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Todo lo que pasó en la música en 2014 (Parte I)

Podrá ser un ritual primitivo, pero ahora que terminé este repaso de lo más relevante de la música mes con mes, estoy contenta de saber que ahora ninguno de ustedes lo tiene que hacer.

Nunca me han interesado los ejercicios retrospectivos de fin de año, pero tal vez por eso soy una persona horrible. El tiempo se me hace chicle, olvido los detalles y las fechas. Nunca sé si las cosas pasaron hace dos años o hace siete. Y ahora que ya tengo más años acumulados eso empieza a volverse un problema. Entonces tuve que caer en esta costumbre tortuosa. Podrá ser un ritual primitivo y aprensivo, no lo niego para nada, pero ahora que terminé éste repaso por lo más relevante de la música mes por mes, estoy contenta de que ninguno de ustedes tiene que desgastarse inútilmente haciendo memoria. Sólo tienen que deslizarse suavemente hacia el final de esta página. Esto es todo lo que pasó en la música en 2014. Disfruten.

Este año no empezó con sutilezas. Desde el primer momento de enero ya estábamos mordiéndonos las uñas y solamente era el principio de un maratón que nos mantuvo con un ¡ay Jesús! permanente en la boca. Lo que desencadenó todo fue la primera canción metalera de Cristian Castro, “Purgatorio". De ser el romántico cantante de "Azul" y "Volver A Amar", el hijo de La Vero se iba a dedicar a los asuntos del metal. Tal cual. Y sí. Formó un grupo con grandes músicos del metal mexicano con quienes grabó un disco, tocó en vivo en el Vive Latino y presentó su disco con un show al que asistimos, pero sobre todo, hizo ésto posible:

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Los Red Hot Chili Peppers en el Super Bowl fueron víctimas del Chilligate por varios días, y eso es mucho para el internet. Pero si algo habría que recordar de este año, son los leggings del señor Anthony Kiedis, esa escena en la que canta con el mismísimo Bruno Mars y el escándalo tras la presentación. “Se desata la furia por guitarra desconectada de los Red Hot Chilli Peppers en el Super Bowl,” leía un encabezado hiperventilado. “Los Red Hot Chilli Peppers ni siquiera conectaron sus guitarras en el Superbowl,” lamentaba otro. ¿Cómo pasó esto? A todas esas personas les digo: Bienvenidos a su primera presentación musical televisada.

Los juegos olímpicos de invierno en Sochi fueron los más calientes de la historia, un poco por la situación política en Rusia, y otro poco por nuestro querido patinador olímpico Evgeni Plushenko que a partir de eso se encuera permantentemente al ritmo de "Pony", de Ginuwine.

Con febrero vino el festival Bahidorá, donde casi nadamos con Li Saumet de Bomba Estéreo y le preguntamos a Autre Ne Veut si era gay. Aunque no le gusta hablar de ello, la leyenda cuenta que el nombre de Autre Ne Veut hace referencia a la inscripción en francés sobre el ornamento de un vestido británico del siglo XV.

El tercer mes del año llegó con un bebé en brazos que se llama Thump, nuestro hermanito electrónico que oscila entre el EDM y la música electrónica de verdad. Pero no nos dejamos distraer por el nuevo de la familia y por primera vez tuvimos un escenario en el festival Nrmal donde tocaron Trillones, Pional, Paul Marmota, La MiniTK del Miedo y Kelela.

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No mucho tiempo después de eso, marzo se conviertió en el mes más épico de la historia de los meses cuando entrevistamos a la chica que le vomitó encima a Lady Gaga en SXSW (ellegendario festival callejero en Austin donde además un tipo atropelló a todo el mundo y el festival cambió para siempre desde a partir de eso) y ese momento histórico se vio opacado rápidamente cuando fuimos al secret show de Cristian Castro con La Esfinge en el Vive Latino y mientras esperábamos a que saliera a tocar vimos a Silverio hacer una versión alucinante de “Suavecito” con la mismísima Tesorito en el escenario. Uno de los momentos más épicos en la música.

Como bien lo comprobó Jimmy Kimmel en 2013, Coachella es uno de esos festivales en donde se puede tomar pulso de lo que la gente tiene en la cabeza, y no estoy hablando específicamente de los penachos. Este año quedó muy claro desde temprano que el tema en la moda y en la música popular fueron las nalgas. Quisimos hacer una caza de trends en Coachella y terminamos fotografiando la más predominante.

Después de hacer un recorrido por lo sucedido en Lollapalooza Chile, y conmemorar los 20 años del mejor álbum de rap de la historia, por responsabilidad y compromiso periodístico tuvimos que reseñar la parodia porno de Miley Cyrus, Molly’s Wrecking Ballz. No, no tiene nada que ver con la versión de “Wrecking Ball” de Ron Jeremy.

Hay gente que dice que el festival Marvin es el SXSW mexicano, pero a mí me parece insultante decirle a alguien que es el “algo” de otra cosa. Así que dejemos ser al Marvin lo que es. Un festival que trajo a Danny Brown por primera vez a tocar en la cantina favorita de la cuadra. Después de eso, despertamos con la noticia de que Michael Jackson había vuelto a la vida. No era la primera vez, ya habían anunciado que el mismo Michael iba a lanzar un disco nuevo después de años de estar muerto y desde temprano en los 80 ya parecía un zombie, pero en esta ocasión lo trajeron a hacer una interpretación en los premios Billboard en forma de holograma de Tupac y fue un desastre. Lamentablemente, los desastres no terminaron con el fantasma torpe de Michael. Corría la noticia de que habían arrestado a unos jóvenes iraníes por hacer un video en donde bailaban “Happy” de Pharrell.

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Después de protestar por la libertad de los iraníes, dejamos muy clara nuestra postura ante la instauración del Día Nacional de la Homofobia en México. Y fuimos a enlodarnos en el Primavera Sound para ver el regreso de Slint en primera fila.

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Junio fue un mes ocupado. Fuimos a contabilizar todo lo que había en Bonnaroo, luego hicimos varios estudios antropológicos sobre la gente que asiste a los festivales de verano, entrevistamos al tipo que se coló a todos los festivales de mundo y no nos olvidamos del Festival All My Friends, que este año fue en la playa, y sin duda alguna, le dimos toda la atención necesaria al Mundial de Futbol para enamorarnos eternamente del Piojo Herrera.