18+

¿Te los tragas o los escupes?

Soluciones gourmet para comer semen.
23.12.15

La primera vez que probé semen tenía 13 años. La primera mamada que di fue en el patio de la escuela. El suertudo era un güey con cara de Justin Bieber; sus piernas le temblaban, yo tenía miedo de que se desmayara. Todo duró dos minutos. Y cuando él se vino, yo me tragué los mecos como si fuera una cucharada de jarabe.

No recomiendo —ni a mujeres ni a hombres— mamar pitos a la edad en la que yo empecé. De por sí, ya es difícil ser un adolescente con problemas de acné, bullying y padres divorciados como para preocuparse por el sexo oral. Entré a mi messenger de AOL para hablar con mis amigas, ellas ya habían tragado una buena cantidad de semen, eran las indicadas para aconsejarme. Me dijeron: Primero, no te los tragues si huele raro. Segundo, siempre trágatelos. El segundo consejo que me ofrecieron es el que me revolvió el estomago.

Creo que los mecos son asquerosos. He pasado un buen rato de mi vida sexual evitando tragarlos. Y para mí, tragarte los mecos le quita lo sexy al sexo oral. Algunas veces prefiero evitar todo el proceso. Cuando entré a la prepa, me negaba a mamar los pitos de los chicos con los que salía. Y me di cuenta de que los güeyes quieren meterla por donde sea, y si no te gusta mamárselas lo más seguro es que la relación no dure.

Entré a la universidad y seguía odiando tragar semen. Consideré escupir los mecos, así no tendría que probar el sabor amargo, pero lo peor es que nunca supe dónde escupir. ¿Lo escupo en el escusado o en el bote de basura? ¿Qué hago? Ni modo de caminar con la boca llena de mecos buscando dónde escupirlos. Yo estaba segura que si los escupía, me convertiría en la chica de la que todos se burlarían. En la prepa, una chica chaqueteaba a los morros sólo usando las yemas de los dedos, la escuela entera se burló de ella, le decían la "garra de águila". Yo consideré el snowballing: en lugar de escupir el semen, el hombre recibe su propio semen de la boca de la chica. Si yo tengo que probar los asquerosos mecos de un güey, ¿por qué él no? Lo intenté, pero no funcionó. Los güeyes no quieren tragárselos, sólo quieren eyacular.

Los tipos de nuestra generación piensan que es muy normal que las mujeres se traguen su semen. Es más, si la mujer no se los traga, ellos lo toman como un insulto. No entienden que los mecos saben a ostiones podridos.

Me han dicho que a algunas mujeres les gusta el sabor de los mecos, pero la verdad es que no lo creo. A mí me sigue pareciendo un mito que un güey inventó para presionar a las chicas.

Los güeyes con los que he salido me han dicho que yo también me ofendería si me lamen la cara después de comerme. No es lo mismo. La verdad es que si hubiera un líquido espeso saliendo de mi vagina, yo entendería si un güey no me quiere comer. Pero hay que ser honestos, los güeyes se comen todo lo que les pongan enfrente. Una vez con la luz apagada, comen cualquier vagina.

He pasado años sintiéndome como la chica presionada. Cuando me acuesto con gente que salgo en citas, procuro ser yo la primera en venirme. Si estoy en una relación seria, hacemos todo pero no me trago el semen. Cogemos de perrito, me puede nalguear, jalar el cabello, incluso se la puedo mamar pero no dejo que termine en mi boca.

Y claro que las cosas cambian, cuando estás en una relación adulta y seria, te hace feliz hacer feliz a tu pareja. He estado con el mismo chico por más de seis años. El lado bueno de estar con alguien tanto tiempo es que lo conoces bien. Conozco bien su pene y el sabor de su semen. Evito tragar su semen cuando sé que bebimos y consumimos drogas. Y él como un caballero, respeta mi decisión. Para combatir el asqueroso sabor, hemos intentado varias cosas. Primero, mi novio come demasiadas fresas y piña. Se supone que con esas frutas el semen saldrá rico. Pero yo creo que el internet nos mintió porque no funcionó.

Lo segundo que intentamos fue un producto llamado Masque Sexual Flavors, unas tiras que se colocan por debajo de la lengua. Al momento que la persona se viene en tu boca, las tiras de sabor convierten el semen en diferentes sabores. Con las tiras, el semen de mi novio sabe a sandia.

Y sí nos funcionó Masque pero ni modo de estar cargando con las tiras por todas partes. Así que busqué más maneras para endulzar el semen. Muchas páginas en internet dicen que la mejor manera de reducir el sabor amargo del semen es comiendo menos carne roja y bebiendo menos cerveza. Claro que mi novio no hará eso. Mi mejor opción sería convertirme en lesbiana.

Después de investigar más acerca de semen, descubrí que tragarlos tiene beneficios. Tragar esperma reduce ansiedad y mejora la memoria. Para la próxima que me esté dando asco tragar semen, tendré en mente sus beneficios. Por lo menos ahora sé que mientras me esté ahogando con bebés muertos, me estoy volviendo una mejor persona.