados del país, gracias a una resolución de jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, emitida en junio de 2015. En el resto del mundo ya hay 23 países que han legalizado este matrimonio.

Tatiana dice que ojalá se llegue al punto de que esto sea asimilado y se siga en temas que son realmente importantes para el país (Imagen por Pablo Albri)

Las reacciones, las polémicas

"Si hoy aceptamos que los animales son personas, no nos quejemos mañana del 'matrimonio' con animales", trinó desde su cuenta personal Alejandro Ordóñez, Procurador General de la Nación.

En Colombia se han denunciado ante la Corte Constitucional varios artículos del Código Civil en los que se califica a los animales como "cosas inanimadas" e "inmuebles". La respuesta de Ordóñez, contrario a esta demanda, fue interpretada rápidamente como una reacción a la decisión de la Corte respecto a la aprobación del matrimonio homosexual. En Twitter fue Trending Topic. El procurador, una hora más tarde, afirmó que habían hackeado su cuenta, y que él no había escrito ese tweet.

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La posición de la Procuraduría siempre ha sido clara, y Tatiana y Viviana lo saben bien: oposición absoluta al matrimonio igualitario. Cuando la Corte rechazó la propuesta de Pretelt, el procurador Ordóñez afirmó que la Corte Constitucional "impone concepciones ideológicas que atentan contra conceptos, principios y bases sociales del país", algo bastante llamativo, ya que en Colombia es bien sabido que el Procurador es profundamente católico y muchas de las acciones de su institución están basadas en argumentos puramente religiosos.

En imágenes: y la Ciudad de México se pintó de violeta. Leer más aquí.

"Gracias a la Corte, la vida ya no es la vida, la familia ya no es tal y el matrimonio tampoco lo es" sentenció el propio Ordóñez. Pero el pasado 28 de abril la propia Corte recordó a la Procuraduría que no tiene legitimación para interponer acciones públicas contra uniones de parejas homosexuales.

Otro de los más férreos opositores ha sido el expresidente y actual senador Álvaro Uribe. Aunque después de la última decisión de la Corte no se manifestó, cuando se supo el resultado de la propuesta de Pretelt afirmó que "en nombre de las leyes naturales, que no necesariamente son un dogma religioso, se debe respetar que el mantenimiento de la especie humana, en lo cualitativo y cuantitativo, deriva de la familia".

"Parejas homosexuales: matrimonio no, adopción no, derechos económicos y seguridad social sí" sentenció el senador Uribe, en su Twitter.

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