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‘Out of Step’ y el año que pasé en Minor Threat: una entrevista con Steve Hansgen

Hansgen entró como bajista en Minor Threat en verano de 1982. Durante el año que estuvo en la banda, grabó el emblemático ‘Out of Step’ y estuvo de gira por todo el país. Esta es su historia.
15.5.15

Fotos vía DoubleCross XX

En Estados Unidos hay mucha gente que cree que no se les ha dado la atención que merecen respecto a su lugar en la historia del Hardcore americano. Usualmente son unos borrachos que te aburrirán con sus historias de que fueron teloneros de Black Flag en 1983 con tal de que les invites a una chela. Pero a veces encuentras a alguien cuya gloria pasada está más que legitimada y que, además, es lo suficientemente inteligente y humilde como para no ir alardeando de ello. Ese alguien es Steve Hansgen.

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Hansgen entró como bajista en Minor Threat en verano de 1982. Durante el año que estuvo en la banda, grabó el emblemático Out of Step, estuvo de gira por todo el país y logró hacerse una idea muy sólida del engranaje interno de un grupo que para muchos es un completo enigma.

Siempre me había intrigado que no se mencionara a Hansgen cuando se hablaba de la historia de Minor Threat, así que me decidí a acosarlo y hace unos días le llamé. Hablamos sobre su adoctrinamiento en la escena hardcore del D.C. de los ochenta, su anexión a Minor Threat y las desgracias que eso conllevó, y sobre lo buen tipo que es Lyle Preslar.

NOISEY: ¿Cómo y dónde entraste en la escena punk de D.C.? ¿Todavía se le llamaba punk a secas cuando llegaste, o ya le habían puesto la etiqueta de 'hardcore'?

Steven Hansgen: Yo me metí en plena transición del D.C. punk al D.C. hardcore punk. Hubo un periodo de transformación entre la separación de Teen Idles y la formación de Minor Threat y S.O.A. Yo me inicié a través de una banda más antigua de la zona, The Slickee Boys. En aquella época eran la banda de New Wave más importante y el cantante, Mark Noone, es mi primo.

Yo vivía en las afueras de Virginia y estaba iniciándome en este género y él me mantenía informado sobre la increíble escena de D.C., donde había chavos de mi edad que tocaban punk rock en distintos foros. La idea me fascinó porque era algo totalmente nuevo para mí. Los Slickee Boys me dejaron ayudarles en su gira y así fue como vi por primera vez a los Bad Brains y Teen Idles. Toda esa actividad musical me cautivó por completo, y la tenía a unos pocos kilómetros de donde vivía, aunque como si hubiera estado a cientos de kilómetros.

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Empecé a ir a conciertos de vez en cuando en el verano de 1980 y en otoño de ese año ya estaba totalmente adoctrinado: ya era un punk rocker. Justo por aquella época, los Teen Idles se separaron y la escena punk pasó a ser hardcore. Mis amigos y yo nos sentíamos muy identificados con todo aquello. Todos eran chicos de nuestra edad que no tenían como único referente el punk británico de 1977. Esa era nuestra identidad por aquel entonces.

Siempre se oye por ahí la historia de que en 1980, Teen Idles, la primera banda de Ian MacKaye, salió de gira por la costa oeste, vieron tocar a los Circle Jerks y a Dead Kennedys y volvieron muy bien informados del panorama. Dicen que fueron ellos los que trajeron de vuelta el pogo y el stage diving y, en general, le dieron vida a la escena de D.C. ¿Fue ese el factor que impulsó la transición hacia el hardcore?

Totalmente, sin duda. Ese fue el punto de inflexión entre saltar en el escenario y saltar hacia el público y empujarnos unos con otros.

Volvieron de la costa oeste con ese algo que tiene Huntington Beach. Ian (MacKaye) y Henry (Rollins) le dieron su toque personal, pero sí, vino de ahí. Lo de llevar paliacates atados a las botas y el pogo empezó a raíz del viaje de los Teen Idles a Los Ángeles, de eso no cabe duda.

