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Así es la vida en un mundo con 400 partes por millón de bióxido de carbono

En dos palabras: estamos jodidos.

Está bien, no será así de grave. Todavía. Imagen: Flickr.

Ya es una de las mediciones más ominosas jamás tomadas. Los científicos del clima descubrieron que por primera vez en aproximadamente tres millones de años, el nivel de bióxido de carbono en la atmósfera alcanzó las 400 partes por millón. La razón por la que esta figura apareció en la primera plana de New York Times, y por la que a la Casa Blanca le parece “verdaderamente aterradora”, debe entenderse bien y pronto. El bióxido de carbono es un poderoso gas de efecto invernadero, y entre más se acumula en la atmósfera, más se caliente la tierra.

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Ya hemos agregado suficiente CO2 a la atmósfera para cambiar la vida de todo ser humano en el planeta. Esto no es una exageración. Una porción cada vez más grande del CO2 que asfixia nuestra atmósfera es resultado de la actividad humana; desde nuestras plantas de energía, hasta nuestros autos y fábricas. Antes de que estas cosas existieran, el nivel de bióxido de carbono estaba en 280 ppm. Eso quiere decir que ya aceleramos la producción de CO2 un 42 por ciento.

Igual que con muchas unidades de calefacción, toma tiempo para que las temperaturas se asienten. Pero muchos de esos cambios ya se pueden ver hoy en día. La vida en un mundo con 400 ppm será muy diferente al viejo mundo de las 280 ppm. El clima es fundamentalmente distinto a lo que era hace 40, 30, incluso 20 años.

Cuando nací, a mediados de los ochenta, la cantidad CO2 que se había acumulado en la atmósfera era de 350 ppm; la cantidad que climatólogos como el Dr. James Hansen de la NASA identificaron como el umbral entre un clima estable y uno impredecible y volátil. Entre el siglo XIX y ese momento, los humanos, principalmente Estados Unidos y Europa, construyeron suficientes plantas de energía de carbón y fábricas para agregar 70 ppm a la atmósfera.

Sin embargo, sólo en el transcurso de mi corta vida, la actividad humana ha inyectado suficiente carbón en nuestros cielos para elevar la barra otras 50 ppm. Ese es un cambio enorme; de las 120 ppm que los humanos hemos producido, casi la mitad se han producido en menos de 30 años. Eso es porque el resto del mundo está avanzando, construyendo plantas de energía de combustibles fósiles e industrializándose; como hiciera EU.

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Y eso es suficiente carbono para transformar nuestro clima a tal grado que podría empezar a parecerse a otro era geológica por completo: el Plioceno, hace 5.8 millones de años. Ésa fue la última vez que hubo tanto CO2 sobre el planeta. Según los registros geológicos, los niveles de CO2 de 360-400 ppm que marcaron al Plioceno hicieron que el mundo fuera un lugar drásticamente distinto a este en el que estamos creciendo.

Estas son algunas características de ese viejo mundo con 400 ppm; y las que probablemente se repitan en los próximos años:

—El nivel del mar era, en promedio, entre 15 y 25 metros más elevado.

—Las temperaturas eran entre dos y tres grados Celsius mayores a las de hoy.

—Las temperaturas en el Ártico eran diez y veinte grados más elevadas.

—Muchas especies, tanto de animales como de plantas, vivían a cientos de kilómetros más al norte de donde viven hoy.

—Grandes pedazos de tierra eran pantanos.

Imagen: Liverpool University.

Este es nuestro mundo con 400 ppm. Más caliente, y menos predecible que éste al que estás acostumbrado. Este es el mundo en el que crecerán tus hijos. Y parte de ese daño irreparable ya está hecho.

"Tomamos una de las características físicas más grandes en el planeta, el Ártico, y lo descompusimos; nuevos datos muestran que 80 por ciento del hielo que estaba ahí hace 40 años, ya no existe. Ahora descubriremos cuanto desaparece entre hoy [400 ppm] y las 450”, me dijo por correo Bill McKibben, ambientalista y autor de Earth: Life on a Strange New Planet.

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Lo que parece pesimismo es en realidad un macabro pragmatismo. McKibben sabe que si nuestras fábricas siguen operando, nuestros autos circulando, y nuestras plantas de carbón quemando, alcanzaremos las 450 ppm, en mucho menos tiempo del que nos tomó llegar a las 400.

"Lamentablemente, pasamos volando por las 400 ppm y es probable que alcancemos las 450 ppm en unos pocos años si no hacemos algo para frenar nuestras emisiones de gases", me dijo el climatólogo Michael E. Mann.

Y si hay algo peor que un mundo con 400 ppm, es uno con 450 ppm.

"Si superamos las 450 ppm es probable que alcancemos temperaturas 4˚C mayores a las que teníamos en el mundo preindustrial”, continúa Mann. “Ese es un mundo donde los veranos más extremos que hemos vivido, como el verano pasado, con temperaturas y sequías récord, cosechas perdidas, incendios sin precedentes, y la devastadora tormenta Sandy, serán algo común. ¿Y los veranos extremos? No tenemos una analogía para eso".

Ese mundo está a sólo algunas décadas, incluso años de distancia. No voy a enlistar todos los peligros de un mundo así (uno que incluye refugiados climáticos, tensiones por la escasez de recursos, más enfermedades tropicales, más catástrofes en zonas costeras) pero basta decir que el mundo con 400 ppm y sus sucesores podría ser un lugar horrible.

El Ártico ya empezó a derretirse. El nivel del mar sube a pasos acelerados. Hemos visto un aumento de un grado completo en la temperatura desde mediados de siglo. Los científicos predicen que el cambio climático devastará ecosistemas en todo el mundo, como ocurrió en el Plioceno. Este es el mundo de 400 ppm que se cierne sobre nosotros. La única pregunta es si seguiremos elevando la temperatura, ¿convertiremos este sauna en un infierno? Para evitarlo necesitamos una transición acelerada hacia las energías renovables.

"Por fortuna, todavía hay tiempo para evitar ese futuro”, dice Mann. “Pero no mucho tiempo. Romper la barrera de las 400 ppm simplemente agrega un signo de exclamación".