El ascenso del influencer antinfluencers

Los youtubers se están apropiando de su notoriamente poco regulada industria.
25.2.21
los youtubers antinfluencers
Ilustración: capturas de pantalla vía YouTube

Cuando la pandemia de coronavirus se presentó en 2021, una cosa quedó clara: odiar a los influencers es una de las tendencias más importantes de este año de confinamiento. Ahora, incluso otros influencers se están uniendo a ella.

En los últimos dos meses, las estrellas de los reality shows y algunas de las figuras más populares de Instagram han estado etiquetando fotos de sus extremidades bañadas por el sol en lugares como Bali, las Maldivas y Dubai, lo que provocó que en este último país se tomaran medidas severas contra el turismo.

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Los fanáticos los acusaron de no estar en contacto con la realidad y ser egoístas por viajar durante el confinamiento. Los tabloides, que históricamente se han deleitado criticando a las jóvenes influencers, lideraron una despiadada campaña, publicando puntualmente quiénes infringían el confinamiento y sus deplorables justificaciones. Un video del programa This Morning en Gran Bretaña llevó el debate a un punto crítico después de que una bloguera de fitness afirmó que había viajado a Dubai para motivar a sus fanáticos.

Ahora, los creadores de contenido en YouTube, especialmente aquellos conocidos por sus videos conversacionales, donde analizan la cultura del internet, están acumulando un gran número de reproducciones en los videos donde critican a otros influencers por viajar y salir de fiesta durante el confinamiento. Sus videos proyectan un mensaje poco sutil pero muy claro: hay influencers "buenos" y hay influencers "malos".

Un video del youtuber estadounidense Tyler Oakley, titulado "Estimados influencers que salen de fiesta durante la pandemia...", tiene casi 220.000 reproducciones. El video "Hablemos sobre el privilegio y la responsabilidad de los influencers" de la vloguera de belleza Smokey Glow tiene más de 260.000 reproducciones.

En su video "Influencer-19", D’angelo Wallace, un YouTuber con 1.69 millones de suscriptores, señala hábilmente a las docenas de influencers que han roto las restricciones impuestas ante el COVID para viajar durante la pandemia. Charli D’Amelio, Kim Kardashian y Jake Paul son criticados fuertemente en su video de una hora de duración, que ahora tiene tres millones de visitas.

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"Un organismo unicelular que se alimente de la popularidad tomaría la misma decisión" que están tomando estas personas, dice con una mirada impasible. Si has estado confinado todo el invierno, resulta un video catártico.

Pero hay otro elemento involucrado en todo esto: los YouTubers saben que obtendrán popularidad si denuncian a otros influencers por romper las reglas. Conscientemente o no, se están proclamando como los chicos buenos que siguen las reglas.

“Me di cuenta de que a muchos [otros influencers] probablemente no les importa, porque no enfrentan muchas consecuencias por sus acciones”, dice Anna, la creadora del canal Anna's Analysis. Su video, "Por qué los influencers se salen con la suya" subraya cómo las grandes estrellas de internet, como Shane Dawson y James Charles, de alguna manera evitan una y otra vez enfrentar la responsabilidad por sus acciones.

“Es posible que pierdan a algunos seguidores”, dice por Skype, “pero para finales del año, ya están de vuelta en el mismo lugar que ocupaban antes del escándalo”.

Anna subió el video en enero, el día en que la cifra mundial de muertos por coronavirus alcanzó los 2.34 millones. "Definitivamente quiero que la gente sea más consciente de a quién sigue y a qué tipo de cosas le da su apoyo en línea". Seguir a alguien y ver su contenido le da dinero a esa persona, explica, e inevitablemente avala su comportamiento.

Los expertos dicen que en un momento en que YouTube está saturado de contenido, es poco probable que deje de haber videos como los de Anna y D’Angelo. De hecho, internet fomenta activamente el ciclo repetitivo de los videos de acción de reacción de los influencers, y la posterior reacción a esos videos; es una forma de volverse viral y hacerse notar.

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Este tipo de videos, a menudo llamados ‘comentarios’, están teniendo un papel importante en el proceso de hacer que los influencers enfrenten sus responsabilidades dentro de sus propios espacios durante la pandemia. La doctora Sophie Bishop, profesora de comunicaciones y marketing digital en el King's College de Londres, sugiere que es una forma en la que los influencers regulan su notoriamente poco regulada industria.