Pero yo creo que fue a partir de llevarlo a D.C. que empezó a convertirse en una cultura. Ese fue el momento en que el hardcore se convirtió en una estética.

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Exacto. Otro aspecto fue la llegada de muchos chicos de las afueras durante el verano de 1980. La combinación de esa energía nueva, del concepto que trajeron los Teen Idles y de su intención de sacar un disco propio fue decisiva. Era increíble que fueran a publicar un disco porque era como una forma de reafirmar que la cosa iba en serio. Teníamos una disquera, visibilidad y una identidad, y todo confluyó en ese periodo de tiempo, en otoño de 1980 y a principios de 1981.

Con la disolución de Teen Idles y la formación de Minor Threat, ¿estaba claro que iba a ser la banda que plantaría la bandera y atraería la atención hacia el panorama de D.C.?

Totalmente. Estuvo claro desde el primer concierto. S.O.A. y Minor Threat surgieron al mismo tiempo y, por mucho que nos gustara S.O.A., no había duda de que Minor Threat eran especiales, de que había algo distinto en ellos. Henry estuvo genial al frente de l, pero Ian lo llevó un paso más allá.

¿Cómo recibieron los veteranos de la escena de D.C. la llegada del movimiento Straight Edge? ¿Cómo se lo tomaron bandas como, por ejemplo, Black Markey Baby?

Black Markey Baby tenían un pase porque eran muy importantes en la historia del punk rock de D.C. Pensaron que era una tontería, pero ellos tenían veintitrés años y nosotros dieciséis. ¡Para ellos era una bobada y punto! Hace unos años he estado tocando en un grupo con Mike Dolfi y Boyd Farrell, de Black Markey Baby, y me dijeron que pensaban que lo nuestro se trataba de una broma, aunque luego se dieron cuenta de que no.

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Supongo que, como dices, la diferencia de edad fue un aspecto importante. Cuando publiqué mi primer libro, Why Be Something That You're Not, fui consciente del enorme abismo que separa a un grupo como The Fix, más mayores y rockeros de mentalidad, y los Necros, unos chavales que querían establecer en su zona algo similar a lo que se estaba cociendo en D.C.

The Fix eran geniales. Eran como la versión Midwest de los Black Markey Baby. Había uno en cada ciudad.

Había un montón de bandas de ese tipo que eran como anomalías en sus respectivas ciudades a finales de la década de 1970. No eran coleccionistas de discos ni lectores de fanzines, pero tocaban muy rápido y eran raros. Eran bandas de la costa de Jersey, como The Fix, Black Markey Baby y The Worst. Me parece muy fascinante.

Pues seguro que esos grupos que inspiraron a los tipos que impulsaron el hardcore sin saberlo. Componían grandes temas y eran buenos músicos. Nosotros aspirábamos a ser como Black Markey Baby.

¿Cuánto tiempo pasó hasta que entraste a formar parte de Minor Threat?

Brian Baker y yo somos amigos desde la infancia. Mi padre era el presentador de Eyewitness News en D.C. y el padre de Brian era el productor. Al final se mudó a Michigan y nos perdimos la pista. Años después, cuando Minor Threat estaba empezando, me lo encontré en un concierto de punk en D.C. Mucha gente se sentía intimidada por Brian y su altanería, pero lo conozco desde los nueve años, así que a mí me daba igual. Me acuerdo que cada vez que subía a hablar con él, la gente decía, "¡No mames, fue a hablar con él!".

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Una tarde de agosto de 1982, estaba yo en Georgetown y fui a hablar con John Stabb, el vocalista de Government Issue, que trabajaba en una tienda de discos cercana. Cuando llegué, Brian estaba en la puerta de la tienda, hablando de guitarras con Mike Hampton, de The Faith. Me metí en la conversación. "¿Tú tocas?", me preguntó Brian. "Sí", le dije. Y entonces me preguntó, "¿Tocas el bajo?". "Precisamente ese es mi instrumento principal", contesté. "¿En serio?", preguntó, y se metió corriendo en la tienda de discos.

