FYI.

This story is over 5 years old.

Analizando los sueños con Purity Ring

Conoce al dúo canadiense que hace música para que flotes hacia un espacio feliz.
5.3.15

Este artículo se publicó originalmente en i-D.

Megan James y Corin Roddick de Edmonton, Canadá actualmente residen en LA, ya que esta ciudad ofrece un mejor equipo de planeación de tours que su pueblo natal en Alberta. Escribieron Shrines en 2012 mientras vivían en dos ciudades distintas, pero se juntaron para hacer su segundo álbum, Another Eternity, que goza de un sonido mucho más variado. El LP es un viaje hermoso y completo de brumosos sintetizadores de dream-pop que ciernen en una especie de ritmos hip-hop. Este sonido dio paso a que Danny Brown colaborara con ellos; sus creaciones melódicas de pronto interrumpían su música dance. Con sus misteriosamente sensuales letras que a veces carecen de sentido, Purity Ring combinan ligera y maravillosamente algunos géneros. Nos encontramos con el dúo en Londres para hablar sobre sus sueños vívidos y la supervivencia al apocalipsis.

Publicidad

Primero, ¿cómo se describirían entre sí?
Megan: Últimamente he asignado a las personas un porcentaje de factor 'chill'. 100% es completamente 'chill'. El 'chill' de Corin es más o menos de 50%.
Corin: Supongo que cualquier cosa que esté por arriba del 90% es suficientemente 'chill'. Esa gente nunca haría nada. Megan parece bastante 'chill' estos días, pero no le asignaría un porcentaje.

¿Sienten que sus habilidades musicales se han desarrollado desde su primer álbum?
Megan: Definitivamente Corin es un mejor productor ahora.
Corin: Y definitivamente, Megan canta mejor.

Sweet! Mejoras por todos lados.
Megan: Sí, creo que mucho se le puede atribuir a la confianza. Es mucho más fácil para mí si de hecho admito que soy cantante. Nunca había hecho eso. Sentía que solamente estaba haciendo algo creativo. Cantar para mí era lo mismo que dibujar, solamente una forma de expresión. Creo que se nota. Creo que suena más conciso y certero en los términos de lo que realmente es.

¿La grabación tiene algún tema en específico?
Megan: No he pensado mucho sobre eso, pero la gente dice que tiene que ver más con los corazones, que cualquier otra parte del cuerpo. Es, en mayor medida, sólo un escape de la realidad. Estamos tratando de esculpir estos paisajes sonoros para crear un lugar al cual ir cuando escuchan nuestra música.

Es mucho más variado, en términos de sonido, que el álbum anterior.
Corin: ¡Me da gusto que lo hayas notado! Con el álbum anterior nos instalamos en un conjunto específico de sonidos y atmósferas y tratamos de ver que podíamos hacer con eso. Hicimos once canciones con diferentes aproximaciones a la misma estética. Es un álbum coherente sin mucha variación. Con este nuevo álbum no nos preocupamos mucho por mantener un sonido consistente entre canción y canción. De hecho, traté de usar diferentes sintetizadores y samples de batería para cada canción, lo que, definitivamente, le dio a cada una su personalidad propia.

Publicidad

Si sólo pudieras usar un efecto para tu sonido, ¿cuál erigirías?
Corin: Es una decisión difícil, pero que el efecto crucial es el reverb. Usé mucho menos para este álbum que en el anterior. Las cosas son mucho más directas y cercanas, menos diluidas que en Shrines.

Sus letras son muy hermosas y poéticas. ¿Tienen algún poeta favorito?
Megan: Siento que he aprendido a escribir poesía al crecer leyendo la biblia, aunque esa puede sonar una referencias rara.

Me puedo dar cuenta de eso por el lenguaje que usan.
Megan: Sí, ¡aunque intenté usar menos la 'O' y 'thou' en este álbum! Cualquiera que sea el lenguaje que uso, intento que se pueda relacionar, porque estoy comunicando un sentimiento o emoción.

Todas tus letras son sacadas de tus diarios. ¿No sientes raro que todos puedan leerlas a través de tu música?
Megan: Nunca me ha importado compartirlo… en su mayoría.
Corin: Yo prefiero pensarlo como un diario de sueños. Creo que esa sería una gran idea.
Megan: Sí, hay sueños que me han cambiado la vida porque los escribí.

¿De veras? ¿Cómo cuáles?
Megan: ¿Quieres que te cuente mis sueños?

Absolutamente.
Megan: Bueno, una vez, cuando tenía dieciocho, tuve un sueño que parecía Escocia o Canadá del Este. Había colinas verdes muy brillantes con un cielo bajo y sombrío. Yo estaba en una jaula de metal para pájaros, pero estaba corriendo por el campo hacía una planta de energía; y cuando llegué, sólo había muchísimas resbaladillas.

Publicidad

¿Y por qué eso tuvo un efecto en tu vida?
Megan: Creo que las imágenes y los colores eran muy fuertes. No he soñado así desde entonces, pero hay algunas canciones en el álbum que de hecho son parecidas, literalmente sueños. Stranger Than Earth fue un sueño que tuve. Es muy fácil hacer un sueño poético porque ya es extraño. Puedes simplemente convertirlo en una idea o una imagen que sea un lugar donde quieres estar.

Corin, ¿has tenido sueños particularmente memorables?
Megan: Se le sube el muerto.
Corin: Sí, eso es probablemente la cosa más memorable. No me pasa mucho ahora, pero, cuando estaba en la preparatoria, hubo un período en el que me sucedía cada noche. Te despiertas y puedes mover los ojos, pero tu cuerpo está paralizado. Siento que me toco la cara, pero veo para abajo y mis brazos siguen a mi lado. Es un poco enervante, es decir, a veces me pasa todavía, pero ¡no se puede vivir así!

Y, ¿eso te inspira para hacer música o sólo es confusión?
Corin: Puede que sí me haya inspirado, pero últimamente estoy trabajando en piezas instrumentales que no extraigo de experiencias directas, sólo hago cosas que me gusten.
Megan: Sin embargos, nuestros videos son bastante oníricos. Aunque mucha de nuestra nueva música sea muy energética y contenga bastantes emociones, es sobre el dormir. Intento hacer todo sobre el dormir.

¿Duermen mucho?
Megan: Yo sí. Muchísimo.
Corin: Yo últimamente trato de regular mis horas de sueño para maximizar la productividad.

¡Impresionante! Entonces, ¿cómo creen que sea la música cuando estemos viejos?
Megan: Bueno, siempre habrá pianos y guitarras y baterías.
Corin: Sería increíble si tuviéramos nuevos instrumentos y aquéllos se consideren solamente como cosas viejas y extrañas, así como nosotros vemos el clavecín o algo.
Megan: Siempre me ha gustado el piano, entonces eso no morirá para mí. Pero también creo que no habrá nada. Quizá, como que habrá un apocalipsis y no habrá música digital, sólo instrumentos. Se regresará a lo básico.

¿Te vendría bien un apocalipsis?
Corin: Sí. Es de esas cosas que sucederán. Espero que suceda mientras estoy vivo, porque estaría «cool» verlo.
Megan: Todos piensan que sobrevivirán el Apocalipsis, pero no podemos sobrevivir todos.
Corin: No estoy diciendo que voy a sobrevivirlo, sólo que quiero verlo. Es decir, ¿quién no quiere ver el fin?

¡Casi nadie!
Megan: ¡Mi mamá!