Cambio climático

Miles de estudiantes están protestando en toda Europa contra el cambio climático

La protesta de Greta Thunberg ha dado paso a una de las mayores movilizaciones estudiantiles que recordamos.

por VICE Staff
15 Marzo 2019, 10:32am

Foto: Chris Bethell

El medioambiente está agonizando. Si no logramos mantener el calentamiento global a un máximo de 1,5 °C, nos arriesgamos a sufrir una catástrofe medioambiental mundial. Entonces, ¿qué estamos haciendo al respecto? Pues nada, básicamente. Gobiernos y grandes corporaciones han decidido que los ecosistemas al borde del colapso y el aumento del nivel del mar pueden esperar. Que tampoco es tan grave que los osos polares se estén comiendo a los delfines que migran más al norte que nunca debido a las cálidas temperaturas.

Por suerte, no todo el mundo piensa igual. El pasado agosto, una joven sueca de 15 años decidió saltarse la clase un viernes para manifestarse ella sola por el cambio climático frente al parlamento sueco. Al viernes siguiente, hizo lo mismo, y también la semana siguiente y todos los viernes desde entonces. Y es que Greta Thunberg _quien esta semana ha sido nominada al Premio Nobel de la Paz_ cree que los jóvenes no tienen por qué ser quienes sufran la negligencia de generaciones anteriores. Su activismo se difundió e inspiró el movimiento internacional Fridays for Future. Estudiantes de toda Europa se saltan las clases los viernes para salir a las calles y presionar a los Gobiernos de sus países para que tomen medidas para salvar el planeta en que vivimos.

Hoy, se espera que decenas de miles de jóvenes de 80 países participen en protestas por el cambio climático. Aquí presentamos una retrospectiva de los principales movimientos y actos de protesta que han tenido lugar en Europa y que han llevado hasta este punto.


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El Reino Unido

Bien mirado, la política medioambiental del Reino Unido tampoco es tan horrible. Como ya informamos en febrero, nuestro país ha reducido las emisiones a casi la mitad desde 1990 y nos hemos comprometido a seguir reduciéndolas para 2050. Del mismo modo: a nuestro Gobierno le encanta el fracking, nuestra industria agrícola es malísima para el medioambiente y los únicos que usan coches eléctricos son los conductores de Uber.

Como protesta por todo ello, han surgido un par de colectivos: la UK Student Climate Network y la UK Youth Climate Coalition. En 2018 nadie había oído hablar de ellos, pero gracias a su multitudinaria manifestación en febrero, ahora son denostados por todos los que están suscritos a Amazon Prime para ver The Grand Tour.

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Foto: Chris Bethell

¿Quiénes son los principales activistas?

Hasta ahora, el único acto de envergadura que hemos visto ha sido la protesta #YouthStrike4Climate en febrero, en la que miles de chavales se saltaron las clases para manifestarse por todo el país. En Londres, Anya Taylor, estudiante del Reino Unido de 17 años y una de las fundadoras de la UK Student Climate Network, nos dijo: “La responsabilidad de proteger la tierra del cambio climático ha recaído en nosotros”.

¿Cómo han ido las protestas?

Pues muy bien, la verdad. La movilización en febrero fue tremenda ―superó con creces las expectativas de la organización― y solo hubo dos arrestos.

¿Cómo han sido recibidas?

El Gobierno criticó las manifestaciones de febrero diciendo que eran una forma de “malgastar horas lectivas”, como si el futuro del planeta fuese comparable a una clase sobre rocas sedimentarias. De hecho, nosotros hablamos con varios profesores días antes de la gran manifestación y todos aprobaron a regañadientes que sus alumnos se saltaran las clases para ir a gritar a los políticos.
Los comentaristas de derechas optaron por burlarse de las protestas de los adolescentes porque… ¿todos los adolescentes son tontos? Uno incluso aprovechó su columna en el Times para dejar en ridículo a su propia hija adolescente. Los medios de comunicación con dos dedos de frente vieron la manifestación como lo que era: un acto de compromiso y responsabilidad por parte de una generación de jóvenes que se siente defraudada por las generaciones anteriores.

Y ahora, ¿qué?

Pues de momento, poco más. Hoy se celebrará otra protesta por todo el país. Además, el grupo radical de acción directa Extinction Rebellion hace poco anunció la creación de su sección juvenil. Pero por lo que respecta a un cambio tangible ―o un compromiso del Gobierno―, por desgracia no hay nada. ¿Quizá se pongan a ello cuando hayan solucionado lo del Brexit? Problema, por cierto, que va a resolverse pronto, de una forma u otra.

Alemania

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La canciller Merkel se considera a sí misma la “Klimakanzler” (la canciller del clima), pero en realidad las políticas medioambientales han dado un paso atrás bajo su mandato. El Partido Verde a menudo es calificado como el “partido de las prohibiciones”, y mientras el Gobierno sigue evitando hacer inversiones para modernizar nuestra infraestructura.

¿Quiénes son los principales activistas?

