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Cultură

El filósofo que quiere prohibir la palabra vagina

Virgilio Ortega es una auténtica eminencia en palabras soeces. O que parecen soeces. Acaba de publicar un libro en el que recupera el origen de una gran parte del vocabulario que usamos en nuestro día a día. Y viaja en el tiempo para encontrarlo.
12.2.15

Quedamos con Virgilio Ortega porque es un experto en la etimología de las palabras soeces, por denominarlas de algún modo. O por respetar la formaen las que se refiere a ellas en la portada de su libro Palabrotalogía (Crítica). Virgilio es filósofo, editor y escritor. En la solapa de su última publicación se habla de 5.000 referencias publicadas, aunque él dice que son más. Ahora está jubilado y tiene tres nietas. Ha aprovechado su 'retirada' para comenzar a estudiar sobre tacos, palabras malsonantes y otras derivaciones del denominado lenguaje culto. Y, además de ser un gran conversador, resulta ser un tipo realmente divertido.

"Mi libro no está escrito en orden alfabético, va por temas. Pero si alguien quiere consultar de dónde sale vicio, va a la 159 y a la 226 [mientras busca en el índice]. A mí me encanta explicar a la gente sus cosas y a ti te toca el vicio. La palabra "vicio" viene de vitium, que significa 'defecto' o 'imperfección'. Hace referencia a una cosa que se ha deformado. Es como cuando una madera se deforma por el peso del techo, está viciada. Inicialmente es lo que se ha deformado por una mala costumbre. Si tú te comes las uñas, se te deforma el dedo. Eso es un vitium. Y 'vicioso' es lo que ha pasado de defectuoso a corrompido. Y de deformarse físicamente lo hemos llevado a deformarse moralmente. Pero esto es para los que solo les importa la virtud y no el ser feliz en la vida."

VICE: O sea, que siendo vicioso o teniendo vicios se puede ser feliz.

Virgilio Ortega: Claro, claro…

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Y de dónde viene tu pasión por estas palabras que llamas soeces en la portada del libro…

Mi pasión viene de las propias palabras. Porque tanto tú como yo trabajamos con palabras, somos colegas en este sentido. Llevo más de cuarenta años haciéndolo. Es imprescindible usar bien las palabras, por eso 'Podemos' consigue votos. O cómo vas a conseguir conquistar a una chica si no sabes usar las palabras. Son nuestro instrumento de trabajo. Imagínate un señor que ha publicado 10.000 libros como yo. Llevo trabajando con ellas toda la vida. Cuando me jubilé sentí la necesidad de estudiarlas. Y en una segunda fase me di cuenta de que las palabrotas no las había estudiado nadie. Qué burros los lingüistas que desde que Nebrija en 1492 publicó la primera Gramática nadie las ha estudiado, como si fueran malas. Y las palabras no son ni buenas ni malas, son palabras. Lo que la gente llama palabrotas son palabras igual que las demás, pero mucho más divertidas.

Y antes de la Gramática, mucho antes, ¿que pueblo impulsó el uso de las palabrotas?, ¿a quién podemos considerar sus padres?

Los egipcios, por ejemplo, ya representaban el verbo eyacular, tenían un idiograma que era así (lo dibuja, y es un pene erecto eyaculando). En Grecia, por ejemplo, Aquiles, el más valiente de todos, aparece en una pintura disfrazado de travesti. Disfrazado de chica, es el primer travesti documentado. Y fue 3.000 años antes de que se inventara esta palabra hace 150 años, en la obra de un alemán.

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¿Cuántas palabras has estudiado en tu libro?

Unas 2.000.

¿Puedes decirme cuáles son tus favoritas?

Me gusta una de las formas de decir 'puta' en latín que era culibonia. No te la tengo que explicar, que tiene un buen culo… Me gusta también follar, me sale espontáneo.

Y el origen de follar es…

¿Qué tiene que ver follar con fuelle?

Me lo puedo imaginar.

Claro, ¿qué hace el fuelle?: "Fú, fú, fú" ¿Y qué haces cuando follas? Pues lo mismo (risas). Es una palabra que ya usaban los romanos. Y te voy a decir una que me fastidia, ahora me sale la vena feminista, y es vagina. Porque la vagina en Roma era la vaina en la que metían la espada. Es la concepción de la vagina como la funda del pene. Es decir que no se entiende por si misma, si no es como funda del pene. Manda narices. ¿O no? Esa hay que prohibirla.

