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El "Álbum Blanco" de los Beatles 100 Veces

Un artista californiano intervino la portada y la música de uno de los discos más populares de todos los tiempos.
5.12.13

El "Álbum Blanco" es un término muy raro en la historia de la cultura; sirve para designar a un disco que no se llama así (su nombre oficial es The Beatles, homónimo a la banda que lo concibió), pero se ha convertido en una forma tan totalmente utilizada que ya nadie se refiere a The Beatles como tal - uno de los objetos musicales más importantes del siglo XX lleva por título una vulgarización en el sentido exacto de la palabra; es decir, una apropiación por parte de las masas.

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Esto no es ningún accidente. A final de cuentas, la portada del "Álbum Blanco" es, extrañamente, completamente blanca, y la apertura que eso implica para su interpretación para con los fanáticos del cuarteto de Liverpool es total. No sé si Lennon y compañía lo imaginaron así, pero estaban dando pie a que no solo el público pudiera crear su propia portada, sino que se sintiera también parte de su proceso creativo; terminaron por cambiarle el nombre al disco, ¿qué no?

Dos copias intervenidas del disco en vinil.

El asunto es que un artista estadounidense llamado Rutherford Chang decidió investigar más y más en torno a estas versaciones tan poéticas y artísticas y llegó con ello a un proyecto probablemente genial: We Buy White Albums fue una empresa que, primero, compró copias en vinil del disco ya mentado por docenas, siempre y cuando estas fueran copias de la edición original; después, fue archivándolas, creando un espectáculo visual harto entretenido (la primera imagen de esta nota es uno de los collages) cuyas pequeñas variaciones pueden detallar lo que decíamos antes: muchas personas se fueron apropiando de la blancura para crear sus propias obras.

Aquí tenemos a Chang, repasando (en realidad nada más para la foto, porque no es necesario repasar muchas copias de un disco completamente blanco) su colección.

Sin embargo, el oriundo de Houston tomó un último paso hacia el genio: ¿y qué más se podía hacer con todas esas copias del clásico de los Bitles, más allá de exhibirlas como un triunfo del minimalismo popularizado? Pues se trataban de viniles, y sabemos que ningún vinil envejece de la misma manera; por lo mismo, Chang tomó cada una de sus copias y la grabó digitalizada, creando un muro de "Álbumes Blancos" que se escucha mucho más cercano a la obra de Daniel Lopatin o The Caretaker que a otra cosa.

Puedes escucharlo aquí:

Hubo una exposición de la pieza en la galería Recess de Nuev York. Sería interesante que alguien tuviera a bien a su vez apropiarse la obra de Chang para ver hasta dónde puede llegar esto.

O dejarla ahí. Dejar el blanco ahí.