Lo que yo no sabía es que John estaba de gira e Ian MacKaye estaba trabajando para él esa semana. Así que, de repente, Ian y Brian salieron y se pusieron a hablar junto a las escaleras. Cuando acabaron de hablar, Brian se acercó a mí y dijo, "Oye, ¿te quieres venir a casa a tocar un rato?"

Fuimos a su casa y lo primero que dije fue, "Sé tocar todas las canciones de Minor Threat", y toqué unas cuantas con ellos. Al día siguiente, fui a Dischord House y toqué con el grupo al completo y así fue todo. Eso sí, en ningún momento me dijeron, "Estás dentro".

"¿Pueden contarme qué está pasando y, sobre todo, por qué?", les pregunté.

Me dijeron que la idea inicial de Brian, Jeff e Ian era echar a Lyle de Minor Threat y formar una banda nueva con Brian a la guitarra y conmigo al bajo. Pero luego decidieron que mejor seríamos una banda de cinco miembros porque probablemente Lyle no iba a tomar muy bien que lo echaran. Desde ese día de agosto de 1982 y durante un año, más o menos, estuve en la banda.

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¿Tu primera actuación fuera de la ciudad fue aquel infame concierto en Buff Hall, con SSD y Agnostic Front?

Mi primer concierto con Minor Threat fuera de la ciudad fue técnicamente en Baltimore, pero el de Buff Hall fue el primero en la zona norte que toqué con ellos. Recuerdo estar de pie, con la espalda apoyada en mi ampli y pensar, "Bueno, pues creo que me voy a quedar aquí lo que queda de noche". Si me movía, alguien me iba a dar un buen madrazo. No es que no me gustara ese rollo a lo loco, pero era muy loco. Era tal como se ve en los DVD, no había separación entre el público y el grupo. Y esa noche Lyle (Preslar, guitarrista de Minor Threat) no estaba para hacer amigos.

¿Alguna vez lo estaba?

No, nunca. Si hubiera tenido un micrófono delante, más de uno se encabronaba.

Recuerdo perfectamente el tercer o el cuarto concierto de hardcore al que fui, en Florence, el verano de 1984. Era de Meatmen, en la época en la que Lyle y Brian Baker se acababan de unir al grupo. Mi hermano era el DJ de ese concierto, así que fui una hora y pico antes de la apertura de puertas y vi a Lyle echándole una bronca a uno de los técnicos de sonido durante las pruebas.

Ya sé de qué concierto me hablas. Yo estaba de asistente de los Meatmen en ese show. Lyle le gritó mal al técnico de sonido.

¡Sí! ¡Qué fuerte, no puedo creer que estuvieras allí!

¡Estaba justo a su lado cuando pasó!

¡Qué raro que estuvieras! Recuerdo que después de ver eso, para mí Minor Threat perdió mucha onda y cayeron del pedestal.

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[Risas] La verdad es que los de sonido eran unos pendejos, pero Brian y yo optamos por dejarlo pasar y no empeorar las cosas. Y de repente, levanté la vista y vi a Lyle caminar hacia el micro, como si fuera a cámara lenta, y pensé, Oh, no… [Risas]. ¡No me olvidaré jamás de ese día!

Recuerdo que al final del concierto lo vi discutiendo con London May y los chicos de Samhain sobre algo que habían dicho de él en una entrevista para un fanzine. Pensé que el tipo era un verdadero pendejo.