¿Y 'coño' entonces la usamos bien?

Esa la usamos bien. Ya en latín cunnus era coño. Y cuniculus, su diminutivo, significaba madriguera y luego conejo. Y desde que nos invaden los romanos, entra en nuestro idioma. Luego, como interjección, es más reciente, la usamos como una muletilla. Yo defiendo los tacos, cuando se usan de forma correcta, no como una muletilla.

Hay muchísimos sinónimos para 'polla' y 'cojones'. ¿Cuáles son tus favoritos? Me fío de tu criterio.

A mí 'cojones' me parece bonito. Porque tiene esa 'j' ahí que le da mucha fuerza. 'Testículos' es un eufemismo científico para no decir lo otro. Se utilizaba para los testigos en los juicios, ponían la manos en sus testículos para testificar delante del juez. Para no decir cojón tenemos muchas palabras: las aceitunas, por la forma; las agallas, como las del árbol; las amígdalas; tiene bemoles la cosa; las bolas, los argentinos dicen boludo; las criadillas; los genitales, porque es lo que engendra.

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Un paso más, llegamos al pene.

A mí me gusta 'pito'. Porque es una de las primeras cosas que busqué en un diccionario de niño. Junto con 'tetas', 'coño' y 'puta'.

Creo que yo también, y luego repetí la misma operación con el de inglés.

Es un remanente de mi infancia. Sin embargo, 'polla' viene del fenómeno de buscar nombres de animales para sustituir palabras. Como 'zorra' o 'loba'. En vez de decir 'pito', dices 'una polla', porque no te atreves a llamarlo por su nombre.

Es como cuando usamos 'almeja' o 'chirla'.

Es el mismo fenómeno. 'Almeja' puede venir de final de la Edad Media, de hace 500 años. Mira, los argentinos dicen 'concha'. A esto le podemos buscar un significado mitológico. Venus fue siempre virgen, no nació de madre y aparece sobre una concha.

Mis compañeros gallegos me han dicho que te pregunte por 'carallo'.

'Carallo' o 'carajo', en castellano, hace referencia al palo que esta enhiesto, recto, erecto… Cuando mandas alguien al carajo, lo mandas al palo mayor del barco, allí hace mucho frío. Y es una asociación con el pene erecto. Y cuando decimos 'caray' o 'caramba' es que no tenemos lo huevos de decir 'carajo'.

Volvemos al tema sexual, también hablas de la palabra 'clítoris' en tu libro.

Claro. La palabra la toma el latín del griego. Los griegos tenían un verbo que nosotros no tenemos, que era un verbo que hacia referencia a la acción de acariciar el clítoris. Nosotros tenemos que usar tres palabras y ellos tenían una. La descripción científica del clítoris es de un tal Colón, no Cristóbal, hacia 1550 en la Universidad de Padua. Y en 1559 escribe un libro sobre el arte de amar y dice: "Es la sede del placer femenino". Muy poético porque lo llama 'amor de Venus que endulza'. Qué grandes descubridores son los italianos que se llaman Colón.

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Por volver al tema del principio. El del vicio. Con la masturbación pasa que hay muchas maneras de referirse al acto de quererse a uno mismo.

Pero siempre por lo mismo. Porque se da por supuesto que es malo. Por ejemplo, el que se masturbaba no aportaba hijos al pueblo de Israel.

Ey, que entramos en terrenos bíblicos.

Por supuesto. El onanismo viene de Onán, un personaje de la Biblia. Y es un ejemplo de palabra que nos llega mal. Porque él follaba con su cuñada, pero se retiraba. Sería un coitus interruptus. Y ha pasado a denominar la masturbación. Que etimológicamente es el estupro con tu propia mano. Médicamente no es mala, pero nos han metido la idea de que es pecado. A mí de todas las palabras que existen para este acto me gusta 'masturbarse'. 'Paja' me parece un quiero y no puedo. 'Masturbarse' me parece bonito. Turbare, agitar. Yo dejaría 'masturbación'. Ojo, que en todos los pueblos no era mala. Por ejemplo, en el pueblo egipcio una de las cosmogonías era por masturbación del Dios supremo. Él se masturbaba y creaba el mundo. No era pecado. Así nacía el mundo.

Entonces, ¿de una paja nació el mundo?

'El mundo se creó por una paja'. Creo que ahí tienes un buen titular.

Déjame pensarlo.