Pues mujeres jóvenes, ¿quién si no? Luisa Neubauer, de 22 años y de Gotinga; Julia Oepen, de 17, de Hamburgo, y Lilli Meister, de 18 años, de Castrop-Rauxel.

¿Cómo han ido las protestas?

Las manifestaciones empezaron en septiembre de 2018 y desde entonces se han extendido por todo el país. Ya solo el 15 de febrero, las organizadoras registraron una asistencia de 30 000 estudiantes a la protesta; y pese a que el 8 de marzo era un día festivo en Berlín, la asistencia a la manifestación de esa jornada fue muy significativa, aunque menor de lo habitual. Fridays For Future en Alemania señala que hoy habrá manifestaciones en 186 ciudades alemanas.

¿Cómo han sido recibidas?

La comunidad científica experta en medioambiente apoya el movimiento, y Angela Merkel ―aunque reacia al principio― ha felicitado a los jóvenes por la iniciativa. Haciendo gala de su germanidad, la mitad de la población parece más preocupada por discutir sobre por qué los estudiantes protestan un día de clase que por encontrar formas de unirse al esfuerzo de evitar que el mundo acabe sumido en una catástrofe global. Nadie se está preguntando qué ha llevado a los jóvenes a crear un movimiento de defensa del medioambiente. El líder del partido liberal FDP, Christian Lindner, dijo: “No se puede esperar que niños y adolescentes vean lo que es técnicamente razonable y económicamente factible. Es un trabajo de profesionales”. Una declaración especialmente irónica teniendo en cuenta que el propio Lindner fundó una agencia de relaciones públicas mientras aún estaba en el colegio.

Y ahora, ¿qué?

Estas jóvenes que ahora lideran las protestas con suerte detentarán cargos de poder legislativo dentro de 20 años. Hasta entonces, parece improbable que los políticos que están en el poder actualmente vayan a actuar. Incluso una hipotética coalición entre conservadores y verdes seguiría velando por los intereses corporativos y del estado y seguramente se limitaría a aplicar tasas aeroportuarias mínimas y a invertir un poco más en la red de ferrocarril. Con Trump en el poder y el Reino Unido haciendo lo que quiera que esté haciendo, nadie cree que vaya a surgir una gran coalición internacional para gestionar la crisis en un futuro próximo.

Bélgica

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Foto: Kubranur Mayda

Bélgica tiene varios gobiernos, por lo que también tiene varios ministros de medioambiente. Tres, para ser exactos. Durante mucho tiempo, hemos podido decir que éramos uno de los países con mejores políticas sobre medioambiente, pero la cosa cambió cuando no nos sumamos a los países firmantes del más ambicioso paquete climático de Katowice, en diciembre de 2018. Ese mes, más de 70 000 personas adultas salieron a protestar en Bruselas, y desde principios de año, las protestas por el cambio climático han sido organizadas por estudiantes. Al principio, todo el mundo se sumó a la causa, pero ahora la gente mayor y algunos políticos nerviosos han empezado a decir que estos jóvenes deberían estar en clase.

¿Quiénes son los principales activistas?

Anuna De Wever, 17 años, yKyra Gantois, de 20 años, son nuestras heroínas. Anuna es la cara visible y portavoz del movimiento. Ambas han recibido consejos de Greenpeace y expertos en medioambiente, pero casi todo el trabajo es obra de una extensa red de estudiantes.

¿Cómo han ido las protestas?

Las manifestaciones empezaron en Bruselas y se han difundido por todo el país. En Bélgica posiblemente se hayan celebrado las protestas más multitudinarias de toda Europa, con decenas de miles de manifestantes cada semana. El récord en Bruselas es de 35 000 el día 24 de enero. Una semana después, 12 500 estudiantes marcharon en Bruselas, 15 000 en Lieja y 3500 en Lovaina.

¿Cómo han sido recibidas?

Al principio, todo el mundo se sorprendió ante la determinación, la elocuencia y la capacidad organizativa de Anuna, Kyra y las principales componentes de Youth for Climate. Era difícil ignorarlas cuando pasaron de 7000 a 14 000 y luego a 35 000 manifestantes en solo tres semanas. Aparecían en todos los medios, en los diarios y en la cultura pop.

Luego, de repente, se filtró un discurso de Joke Schauvliege ―ministra flamenca de Planificación Rural y Urbana, Medioambiente, Naturaleza y Agricultura―. En una reunión que celebró con el Sindicato General de Agricultores, la ministra dijo que las protestas eran una conspiración de grupos ecologistas de izquierdas contra su persona, y aseguró que había sido informada de ello por parte de la agencia de seguridad del Estado. Esta agencia negó esas declaraciones y al día siguiente, la ministra dimitió.

Las protestas medioambientales son cada vez más controvertidas. Antes de celebrarse la de Amberes, su alcalde, Bart De Wever, también presidente del mayor partido de Bélgica, condenó estos actos aludiendo que los adolescentes deberían estar estudiando en clase y tener un poco más de fe en la ciencia.

Y ahora, ¿qué?

