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Escuchar a Arca me devolvió a la biblia. Al señor Richard D. James, rey del ruido, el ambient y del IDM. Pero compararlos sería ridículo, ya que Richard, o cualquiera que sea su nombre, es demasiado avanzado, inclusive para la actualidad. Aún así, Arca logra lo que nadie más puede: hacernos olvidar de cuánto extrañamos y reclamamos un nuevo disco de Aphex Twin.
Sonidos oscuros que parecen salir del interior de una cueva mezclados con atmósferas digitales que se mueven entre las pesadillas más tenebrosas y los sueños más bonitos. Golpes fuertes y sintes románticos, lindos y pausados, casi melancólicos, con voces que nos llevan por un viaje medio macabro. La narrativa sonora de Arca no es lineal, y ahí está su encanto, en que puede comenzar muy arriba, luego bajar, subir un poco y crear cambios totalmente inesperados. A veces sus ambientes crecen hasta convertirse en atmósferas hip hop y otras veces se transforman en ruidos completamente demenciales. Las tonadas de Arca se mezclan además con satánicas imágenes del artista visual inglés Jesse Kanda: esófagos, partes del cuerpo moviéndose en rituales seductores, bebés macabros y formas alienígenas.Este año, ARCA ha decidido salir de gira en compañía de Jesse Kanda y el DJ estrella de la casa Fade To Mind, Total Freedom. Y aunque no creo que los pueda ver por esta región, ni pienso hacer un grupo en Facebook para que los traigan, mi única intención es compartirles esta joya musical que me encontré en mis noches navegando las vastas redes musicales de Internet.***Sigan a Felipe en Twitter: @FVC1
