Convertirse en cyborg: el cuerpo como campo de posibilidades

Neil Harbisson será el primer invitado al ciclo de conferencias #MazdaCreators HUMAN HARDWARE.
11.10.17
Neil Harbisson / Edición por VICE

Neil Harbisson, el primer cyborg oficialmente reconocido como tal en el mundo, encabeza la primera de las cinco ponencias programadas por VICE y Mazda en el ciclo #MazdaCreators HUMAN HARDWARE, inspirado en el concepto japonés Jinba Ittai. El día 19 de octubre en el Mazda Space nos va a hablar sobre el renacimiento de las especies con contenidos y experiencias que exploran el presente y el futuro de las relaciones humanas con la tecnología.

Empieza un nuevo ciclo de #MazdaCreators, esta vez inspirado en la filosofía de Mazda, Drive Together: coche y conductor unidos en armonía. Comenzará el próximo 19 de octubre y se desarrollará a lo largo de 5 ponencias que giran en torno al concepto HUMAN HARDWARE y que va a reunir a algunas de las mentes más creativas que están ahora mismo trabajando en la perfecta simbiosis entre humano y máquina. Podremos esperar algunas de las personas más relevantes tanto en plano local como internacional en disciplinas desde donde nos podemos cuestionar cómo la tecnología está presente en todos nuestros espacios y tareas, tanto en el plano social e institucional como en el plano doméstico y personal.

El ciclo de ponencias da comienzo con una sesión inaugural de lujo. Neil Harbisson, el artista y activista cyborg y cofundador junto a Moon Ribas de la Cyborg Foundation, una organización que promueve el uso de la cibernética como algo una extensión de nuestro cuerpo que forma parte del mismo, con el objetivo de extender los sentidos y la percepción humana. Su charla va a girar alrededor de la idea de renacimiento de las especies, la posibilidad de tomar acción directa en términos evolutivos y devenir tecnología, y la posibilidad de pensar y crear nuevos órganos que nazcan como productos de diseño más allá de los confines de nuestra especie. Además, Harbisson realizará una performance en tiempo real con la participación del público.

Neil Harbisson no es el primero en intervenir su propio cuerpo y expandir sus posibilidades, Stelarc nos dejó una imagen famosísima cuando apareció con tres brazos a explicarnos lo que es la evolución. Paul B. Preciado experimentó con la idea del cuerpo como tecnología y como archivo de experiencias administrándose testosterona desde lo político para dejar de ser leída como mujer. El trabajo de Neil no nace con una vocación de ampliar las capacidades humanas, como muchos pueden ver en Stelarc, ni tampoco gravita de una manera muy evidente sobre el terreno político, aunque plantea retos difíciles para mentes conservadoras. El trabajo de Neil está esencialmente cerca del diseño porque responde de manera creativa a una necesidad funcional, y se centra en expandir los sentidos humanos, no necesariamente, o centralmente, en expandir sus capacidades.

Neil Harbisson tiene una visión muy particular que solo le permite percibir visualmente la escala de grises, es decir, Neil por los ojos ve la vida en blanco y negro. Por los huesos del cráneo - como los delfines - y mediante una antena que traduce las frecuencias de color a sonido, percibe más colores que un ser humano con visión estándar. Todo esto es espectacular pero no deja de ser nada nuevo. Neil hace muchísimo que lleva la antena, y cuando la ves un par de veces la normalizas. Lo que todavía me sigue pareciendo absolutamente maravilloso es que Neil y Moon desde la fundación están, entre otras cosas, mirando, copiando, adaptando, mecanismos de la naturaleza y el mundo animal (como la escucha de un delfín), para conseguir los diseños más absolutamente asombrosos. De alguna manera nos invita a cuestionar nuestros cuerpos y nuestra especie desde un punto de vista evolutivo para empezar a dejar de considerarnos como algo sagrado e inintervenible. Pasar del cuerpo como campo de batalla al cuerpo como campo de posibilidades.