Sexo

James Bond tiene un problema de alcohol 'severo y crónico', concluyen investigadores

Agitado o revuelto, todo ese alcohol solo alimenta sus comportamientos riesgosos, desde los juegos de apuestas y peleas hasta persecuciones de autos y relaciones sexuales sin protección.
15.12.18
James Bond con un martini en un bar
Imagen cortesía de MGM

Artículo publicado originalmente por Munchies Estados Unidos.

Además de la confirmación de que Daniel Craig protagonizará por quinta y última vez otra película de James Bond, y que el nuevo director Cary Fukunaga está reescribiendo frenéticamente el guión, no hay muchos detalles sobre el proyecto, que será la 25ª iteración de la franquicia.

Independientemente de los detalles de la trama, o si Rami Malek será o no elegido como el villano que inevitablemente será derrotado en los últimos 15 minutos de la película, algo de lo que estamos seguros si tomamos en cuenta las películas previas del 007 es que Bond estará borracho con cocteles de alta gama cuando esté combatiendo, cogiendo y haciendo otras cosas particulares de los espías británicos. Pero eso —su hábito de beber— es un gran problema, al menos según investigadores de la Universidad de Otago de Nueva Zelanda.

Publicidad

En un artículo recientemente publicado (y extremadamente irónico) llamado "License to Swill" (Con licencia para beber), los cuatro autores concluyeron que Bond tiene un "problema grave de alcoholismo crónico" y debe considerar "buscar ayuda profesional" para poder manejar mejor su estrés laboral. Llegaron a esta conclusión después de ver las 24 películas anteriores de Bond y determinaron que bebía 4.5 veces por película.

james bond drinking in bath

Sean Connery como James Bond, bebiendo en el baño en Diamonds Are Forever en 1971. (Foto por Terry O'Neill/Iconic Images/Getty Images)

Esos cocteles —agitados, revueltos o con otra preparación— no le impidieron participar en comportamientos riesgosos, incluyendo juegos de apuestas, peleas, persecuciones de automóviles, volar helicópteros, operar maquinaria en una central nuclear, tener contacto con animales peligrosos, y tener mucho sexo, a veces con mujeres que habían intentado matarlo previamente. [Los autores señalan que "es muy probable que gran parte de su actividad sexual sea riesgosa, ya que nunca habla sobre métodos anticonceptivos y no parece tener condones a la mano (especialmente cuando tiene sexo espontáneo bajo el agua)"].

El hábito de bebida de Bond se ha mantenido constante, independientemente del período de tiempo de la película o del actor que lo interpreta, pero Bond alcanzó su contenido más alto de alcohol en la sangre durante Quantum of Solace de 2008.

“Durante un vuelo privado, el camarero observa que Bond ha bebido seis 'vesper martinis'. Basándonos en la descripción detallada del bartender del 'vesper', estimamos un nivel de alcohol en la sangre de 0.36 g/dL", explica el estudio. “Los movimientos de Bond parecen más lentos de lo habitual, pero habla sin arrastrar palabras. Le tomaría aproximadamente 24 horas a su hígado metabolizar esa cantidad de alcohol, y su desempeño laboral se vería afectado al día siguiente".

Los autores evaluaron el alcoholismo de Bond como se define en el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-5). Se dieron cuenta que Bond cumplía con seis de los 11 criterios del Manual. Según su evaluación, Bond tiene un trastorno "grave" de consumo de alcohol.

Entonces, ¿cómo debe Bond manejar su hábito de bebida? El estudio sugiere que no debería tener que enfrentarlo solo. "El lugar de trabajo de Bond debería tener a un empleador más responsable que lo refiera a una asesoría o algún tipo de servicio de apoyo psiquiátrico para controlar su trastorno por consumo de alcohol", aconseja. "Estos servicios también deben determinar si tiene algún tipo de estrés postraumático después de haber matado a tantas personas y haber sido torturado con tanta frecuencia". El documento también dice que Bond tal vez debería contar con "más apoyo de campo" y una descripción de trabajo revisada que quizá evite que Bond sufra tantas situaciones de estrés.

Ah, y condones, James. No olvides los condones.