Noticias

Una breve historia de las polémicas y violencia que siempre atrajo Charlie Hebdo

Aunque el atentado de hoy ha sido el primero con víctimas mortales, sus dibujantes han sido objeto de amenazas y ataques en diversas ocasiones.

por VICE Francia
07 Enero 2015, 6:12pm

Stephane Charbonnier conocido como Charb, dibujante y editor de Charlie Hebdo, que murió durante el ataque

Esta mañana, en el Distrito 11 de París, tres hombres armados entraron en las oficinas del semanario satírico de izquierdas Charlie Hebdo. Los enmascarados, que iban armados con rifles de asalto y un lanzacohetes, mataron a 12 personas (incluyendo dos policías) e hirieron a una docena más; después abandonaron el lugar y todavía están en busca y captura. De acuerdo con las autoridades, se les escuchó gritar "Allahu Akbar" y "El profeta ahora ha sido vengado".

Charlie Hebdo tiene una larga trayectoria de publicación de material polémico y ha sido el objetivo de radicales musulmanes desde hace mucho tiempo, quienes les acusaban de odiar al Islam y de racistas por sus dibujos representando al Profeta Mahoma. La publicación ha recibido muchas veces amenazas y ha sido atacada en diversas ocasiones.

Charlie Hebdo llegó por primera vez a los titulares internacionales en febrero de 2006, cuando publicó una serie de viñetas (una de las cuales mostraba a Mahoma con una bomba como turbante), que habían aparecido en el periódico danés Jyllands-Posten, lo que provocó Fuertes protestas en Oriente Medio. El presidente francés en aquél momento, Jacques Chirac, calificó la acción de la publicación como una "provocación descarada" y varios grupos musulmanes franceses demandaron a la revista y a su editor Philippe Val por "ofensa pública a un grupo de personas debido a sus creencias religiosas". (Los cargos finalmente fueron desestimados).

El dibujante Luz tras el incendio. Imagen vía

Sin embargo, a partir de ese momento, los grupos islamistas se conjuraron en contra del semanario (y de otras publicaciones satíricas que publicaron las viñetas). Incluso hubo un supuesto mensaje de audio de Osama Bin Laden de 2008 en el que calificaba las viñetas como "una nueva cruzada".

En noviembre de 2011, Charlie Hebdo publicó otro dibujo de Mahoma en su portada diciendo que lo habían nombrado Editor Jefe. Al día siguiente, las oficinas del semanario fueron quemadas. La policía llegó a la conclusión de que el fuego había sido provocado. La web de Charlie Hebdo también fue atacada por hackers y fue reemplazada por un mensaje que decía: "Seguís riéndoos del todopoderoso profeta del Islam con vuestros asquerosos dibujos utilizando como excusa la libertad de expresión". La acción se la atribuyó un grupo de hackers turcos llamado Akincilar. En una entrevista a un periódico francés, uno de sus miembros declaró que se trataba de "una protesta contra un insulto hacia nuestros valores y creencias" aunque negaba cualquier relación con el incendio.

Las oficinas de Charlie Hebdo tras el ataque en noviembre de 2011. Foto vía Wikimedia Commons

En septiembre de 2012, el semanario volvió a publicar unas viñetas de Mahoma (esta vez desnudo), y el gobierno francés cerró embajadas y escuelas en todo Oriente Medio por temor a represalias. Las autoridades francesas arrestaron a un hombre por pedir la decapitación de Stephane Charbonier, también conocido como Charb, el editor de la revista. Charbonier también fue sujeto de amenazas en marzo de 2013 cuando la revista de Al Qaeda Inspire lo colocó entre la lista de "más buscados" que incluía a otros editores y dibujantes que habían publicado dibujos de Mahoma en otros lugares del mundo.

En los últimos años, durante los cuales las tensiones entre los musulmanes y el resto de la población francesa han ido en aumento, Charlie Hebdo ha continuado tensando la cuerda. En 2013, un vendedor de periódicos fue amenazado por jóvenes musulmanes al mostrar un ejemplar de la revista en su escaparate.

Ninguna de esas polémicas ni momentos de violencia, pueden compararse con el ataque de hoy. En el momento de publicar esto, los atacantes siguen en paradero desconocido.

Un dibujo tristemente premonitorio publicado en la revista esta semana