El rock n' roll es escapismo, emoción y misterio. Es muerte y oscuridad que experimentamos antes de regresar a la escuela o al trabajo. Es enfrentar todos los miedos y angustias de la existencia con un beat que puedes bailar y letras que puedes escribir en la pared de tu cuarto.Durante toda la década pasada se realizó una cruzada porque el rock regresara, comenzando con el lanzamiento del debut de los Strokes. Después de mucho ska, nu metal, electrónica y hasta swing, era justo que el rock regresara en forma de nuevas bandas vistiendo viejas ropas para lograr algo único. Fue un movimiento emocionante para muchos y con bandas que aún resuenan en los corazones de aquellos jóvenes de esa década. Con este regreso del rock también regresó el escapismo, emoción y misterio que tenía, y ninguna banda lo personificó mejor que The Horrors.Llegando casi al final de la camada de bandas "the", los Horrors representaban todo lo decadente que nos había traído el rock en décadas anteriores con su disco Strange House. El gótico de Bauhaus, el psychobilly de The Cramps, el cabaret vicioso de The Birthday Party; todo converge en una sola visión y los fans respondieron totalmente, parándose los pelos con Aqua Net y manteniendo el tono negro de bilé en el mercado.Continúa leyendo en Noisey.