Nunca causaba buena impresión. Cuando pienso en las dos giras que hice con Minor Threat, no recuerdo que nadie dijera nunca que Lyle Preslar fuera un tipo genial, y eso es muy triste, porque yo sé que una parte de él no era así. Yo nunca decía nada cuando le gritaba a alguien porque lo consideraba un tipo muy talentoso. Venía a los ensayos y me tocaba una canción y yo me quedaba impactado. “No mames, ¿qué es eso?” "Es una canción titulada 'It Follows' y va así", me decía. Pero cuando salíamos de gira y se le acercaba algún chico, yo pensaba, Por favor, no hables, porque lo más probable era que si lo hacía sería para ser un pendejo con el fan.

¿Qué fue primero, la grabación de Out of Step o la gira con el grupo?

La grabación. En otoño de 1982 ya teníamos todas las canciones. Durante noviembre y diciembre nos dedicamos a preproducción y justo después de Año Nuevo de 1983 empezamos a grabar.

Fue la primera vez que pisaba un estudio de verdad, el Inner Ear, de Don Zientara. La sala de juegos de sus hijos era a la vez el estudio de mezclas. Los amplis apuntaban todos al centro de la habitación. Ian cantaba en el lavadero y había una cortina para dividir ese espacio y el nuestro. Creo que hicimos dos grabaciones de "Think Again", pero salvo este caso, todas las canciones se grabaron una sola vez.

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La primera vez que cantó "Look Back and Laugh" entera fue en esa única grabación. Anteriormente solo la habíamos ensayado. Ni siquiera la habíamos tocado nunca en directo. Recuerdo que estaba atónito de formar parte de aquello.

¿Por qué te invitaron a abandonar el grupo?

Estuvimos dos meses y medio de gira y fue muy duro. Me tomaron por el chivo expiatorio de muchos problemas que tenían desde antes de que yo entrara. Por lo visto mi llegada había traído más problemas. Al final acabé con un comportamiento tan disfuncional como el suyo, por pura supervivencia. Después de la gira me pidieron que me marchara y en ese momento yo me iba encantado porque todo era muy volátil en el grupo. Estuvieron juntos otros dos meses más y luego se separaron. Fue una experiencia muy dura.

¿Los problemas que había eran debido a la típica actitud pasivo-agresiva de los jóvenes?

No, ¡esta era agresivo-agresiva! [Risas] Ian gobernaba con puño de hierro. Lo que él decía era misa y se aseguraba de que así fuera. Nunca lo vi pelearse físicamente con nadie del grupo, pero sí vi a Jeff y Brian pelearse a puñetazos cuando estábamos en San Francisco. Literalmente se pelearon por ver quién se comía la última rebanada de jamón y y las últimas dos rebanadas de pan. Esa fue la primera vez que pensé que Jeff daba miedo. No era fácil hacer enojar a Jeff, pero cuando lo hacía, se volvía loco.

Lo de Lyle era agresividad verbal. Si te equivocabas de nota eras un idiota. Luego te criticaba en el escenario y te avergonzaba enfrente de todos. Esto pasaba cada día y al final te cansas. Y yo me cansé. Las cosas son así.

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Alguien dijo que me fui porque no podía soportar la presión, pero eso no es verdad. Lo que no podía soportar era la crueldad con la que se trataban unos a otros. Es difícil integrarse en una banda cuyos miembros lo único que hacen es pelearse continuamente sin motivo. Nunca entendí por qué lo hacían.

Llegó un punto en que solo me lo pasaba bien la hora que pasaba en el escenario. Ese rato era increíble, pero el viaje de cinco u ocho horas que tenía que aguantar con ellos para llegar al local no era tan divertido.

Recuerdo haber leído en algún sitio que uno de los chicos de la banda dijo: "Cuando Steve estaba en el grupo, siempre teníamos la sensación de ser Minor Threat y alguien más". ¿Qué crees que quería decir con eso?