Anuna y Kyra dicen estar preparadas para continuar con las protestas hasta las elecciones nacionales, el 26 de mayo. Hasta ahora, han logrado dominar la agenda política, pero no va a ser fácil mantener el impulso hasta finales de mayo.

Nuestro principal partido político, los nacionalistas flamencos, que dejó el gobierno en diciembre tras la firma del acuerdo sobre migración de la ONU, quiere que la inmigración y la seguridad ciudadana sean los temas a debatir durante las elecciones. Pero gracias a Youth for Climate, ahora nadie habla de inmigración y existe una posibilidad de que los partidos ecologistas puedan formar un gobierno de coalición. Muchas cosas pueden pasar en los próximos dos meses y medio, pero el impacto de las protestas podría cambiar enteramente nuestro panorama político.

Países Bajos

Según nuestro primer ministro, el suyo es el “Gobierno más ecológico que jamás ha habido”, cuando en realidad se está quedando muy rezagado respecto a sus objetivos medioambientales de 2020. Es más, los Países Bajos se encuentran entre los países más contaminantes de Europa.

¿Cómo han ido las protestas?

No han sido tan multitudinarias como las de Bélgica, probablemente porque manifestarse no es un rasgo muy propio de la cultura holandesa y porque tampoco existe aquí una figura de activista que sirva de inspiración. Por otro lado, el movimiento medioambiental en el país parece un poco fragmentado ―ha habido varias protestas organizadas por distintos grupos como Youth for CLimate (estudiantes de instituto), Students for Climate (universitarios) y las organizaciones ecologistas de toda la vida.

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Foto: Christopher Pugmire

¿Cómo han sido recibidas?

Casi todos los medios de derechas han reaccionado diciendo: “Ah, mira a estos adolescentes ignorantes e hipócritas, con sus iPhones contaminantes y sus bolsas de plástico”, envalentonados por un vídeo hecho por un diario de derechas en el que aparecían adolescentes comiendo hamburguesas de McDonald’s después de la manifestación. Varios días después, el primer ministro invitó a un grupo de estudiantes a su despacho y el resultado fue un acontecimiento duro de ver, en el que se veía a unos jóvenes claramente abrumados y a un primer ministro luciendo una amplia sonrisa.

Y ahora, ¿qué?

El domingo pasado, 40 000 personas salieron a las calles de Ámsterdam pese a las lluvias torrenciales. Tres días después, la Agencia de Evaluación Medioambiental de los Países Bajos presentó un informe al “Gobierno más ecológico que ha habido jamás” en el que se concluía que los planes del país para reducir las emisiones de CO 2 para 2030 no eran suficientes para alcanzar el objetivo. El Gobierno respondió con la promesa de imponer a las empresas un impuesto al carbono.

Francia

En agosto de 2018, el presentador de televisión convertido en ministro francés de Medioambiente, Nicolas Hulot, dimitió diciendo que no podía seguir soportando que la ecología no fuera una prioridad para su Gobierno. Visto lo visto, no parece que Francia esté muy concienciada del tema medioambiental. Sin embargo, puede que las cosas cambien tras el éxito de una petición que ha recogido 2 millones de firmas y en la que se pide el enjuiciamiento del Estado francés por negligencia respecto al cambio climático.

¿Cómo han ido las protestas?

El movimiento juvenil ha ido tomando fuerza desde el 8 de febrero, día en que los estudiantes votaron a favor de las protestas. Desde entonces, todos los viernes ha habido manifestaciones pacíficas en París y en otras ciudades. Parece que se está gestando algo. Una portavoz de Youth for Climate Francia dijo que hoy se espera que salgan a la calle 500 000 estudiantes en 150 ciudades. Puede parecer ambicioso, pero ¿quién sabe? Aquí nos encanta manifestarnos. Nuestro ministro de Educación intentó interrumpir las protestas organizando debates sobre medioambiente en los institutos uno de los viernes, pero Youth for Climate descartó la jugada calificándola de “intento desesperado”.

¿Quiénes son los activistas principales?

No hemos tenido una figura única como la de Greta, pero están involucradas numerosas ONG y asociaciones juveniles, como YouthForClimate Francia, Fridays For Future y On est prêts (Estamos preparados), una iniciativa con la que varios youtubers ofrece consejos fáciles de seguir para luchar contra el cambio climático, como compartir las herramientas con el vecino, recoger basura de la calle o invertir en energía sostenible.

¿Cómo han sido recibidas?

Obviamente, a algunos adultos les ha faltado tiempo para burlarse de los estudiantes en internet. Hemos hecho un pequeño vídeo al respecto.

Y ahora, ¿qué?

Los políticos aún no han hecho mucho, posiblemente porque estén demasiado ocupados lidiando con los chalecos amarillos o porque creen que las protestas se irán apagando lentamente. Pero la presión va en aumento. Sabemos que Emmanuel Macron se reunió con Greta Thunberg el 22 de febrero, pero no sabemos si decidió comprarse un Tesla o comer menos carne.

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