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Mientras el Consejo de Seguridad de la ONU no tome medidas más fuertes y vinculantes, aquellos que quieren proteger al régimen de Assad con sangre siria se seguirán beneficiando con este impasse legal y político. Canadá ha estado reclamando activamente al Consejo de Seguridad que imponga sanciones vinculantes y un embargo de armas para aumentar la presión sobre el régimen de Assad y así poner fin a la violencia y reconocer los derechos democráticos del pueblo de Siria.
En particular, Canadá ha estado urgiendo a los vecinos de Siria que no permitan que armas y otras herramientas de guerra lleguen a Assad en su sangrienta lucha por seguir en el poder. Felicitamos a Turquía por haber interceptado uno de esos cargamentos de manera exitosa. Estos esfuerzos ayudarán a limitar las capacidades del régimen de Assad para matar civiles en Siria.—Ian Trites, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional, Canadá, a través de la Misión Permanente de Canadá ante las Naciones Unidas.ESTADOS UNIDOSEl secretario general ha dejado claro que la comunidad internacional tiene una obligación especial con el pueblo de Siria. Ha dicho que la comunidad internacional tiene la responsabilidad moral, el deber político y la obligación humanitaria de detener el baño de sangre y encontrar la paz para el pueblo de Siria.
Sobre el uso de armas en Alepo y otras zonas, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, declaró la semana pasada que el uso indiscriminado de armamento pesado por parte de las fuerzas del gobierno para destruir grandes ciudades como Homs y Alepo es inexcusable, así como el uso de bombas por parte de extremistas de grupos de la oposición, las cuales también matan y hieren a civiles, además de objetivos militares. Dijo que estos actos, y muchas otras violaciones cometidas por ambos bandos, podrían considerarse crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad.
Al respecto del sufrimiento de los niños en Siria, el secretario general ha llamado repetidamente la atención sobre la situación de mujeres y niños dentro del país y ha pedido un alto el fuego durante las festividades del Eid al-Adha. Ha apelado a todos, en particular al gobierno de la República Árabe de Siria como la parte más fuerte, para que muestren visión y sabiduría y dejen de matar y destruir para que todos los problemas, sin importar lo complejos que sean, puedan resolverse a través de medios pacíficos.
También Navanethem Pillay habló del sufrimiento de los niños en Siria, muchos de los cuales quedarán marcados de por vida por la terrible y traumática experiencia que están viviendo. También ha dicho que ningún niño debería pasar por esto, y mucho menos a manos de su propio gobierno, su propio ejército o sus propios vecinos.—Farhan Haq, portavoz adjunto del Secretario General de las Naciones Unidas.