No lo sé, porque yo llegué al grupo cuando ya llevaban tiempo. Me integré en su filosofía y colaboré en la creación de las canciones del doce pulgadas Out of Step.Yo siempre me sentí parte del grupo al cien por cien. El problema fue que en ese grupo, las decisiones tenían que venir de arriba de Ian, y la única decisión que no vino de arriba fue la de meterme en el grupo, ya que fue cosa de Brian. Creo que eso no le sentó muy bien a Ian, así que tomó la decisión de deshacerse de mí.

Alguien muy cercano a SST me dijo que había una rivalidad rara entre Minor Threat y Black Flag. ¿Lo recuerdas, o más bien era algo entre Ian y Henry?

Había algo raro entre los dos, porque Henry empezó a meterse ácido cuando se unió a Black Flag, pero no recuerdo que hubiera ningún problema entre las dos bandas. Sí que había cierta tensión cuando estábamos juntos, pero no sé por qué. Cuando estuvimos en Los Ángeles de gira en la primavera de 1983 pasamos medio día en las oficinas de SST. Recuerdo que fue todo muy incómodo y violento. Ian intentaba explicarles a Chuck (Dukowski) y a Henry cosas de la gira y ellos no le dejaban hablar. Nunca había visto a nadie interrumpir a Ian de esa manera sin recibir una paliza, pero Ian lo aguantó.

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Tengo varias teorías descabelladas para explicar el mal rollo entre los dos. Creo que quizá llegó un punto en que a los chicos de Black Flag les molestó que aquellos a los que habían inspirado se estuvieran poniendo a su altura y a lo mejor Greg Ginn pensó, ¡Mierda! Estos tipos nos van a usurpar el puesto. ¡No deberíamos haberlos animado tanto!

Eso es absolutamente cierto. En su primera gira animaban a todo el mundo. Minor Threat fueron los teloneros de Black Flag en su primer concierto en D.C. y les asustaba ver lo bien que lo hicieron. Seguramente los de Black Flag pensaron, ¡Carajo! ¿De dónde salen estos chavos? Cuando yo estuve con Minor Threat en Los Ángeles ya éramos tan grandes como ellos. No pretendíamos ser ellos. Bastante teníamos con ser Minor Threat como para querer parecernos a alguien más.

¿Estás de acuerdo con los que creen que la primera ola del hardcore se acabó en 1984?

La verdad es que el periodo entre finales de 1983 y principios de 1984 fue bastante desastroso para el hardcore en D.C. Cuando empecé con mi segundo grupo, Second Wind, no le importamos a nadie. La única banda que les importaba era Marginal Man, y no les culpo, porque eran muy buenos. Scream también cambió el rumbo. Government Issue también dieron el salto, pero en general fue una época muy deprimente. El cúmulo de acontecimientos de 1982 culminó con la gira Out of Step al año siguiente y luego se fue todo al carajo. Después de la separación de Minor Threat todo era distinto.

¿Hubo algún tipo de rencilla después de que te echaran de Minor Threat?

No. Después de eso estuve en primera fila en todos los conciertos que hicieron en D.C. Aparezco por todas partes en el DVD de la actuación de Minor Threat en el 9:30 Club y también salgo en todas las fotos del último concierto. El vocalista del grupo que formé después de Minor Threat (Second Wind) era Rich Moore, que también había sido asistente de gira de Minor Threat y vivía en Dischord House. Dos veces por semana iba a ensayar a Dischord House, como ellos. No les guardo ningún rencor.

Gracias por hablar con nosotros y por tu sinceridad. Normalmente, cuando hablas con alguien que se muestra tan franco como exmiembro de un grupo, podría pensarse que existen fuertes resentimientos, pero no da esa sensación.

Para mí ha valido siempre la pena estar en Minor Threat. Como fan suyo, además tuve la oportunidad de tocar en mi grupo favorito. Tenía que estar ahí cuando la banda llegara a lo más alto. Al fin y al cabo lo que importaba era la música y fue increíble poder tocar con ellos.

Actualmente Steve Hansgen toca en Dot Dash. Puedes escucharlos aquí.
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