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Identidad

Este hombre lleva 40 días manteniéndose a base de cerveza

El Miércoles de Ceniza, Chris, un devoto anglicano de Toronto, renunció a comer cualquier tipo de alimento sólido y empezó una dieta a la que prevé ceñirse hasta el Domingo de Ramos. Su dieta consiste en una botella de cerveza para el desayuno, otra...
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Chris Schryer con su compañera de dieta.

Cuando era joven, recuerdo que mis amigos cristianos dejaban de comer postres en Cuaresma. Cada año repetían el mismo ritual de abstinencia de chocolate. Lo que nunca les vi hacer es no comer absolutamente nada o sustituir las comidas por cerveza. Esta Cuaresma, Chris Schryer está haciendo ambas cosas.

El Miércoles de Ceniza, Chris, un devoto anglicano de Toronto, renunció a comer cualquier tipo de alimento sólido y empezó una dieta a la que prevé ceñirse hasta el Domingo de Ramos. Durante toda la Cuaresma, Chris subsistirá a base de cerveza. Su dieta consiste en una botella de cerveza para el desayuno, otra para la comida, una para la merienda y una grande para la cena. Junto con su colega Iain McOustra, maestro cervecero en la fábrica Amsterdam Brewery, Chris ha creado una doppelbock rica en avena llamada Brewmaster’s Trithe, que contiene los suficientes nutrientes como para evitar que Chris se quede por el camino en su viaje a una borrachera de espiritualidad y contrición. La Cuaresma ya va por la mitad, así que esta semana decidí llamar a Chris para interesarme por su cruzada cervecera y por cómo había afectado a su familia y a sus hábitos a la hora de cagar.

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VICE: Has estado bebiendo cerveza durante 20 días seguidos. ¿Te ha afectado al sistema digestivo? Si no consumes alimentos sólidos, ¿cagas algo?

Chris Schryer:Es curioso, porque mi médico y varias otras personas me dijeron, “¡vas a tener estreñimiento porque no tomarás nada de fibra!”. No es que me haya pasado lo contrario, pero tampoco he tenido estreñimiento. La cerveza contiene una sorprendente cantidad de ingredientes sólidos y, por lo visto, también zumo, hasta el punto de que voy al lavabo un par de veces al día. Como no como carne, voy con bastante regularidad. A mediodía y después de esa hora, digamos, no es tan sólida como antes porque estoy consumiendo muchísimo líquido.

A mediodía, ¿es diarrea?

Casi. La diferencia es que, cuando pienso en diarrea, tengo la imagen de ir al lavabo cada cinco minutos. No es el caso; es solo cuando sale, la consistencia.

Vale, gracias por la información. ¿Qué otros cambios has notado en el cuerpo?

Estoy perdiendo peso. Al principio no me pesé; lo hice intencionadamente para evitar que el tema del peso supusiera un problema, ya que para mí lo importante es el ayuno. Lo que sé es que ahora tengo que llevar cinturón, por lo que supongo que habré perdido tres o cuatro centímetros de cintura en 20 días.

¿Cómo ha afectado esta dieta a tu energía? Juegas a hockey y has conseguido acabar la temporada mientras ayunabas.

Supongo que no aprecias el valor de los carbohidratos complejos hasta que dejas de tenerlos. El primer viernes de ayuno que jugué a hockey, estaba emocionado. Siempre tengo ganas de jugar a hockey, pero además era del rollo: ‘¡Tío, puedo jugar! ¡No estaba seguro de si iba a poder, pero puedo jugar! Salí, hice mis calentamientos y lo di todo en la pista en mis dos primeros turnos. En el tercero, salí y parecía que tuviera plomo en las piernas. No tenía fuerzas. Las dos primeras semanas fue así. La tercera semana salí con la cabeza bien alta. Jugué los mejores partidos de toda la temporada.

¿Qué cambios emocionales has sufrido desde que empezaste el ayuno?

Para mí es muy importante la disciplina espiritual que me proporciona esta búsqueda. Hace falta mucho autocontrol. La parte cristiana es que dependes en gran medida de tu comunidad, de tu familia y de la gente que te rodea. También consiste en asumir la responsabilidad de tu comportamiento. Ese aspecto va bien, estoy satisfecho. Me he dado cuenta de que en otros aspectos de mi vida no tengo el mismo grado de autocontrol, así que he tratado de aplicarlo ahí también.

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¿Qué esperas que crean tus hijos cuando crezcan y sepan que durante una Cuaresma su padre dejó la comida para alimentarse solo a base de cervezas?

Mi hija solo tiene dos años, así que no creo que recuerde nada de esto, pero es muy mona y me ayuda de una forma adorable y ridícula. Mi hijo, Ben, tiene cinco años. Él es muy consciente del ayuno y habla de ello. El primer día me dijo que para Cuaresma iba a ayunar dejando de tomar comida poco saludable. Su promesa duró hasta la hora del postre. Pero sí que es consciente del concepto y de por qué lo hago, y me habla mucho sobre el tema. Lo que quiero que mis hijos entiendan es que esto —esta fe que tenemos— no es algo que hagas y luego te olvides. Es algo que impregna toda tu existencia.

Entiendo. Y ¿qué dijo tu mujer cuando le contaste la dieta que ibas a hacer?

Hay que entender la dinámica de nuestra relación. Se rió y puso los ojos en blanco. Ella me apoya totalmente.

Supongo que ahora mismo debes de estar bastante borracho, ¿no?

Mi nivel de tolerancia es bastante alto, hasta el punto de que debo ir con cuidado porque tengo que coger el coche para ir a buscar a mi hijo al el colegio. Podría sentirme perfectamente al volante y, en cambio, dar positivo en el test. Ni siquiera me he sentido mareado entre las cervezas del desayuno y la comida.

¿Cómo ha contribuido este ayuno a tu crecimiento espiritual?

Ha habido veces en las que era muy, muy consciente de que esta cerveza, que yo he ayudado a fabricar, está elaborada con cosas que nos han sido dadas, y eso es una bendición. Es una sustancia bendita que se me ha concedido para poder hacer esto. Cuando tengo hambre, me pongo a rezar. El día que mi sacerdotisa bendijo la cerveza, leyó fragmentos de los Salmos que hablaban de cómo el Señor nos da grano y llena los montes de cereales, y es verdad.

@kristy_hoffman