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La 'cura' para tu adicción al chocolate es la meditación

El antojo por el chocolate puede compararse a la necesidad de consumir drogas altamente adictivas, pero quizá hayan encontrado una solución muy simple.

Sí claro, la meditación ha sido relacionada científicamente con una disminución de la presión sanguínea, reducir algunos síntomas del autismo y aliviar el TEPT. Pero es posible que el mejor beneficio de esta práctica haya sido revelado por unos investigadores australianos: la meditación puede curar tu adicción al chocolate.

Los investigadores probaron dos técnicas de meditación y descubrieron que en verdad puede ayudar a los practicantes a reducir sus deseos de consumir chocolate.

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Probablemente no necesitamos decirte que la adicción al chocolate no es cuestión de risa. Investigaciones previas han revelado que las personas experimentan un intenso placer y deseo mientras comen chocolate, al igual que cuando toman drogas. Lo que es más, las personas se vuelven dependientes del chocolate porque éste tiene un efecto parecido a las drogas, dicen los científicos.

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Los investigadores australianos decidieron atacar el problema implementando la "teoría del deseo de intrusión elaborada", la cual afirma que el deseo de comer es un proceso de dos etapas. Primero, está la etapa de "intrusión inicial", cuando el alimento en cuestión atrapa nuestra atención y luego está la etapa de "imágenes mentales elaboradas", cuando nos enfocamos —y obsesionamos— en el objeto de nuestro deseo. El nuevo estudio, publicado en el diario Appetite, comprobó si la introspección consciente podría combatir con éxito ambas etapas.

Conclusión: sí, la meditación puede distraernos lo suficiente para apartarnos de la tentación que ofrece el ilícito —pero delicioso— chocolate.

El estudio fue dirigido por Sophie Schumacher, estudiante de posgrado en Flinders. Sus colegas y ella experimentaron con dos grupos de mujeres: un grupo general, quienes no tenían una atracción especial por el chocolate; y otro grupo, quienes en verdad tenían un problema con esta golosina. Los científicos estudiaron los pensamientos de las mujeres relacionados con el chocolate, qué tan intrusivos eran estos pensamientos, qué tan vívidas eran las imágenes mentales, la intensidad del ansia y, finalmente, el consumo de chocolate.

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A los participantes se les pidió que practicaran dos técnicas de meditación de manera aleatoria: una llamada "defusión cognitiva" y una simple y tradicional visualización guiada. A un grupo control se le pidió que permitieran a sus mentes divagar. La defusión cognitiva funciona haciendo que el sujeto se aparte voluntariamente de los pensamientos de deseo, y "considerar al objeto como algo que no merece una reacción". En la visualización guiada, el sujeto se distrae del malvado chocolate al concentrarse en algo más, como una hermosa playa o cualquier otro lugar tranquilo.

¿Los resultados? Se descubrió que la difusión cognitiva disminuía los pensamientos intrusivos, la vividez de las imágenes y la intensidad de los antojos para ambos grupos. La visualización guiada redujo los pensamientos relacionados con el chocolate, la intrusión, vividez y antojos solo para los amantes del chocolate, no para la población general. En resumen, los investigadores dicen que sus resultados "sugieren que las técnicas de aceptación y visualización tienen potencial para su uso en el combate de antojos problemáticos".

Lo cual nos trae a la pregunta importante: ¿Ya sabía todo esto el Dalai Lama? Creemos que sí, por supuesto que lo sabe.