Lo local

Es momento de conocer los productos de México

'Ruta Origen' es un proyecto que iniciamos por el gusto de viajar, y la intención es reconocer los procesos particulares de algunos productos, esos por los cuales podemos beber un buen café o un rico mezcal.

por Gerardo Ibarra Rodrigo Trujillo
26 Enero 2017, 12:00am

Foto cortesía de Ruta de Origen.

En un viaje a Chiapas donde conocí una familia de productores, vi sus condiciones que eran terribles y lo poco que ganaban por su trabajo; quise ver de qué forma podía intervenir, probablemente no para solucionar el problema sino para que más gente esté consciente que hay un tema de producción y consumo que no es justo ni para el cliente ni para el productor.

Acostumbramos a dar todo por sentado: la taza de café en la mañana, las tortillas en la mesa, el chocolate cuando hace frío… Vivimos tan acelerados que pocas veces nos tomamos el tiempo para disfrutar e interesarnos por lo que comemos. Sin embargo, cuando entiendes que lo que consumes puede ser un beneficio para tu cuerpo, para la economía local o para el medio ambiente —además de apoyar la producción mexicana—, créeme que esa taza de café te va a saber totalmente diferente y deliciosa.

Por eso necesitamos lograr cambiar nuestros hábitos de consumo conociendo lo que hay detrás de cada producto; conociendo cuál es su origen.

Ruta Origen es un proyecto que iniciamos por el gusto de viajar, por el gusto de ciertos productos mexicanos como el café y el mezcal, y la intención de reconocer los procesos particulares de cada producto. Éramos roomies y organizábamos viajes de fines de semana con amigos de aquí y extranjeros; siempre nos causó inquietud cómo personas de otros países están mucho más informadas que nosotros, saben los mejores días para visitar cada ciudad, qué hacer, dónde hospedarse; tienen esas ganas enormes de conocer nuestro país, la gente y sus tradiciones; algo que como mexicanos a veces olvidamos.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

Todas las fotos son de Hector Frappé.

Emprendimos Astillero 88, una marca de diseño y fabricación de muebles elaborados con materiales recuperados, y comenzamos a trabajar café de especialidad como Drip, Brown Caffeine Lab y otras cafeterías. Posteriormente empezamos a involucrarnos mucho en empresas sociales, producción local y rescate de la mano de obra nacional, logrando descubrir México a través de sus recursos naturales.

Quisimos llevar la experiencia de viajar a otro nivel. Si, vamos a beber alcohol, a tomar café, a comer comida tradicional, pero al final —lo más importante— vamos a propiciar que exista un respeto y una colaboración con toda la cadena de productores mexicanos.

Iniciamos operaciones este verano, pero desde 2015 hicimos viajes pilotos, precisamente fue en una visita a Michoacán cuando conocimos a Jorge Mendoza, que ahora trabaja con nosotros en la parte técnica.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

Tenemos un orden, no nos aventamos con cualquier productor, hacemos un scouting en un punto de venta, en una mezcalería o en la barra de especialidad para ver si cumple con ciertos criterios que a nosotros nos interesa.

Por ahora colaboramos con algunos productores de café, cuando logremos un nivel de desarrollo, nos interesaría que todos los actores de la ruta entren en la dinámica de estructura de colaboración, hacer negocios de manera colaborativa, planeación y scouting.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

Este año, la idea es tener al mes dos 'rutas' de café, una de mezcal y una de maíz; estamos aún por definir. Para la 'Ruta del café' se juntaron hasta 19 personas, pueden ser más o menos, incluso organizamos rutas privadas. Digamos que quieres cambiar tu cena de navidad tradicional por una acogedora cabaña en la sierra, con comida casera redescubriendo productos que consumes habitualmente.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

La experiencia empieza en la barra de especialidad con una degustación guiada por un barista, después viajamos a donde está el maestro tostador quien nos explicará toda la selección de granos y el proceso de tostado. De de ahí, viajamos hacia las cabañas y vemos toda la parte tradicional del despulpe, lavado y secado del café, y cómo lo consumen tradicionalmente en la sierra norte. Al día siguiente, hacemos los recorridos por los cafetales, nos puede tocar experimentar la cosecha o la siembra dependiendo la temporada. La experiencia culmina con una sabrosa taza de café

Conforme avanza el tiempo te das cuenta como todo lo que dijo el barista, el tostador, los productores y todas las personas involucradas van tomando sentido y congruencia. En cuestión de dos días ya conoces el mundo del café además de apoyar empresas mexicanas y la economía local.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

Ruta Origen es una empresa social entonces tiene que ser rentable, sin embargo nuestro enfoque es que la derrama económica se distribuya de manera justa. Creemos que hay suficiente riqueza pero está mal distribuida, ese es el tema. Entonces lo que hacemos es gestionar todos los servicios y cada persona que está en la cadena también obtiene una ganancia.

Los productores reciben un sueldo, al final es una chamba. Si el hermano del productor es quien nos lleva a dar una caminata, para nosotros es un servicio que debe ser remunerado; si nos quedamos a dormir en la cabaña del productor, funciona de la misma manera. Lo mismo para el barista o para el tostador, por ejemplo. La intención es que haya una distribución justa entre todos los que prestan el servicio y al final crea más un sentido de pertenencia al proyecto. Todos son parte de la 'Ruta'.

La Ruta Origen no contrata gente, simplemente es una plataforma en la cual convergen todos estos actores creando una experiencia. No es sólo de nosotros o un simple paseo, también los productores pueden replicar este servicio de forma independiente vendiendo su productos. La idea es pulir algo que ya tenían.

Foto cortesía de Ruta de Origen.

Hasta el momento, hemos recibido personas que afortunadamente reconocen el valor de los productores, que se interesa por experiencias de este tipo, en lugar de irse un fin de semana a Acapulco a la borrachera, que prefieren un turismo diferente, es decir, darle un sentido distinto al acto de viajar.

El único problema que existe es una falta de información y el objetivo es acercarla y decirles: 'Tenemos esta realidad y es necesario echarse un clavado; viaja, conoce, aprende, prueba, y luego sacas tus conclusiones". Nuestra intención no es intentar educar o decirle a la gente que está mal tomar café soluble o de tal marca, sino presentarles el producto en un contexto totalmente distinto para que cuando regrese a su lugar de residencia tenga la información suficiente para decidir qué tipo de consumidor será.

Tal y como fue contado a Sarah del Moral.

Imágenes: Hector Frappé.