Bailando de Arquitectura: Una entrevista con Takami Nakamoto previo a NANO_MUTEK

El artista franco-japonés presenta el día de mañana su increíble pieza SOMBRA.
21.7.16

foto de Arnaud Deprez, vía

Takami Nakamoto es un arquitecto, músico y artista visual de ascendencia japonesa, pero nacido en París y con sede en la capital francesa. Es co-fundador de NONOTAK, un estudio que trabaja tanto en instalaciones como en performances y se especializa en crear inmersiones y ambientes oníricos destinados a envolver al espectador, concretando el enfoque que el mismo Takami tiene del espacio visual y sonoro y la experiencia de Noemi Schipfer, (la otra fundadora del estudio) en la cinética visual.

Nakamoto ha generado una relación con México gracias a su participación en el Festival MUTEK, en el que ha colaborado un par de veces. En el MUTEK MX 2015 compartió cartel con Clark (Warp), Lotic (Tri Angle), ERREOPEO* y Durant de México y vale la pena recordar esa noche. Ahora regresa a la Ciudad de México para presentarse este viernes 22 de julio en el Foro Normandie como parte de Nano_MUTEK. El proyecto que presentará el día de mañana se llama SOMBRA y el video abajo es el trailer para el evento.

Tuvimos la oportunidad de charlar con Takami el pasado siete de julio en las instalaciones del CNA. Checa la charla que tuvimos y oajalá hayas sido de los afortunados que sí encontró boletos (pues al parecer ya se agotaron) para presenciar uno de los espectáculos más interesantes y con propuesta que habrá en la ciudad este año.

Antes de que fundaras y crearas Nonotak Studio, ¿puedes contarme de tus proyectos tempranos?
Yo tocaba en una banda de metal hardcore cuando estaba en la prepa. Estábamos haciendo algo de post-hardcore, screamo con toques de post rock. Era algo muy exclusivo pero también en algunos momentos muy calmado y estaba haciendo estudios de arquitectura al mismo tiempo. Entonces vivía trasnochado, preparando cosas para los shows y a la vez estudiando. Todo esto me entrenó hacia los itinerarios duros, el estar girando y un ritmo pesado.
Cuando empecé Nonotak, quise mantenerlo un poco así, haciendo instalaciones pero al mismo tiempo presentaciones en el escenario. Porque me gusta presentarme mucho. Cuando lo haces con música aprendes mucho, como no tenerle miedo al escenario y a olvidarte completamente de ti mismo y a cómo te ve la gente mientras estás ahí. Fue fácil para mí, pues la gente a veces quiere estar sentada pero yo estaba acostumbrado a hacer headbanding. Fue muy natural para mí.
Era algo muy agradable y para mi era fácil salir de un entorno puramente digital y buscar un performance más conectado en el que la gente se percate de que alguien está sudando en el escenario. Cosa que pasa poco en los festivales de cultura digital, pues son ambientes realmente muy intelectuales pero yo no vengo de ese contexto. Mi trasfondo es de la cultura skate, me encanta fumar marihuana, aún lo hago. Yo solía ser un patinador que de día se cagaba en el coche de alguien y en la noche estaba haciendo cosas con Arduino.
Realmente me gusta el contraste entre ser un poco punk y un poco intelectual, puedes hacer y ser las dos cosas, por lo que yo estaba inspirado por todo este asunto. Por decirte algo, pienso en Architecture 1024, que son mis vecinos franceses y también son de mis mejores amigos. A ellos los ubican por lo que hacen con arquitectura e instalación, pero en su nucleo están completamente locos, hacen cosas impactantes y son bastante punks. Tienen una cualidad en la que no les importan muchas cosas.

¿Te consideras una persona con muchos principios filosóficos personales más allá de la cultura japonesa? ¿Tienes tu propia ética?
Varias veces me siento realmente muy japonés, pero al mismo tiempo también creo que tengo una especie de crisis de identidad. Porque nací en Paris y mis padres son japoneses. Cuando crecí, en mi hogar hablaba japonés, mis costumbres y entornos eran súper japoneses, pero después al salir al mundo real todo era muy francés hacia afuera, mientras que en casa todo era completamente japonés. Entonces era muy raro ser yo en general.
A la vez, creo que lo que me llevó a esta fascinación por la estética minimal fue la arquitectura. Cuando eres arquitecto no diseñas cosas, cuando te clavas con eso, sólo tienes que contestar una pregunta y es una respuesta muy artística que tiene mucho que ver con el contexto. En la arquitectura poner un objeto es como una escultura que es lo mismo aquí o en otro lugar, pero luego surgen proyectos que son site specific y muy distintos de acuerdo a la cultura de cada lugar, a los diferentes barrios y vibras más geográficas o de distintos lugares, continentes y demás.
Para mí la forma tiene que ver con la respuesta y luego también es afectada por el sol; o la forma en la que la iluminación afecta una pieza le da un contexto completamente diferente, así como una historia completamente única. Ya no pienso en como se tiene que ver, sino en lo que debe de hacer y que quiero que comunique como historia.