"Creo que estas son técnicas para diferenciarse de manera individual y como una persona confiable cuyo trabajo es legítimo", dice, comparando esto con los influencers de Instagram como Zoe London que denuncia cada año a la cohorte de Love Island por etiquetar indebidamente las publicaciones patrocinadas.

Los influencers siempre han trabajado en oposición a otra cosa, agrega. Estos youtubers confrontan a los influencers de los reality shows, mientras que la industria anteriormente se contraponía a las celebridades.

No es de extrañar que los videos de influencers criticando a otros influencers tengan éxito. “Que la gente cree bucles interminables de videos de reacción y se sume a la controversia es prácticamente un clásico, especialmente en el YouTube británico”, dijo Crystal Abidin, antropóloga de la cultura de internet y profesora asociada de la Universidad Curtin en Australia. Ella vincula este fenómeno con la popularidad de los canales dedicados al drama, un género que resultó de la popularidad de culto de los canales de belleza de YouTube y las posteriores peleas en línea entre sus influencers.

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Internet también recompensa y demanda este tipo de contenido. Estos videos de comentarios y reacciones son algo conocido como "contenido de rebote", dijo Abidin, y son el resultado de que YouTube "se haya saturado especialmente con más y más jugadores, lo que significa que más micro influencers en la escala más baja de producción de contenido están cayendo en mercados muy especializados”.

Esta nueva cultura de internet que estamos viendo ahora tiene "un aspecto hipercompetitivo en cuanto a la captación de atención", explicó. Las plataformas, TikTok en especial, fomentan los videos de reacción, ya que "esta proclividad hacia el contenido de rebote extiende la vigencia de otro influencer que se vuelve viral por primera vez", dijo Abidin.

Pero, ¿por qué son tan populares en este momento las críticas a los influencers? Tiffany Ferguson, una YouTuber que produce este tipo de comentarios para sus 637.000 seguidores, cree que validan los sentimientos de los fans. Ella relaciona estos videos con el auge del doomscrolling —el acto de consumir una gran cantidad de noticias malas en línea—, que se popularizó cada vez más al inicio de la pandemia, cuando la mayoría de la gente estuvo en confinamiento por primera vez.

"Creo que muchos espectadores quieren ver influencers y creadores que sean conscientes de sí mismos y reconozcan los grandes problemas que ocurren 'en el mundo real'", especula Tiffany. "A veces queremos escapismo y contenido ligero, pero muchos de nosotros no soportamos ver a los creadores que parecen vivir en su propia burbuja, especialmente en este tiempo en el que están sucediendo tantas cosas traumáticas y dolorosas".

Una cosa en la que concuerdan tanto los youtubers como los expertos en la cultura de internet es que los grandes influencers saldrán ilesos de esta pandemia gracias a sus leales audiencias. En el peor de los casos, habrá "un período de ausencia", un tiempo en el que se desconectaran, pero solo durará unos días", dice Abidin. "Sin embargo, no creo que todos los influencers tengan el mismo privilegio de poder jugar con este tipo de discurso arriesgado de hacerse los desentendidos". En cambio, dice, los influencers de nivel medio y bajo que intentan ingresar a la industria o construir sus plataformas son los que probablemente se verán más afectados.

Entonces, ¿sirve de algo producir o ver contenido crítico sobre los influencers, especialmente si no cambia nada? La agencia creativa The Digital Fairy, que trabaja con influencers y marcas, preguntó mediante correo electrónico: “¿Seguramente es mejor dejar de seguir a todos los influencers que te hacen sentir inadecuado que consumir contenido extenso que te dice todo lo que no te gusta de ellos?".

Es difícil contradecir esa lógica. Pero también es difícil ignorar la satisfacción que produce una disección de una hora de por qué los influencers que viajan durante la pandemia son egoístas, mientras nosotros aún seguimos en confinamiento. Por otra parte, ¿cuándo hemos tomado decisiones en línea que nos beneficien? Si lo hiciéramos, todos cerraríamos nuestras cuentas de redes sociales para siempre. 

@ruchosharma