FYI.

This story is over 5 years old.

News

¿Qué pedo, Occupy London?

El movimiento Occupy London, establecido afuera de la catedral de San Pablo, eliminó de sus filas una controversial y muy fotografiada pancarta que decía "Capitalism Is Crisis" y la remplazó con otra que lee "Real Democracy Now."
13.1.12

El movimiento Occupy London, establecido afuera de la catedral de San Pablo, eliminó de sus filas una controversial y muy fotografiada pancarta que decía “Capitalism Is Crisis” y la remplazó con otra que lee “Real Democracy Now.” Este pareció un fuerte cambio ideológico en un movimiento criticado por no tener un propósito claro. Así que rastreamos a Spyro Van Leemnen, vocero de uno de los grupos de medios del movimiento Occupy para preguntarle qué estaba sucediendo. VICE: ¿Qué pasó con la pancarta rosa y verde que decía: “Capitalism Is Crisis”?
Spyro Van Leemnen: Tomamos la decisión de quitarla. Algunas personas predicaban su propia ideología anticapitalista, permitiéndole a los medios que juzgaran por ello a todo el movimiento Occupy. Occupy, como un todo, no está a favor ni en contra del capitalismo. Aceptamos que hay problemas fundamentales en la economía, pero eso no nos hace anticapitalistas o comunistas; sólo te convierte en alguien que quiere discutir para encontrar una mejor alternativa. ¿Qué tipo de alternativa?
Hasta ahora, el movimiento como un todo apoya el impuesto Robin Hood, un impuesto a transacciones financieras en el mercado. Pero hay varios motivos por los que no hemos presentado nuestros requerimientos. Exigir algo implica que se quiere algo de las personas en el poder, lo que significa que podrían prometer aceptar algunas exigencias y pedir que nos larguemos. Tenemos metas, más que exigencias. ¿Y esas metas son…?
Igualdad social y económica, un sistema democrático independiente de intereses privados y comerciales que represente los intereses del público, y un modelo económico sustentable. Cualquier reforma sugerida en el futuro ayudará a alcanzar esas metas. El movimiento está en su infancia, y tenemos un largo proceso para crear un movimiento global democrático. Cada campamento Occupy al rededor del mundo tiene su asamblea general a la que cualquiera, no sólo las personas en los campamentos, puede opinar libremente. Así se toman nuestras decisiones, a través de la democracia directa, estilo Atenas. Entonces, ¿todos los que apoyan al movimiento Occupy son escuchados antes de que el movimiento tome una decisión? Eso suena como un proceso muy lento.
Sí. Estamos conscientes de que tomará mucho tiempo llegar a un consenso. En el futuro, probablemente se agilice y se pueda incluir a más gente a través de nuevas tecnologías. Por lo pronto, sin embargo, las tardadas asambleas locales, cuyas decisiones se comunican al mundo a través del grupo responsable de internet entre asambleas del mundo, son la única manera de practicar la democracia directa. ¿Se sienten desalentados cuando piensan en el número de simpatizantes requerido para que el movimiento cobre fuerza?
Si no pensáramos que puede salir algo de todo esto, no estaríamos protestando todos los días. Leí una entrevista con un activista en Egipto quien dijo que, al principio, no hubo más de 60 personas en la plaza Tahrir para protestar contra Mubarak. Eventualmente, un estimado de 2 millones de personas se unió y se derrocó al gobierno. Creo que es más utópico pensar que las cosas pueden continuar iguales. Con la alza del desempleo, desahucio de familias y medidas de austeridad, todo esto mientras se gastan miles de millones de dólares en rescates financieros, no se necesita un economista para darse cuenta que algo esta fundamentalmente mal en los sistemas financiero y político.