¿La arquitectura te resuelve temas visuales y sonoros a la vez?
Sí, pues es algo muy inmersivo. Como una escala humana o algo análogo a la anatomía del cuerpo. Todo está en escala: lo ves, lo sientes y sabes si va a encajar. Todo está en escala y revisas si da en dimensiones, si mide lo suficiente y muchas veces eso crea muchos detalles, incluso pensar en las entradas, puertas que se vuelven aperturas y la cantidad de gente que se va a acercar una pieza. Pues puede ser grande. Eso cambia todo el aspecto de la arquitectura, que es el contexto.

La arquitectura es importante para la creación audiovisual, la iluminación tiene un papel importante e incluso la temperatura podría jugar un rol. En un sentido más económico, tomando en cuenta el hecho de que eres bicultural y aspectos del mundo actual, ¿Hubo un momento en el que planteaste Nonotak como algo que tenía que funcionar económicamente para ser tu camino de vida laboral y profesional?
Así es, desde un principio lo fue. Cuando estaba en las bandas de hardcore, el planteamiento era cuanto podíamos conseguir por tocada y si tendríamos dinero para pagar gas, comprar weed y comida. Eso era todo y estaba bien porque nos estábamos divirtiendo y viviendo el sueño de viajar con nuestra música y tener un poco de dinero al final.
Pero en Nonotak… Como no estaba contento como arquitecto y la música era un poco un hobby, pensé que tenía que conectar lo que yo sabía de los espacios arquitectónicos y la música. Unirlo todo y volverlo un trabajo. No me sentía a gusto haciendo un trabajo y un hobby por separado. No sabía como. Tenía que juntarlo aunque no tenía idea de como hacerlo.

Los Arduinos son muy accesibles y fáciles de pagar, ¿te facilitaron el camino antes de poder obtener equipo más caro o sofisticado?
Sí. En ese momento no estaba tan interesado en los Arduinos pero ahora son muy accesibles, sí. Honestamente empecé con proyectores, porque era más fácil. Creo que cualquier persona tiene un proyector si lo piensas y así podíamos hacer muchas cosas de display o exhibición, instalación y esculturas de manera más fácil, dirigirlo a estas piezas y hacer luces interesantes con realmente pocos recursos. Si quieres hacer algo demasiado bueno, puede ser caro.
Entonces trabajar así no era caro. Podíamos hacer muchas líneas, sólo con señales y sin complicarnos tanto. Algo creativo. Empezamos con proyectores porque era lo más fácil, barato y el único límite era nuestra imaginación, lo cual fue grandioso.

En tu tiempo como artista, ¿hay alguna pieza específica que te haga sentir muy realizado económicamente pero a la vez espiritualmente o creativamente?
Creo que este sentimiento llega mucho cuando estoy en gira. Cuando estoy haciendo tantas cosas que ni siquiera sé cuanto estoy ganando, pero cuando llegue a casa sé que va a salir bien. Es verdad. Antes me sentía preocupado. En vez de llegar a mi hogar y sentir que estoy jodido, pasa lo contrario. Nonotak es un poco más estructurado, pero las primeras veces ni siquiera sabía si iba a comer el siguiente mes. Entonces esto me ha empujado a producir y producir más, hacer muchísimas cosas que otras personas no harían o ni siquiera imaginaban.

¿Tienes alguna obra que te haya dado mucha satisfacción espiritual o artística?
Es realmente difícil decir porque todos los proyectos que hacemos son como parte de una serie. Hay una continuidad. Por decirte, una vez hicimos cosas con sensores que tenían una relación con la iluminación de una pieza anterior. Todo tiene que ver con luz, espacio y sonido.
Aunque sí hay una que hicimos para The Creators Project con espejos que fue increíble porque era realmente difícil de hacer por toda su ingeniería. Se necesitan nivelar los espejos, tienen que ser super planos. Se pueden romper si se transportan de cierta manera entonces creamos máquinas que los voltean con mucho cuidado. Cada pieza de los aparatos son máquinas de aluminio y los espejos tienen hoyos para poder controlarlo y todo detrás. Es algo con mucha simetría y mucho que ver con el infinito.
Estoy muy orgulloso de esta en particular, porque como arquitecto pensé mucho en todos los pequeños detalles. Se pensó como una pieza muy técnica pero a la vez fue muy buena y dio mucha satisfacción porque ya estando enfrente no se percibía tanta técnica. Esa fue mi meta, hacer algo que se ve muy simple pero que tiene muchos aspectos complejos y genera muchas direcciones.

¿Qué vas a presentar en tu siguiente show en México?
Va a ser la pieza de SOMBRA. Trabajo muchísimo con sombras y conocí a mis amigos de PAC Interactive con el equipo de producción, es por eso que dimos juntos y vamos a crear cientos de sombras que harán varias cosas.

¿Hay improvisación involucrada en esta pieza?
Sí, sí. Definitivamente es la manera en la que estoy trabajando. Justo ahora estoy escribiendo mucha música en las noches, voy al Super K y consigo jugo de mango. [Sonríe y ríe].

¿Hay algunas futuros proyectos en el horizonte?
Hay muchas cosas sucediendo pero tengo que mantenerlas en secreto, porque vienen un montón de proyectos pero quiero esperar un poco para hablar de ellos cuando ya estén bien listos. Lo que sí te puedo adelantar es que próximamente voy a pasar mucho tiempo en Estados Unidos.

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Agradecemos al Festival MUTEK por las facilidades brindadas para realizar esta entrevista.

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