Los hombres tienen algo parecido a ese supuesto sexto sentido de las mujeres, algo que está dentro de ellos y que les avisa de que están a punto de cruzar el umbral que separa la estabilidad de la locura, que están a punto de entrar de lleno a una nueva fase de dolor y sufrimiento. Es un presentimiento, algo que se ve en la extraña forma de esa nube que hay ahí en medio de ese enorme cielo que tienes encima; un semáforo que tarda demasiado a ponerse en verde o cuando al servirte el zumo de naranja, la mitad del tetrabrik va a parar fuera del vaso. Es un detalle minúsculo que te desequilibra el cerebro y te dice que ahora sí, que ahora algo va mal y que estás completamente seguro de que alguien se está follando a tu novia.
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No necesitas tener evidencias ni detalles concretos. Eso de encontrar en su bolso un preservativo usado y envuelto en papel de váter cuando estás rebuscando en su monedero para pisparle algo de dinero o lo del pelo de polla en su ceja son todo fábulas. Toda esta mierda se genera en la cabeza de los hombres, ahí nace y no necesita justificarse. Lo sabes, has notado que últimamente está un poco rara, incluso parece que esté más cariñosa de lo normal y esto no pinta nada bien.Fase 1La etapa de silencio es la más duradera de todas. Es la de las sospechas y del sufrimiento interno no comunicado. Porque esto no se lo vas a decir ni tan siquiera a tus amigos, ya que, de algún modo, tú eres el gran perdedor en toda esta historia y nadie quiere perder en el juego de la vida. La broma puede durar meses, incluso años. Durante esta etapa te obsesionarás, buscarás indicios, pruebas. Te descargarás programas raros que te instalarán virus en tu ordenador pero que te permitirán espiar su Facebook y sus cuentas de correo. EVIDENTEMENTE le cogerás el móvil y exportarás todos los mensajes de Whatsapp a tu mail para hacer una lectura detallada y crítica de todas sus conversaciones. Es muy importante crearse un calendario mental o físico de todos los eventos. ¿Cuándo presuntamente empezó toda esta mierda? ¿Cuántas veces pueden haber quedado? Todas estas divagaciones formarán parte de tu día a día.
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Vale, has dado con algo. El tipo, por lo que parece, se hace llamar "R. Cañellas", ahora ya tienes unas letras para maldecir. "Cañellas" va a aparecer constantemente en tu cabeza. Vas a ver puto "Cañellas" por todas partes. Cuando alguien diga "cáñamo" tú vas a escuchar "Cañellas". Cuando leas en un camión "Transportes Cañete" vas a leer "Transportes Cañellas" y cuando vayas a "Cataluña" por unas cosas de trabajo estarás viajando, realmente, a "Cañellas". En esta fase lo último que te plantearás será hablar con ella sobre el asunto. De algún modo aún crees que la cosa puede ser solo producto de tu imaginación y no quieres cagarla completamente. Siempre hay esperanza en el corazón de un hombre.Inciso de la Fase 1No olvides nunca esto: no hace falta que nadie se esté follando a tu novia para que "alguien se esté follando a tu novia". Esta mierda puede ser algo mental, fruto de tus propias locuras e inestabilidad vital. Seguramente, llegados a este punto, deberías dejar de beber tanto. Luchar contra un fantasma es mucho más difícil que hacerlo con una persona real, más que nada porque ese fantasma eres tú juntamente con todos esos problemas que llevas arrastrando desde que tu amigo Miguel se quedó con la idea que tenías para tu tesis de Medicina. Supéralo de una maldita vez.Fase 2Tienes tanta mierda dentro de la cabeza que necesitas expulsarla de alguna forma. Muy probablemente el pistoletazo de salida será una noche que estés borracho y se lo cuentes a un amigo o desconocido (es indiferente). El sufrimiento es tan enorme que emana de los poros de tu cara como un roti de cerdo al horno supurando grasa y aceite. Eso eres tú. Les cuentas la tragedia y ellos te darán consejos que no querrás aceptar y que no utilizarás. De hecho solo servirán para que pienses que todos estos confidentes son una panda de capullos que no creen en el amor de verdad.
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A falta del feedback positivo que necesitas es probable que un día abras un documento de Word en blanco y te pongas a escribir todo lo sucedido para ordenar mentalmente toda esta ensalada de horror. Puede que incluso te plantees seriamente mandar el manuscrito a una editorial y convertir tu tristeza en un jodido best seller que, finalmente, te llevará a un montón de coñitos jóvenes, por lo que todo esto habrá valido la pena.Fase 3La fase de la comunicación. La verdad es que tendrías que haber empezado por aquí. Después de que tu novia te haya estado preguntando durante meses si "te pasaba algo" y tú le contestaras que "nada, el trabajo" te decides a preguntarle directamente —durante la cena de tu cumpleaños (hay que intentar dramatizar la situación el máximo posible)—, si "podría ser que alguien estuviera metiendo su polla dentro de su coño". Las palabras deben ser estas y no otras porque eso es exactamente lo que está pasando —no lo olvides— pese a lo que a partir de ahora van a intentar contarte: todo eso de que solamente follabais cinco o seis veces al año —cierto—, de que eras incapaz de mostrar ningún tipo de cariño —cierto—, de que no tenías ningún tipo de interés en ir a vivir con ella —cierto—, de que lo único de lo que hablabais era de "esta dorada al horno nos ha salido realmente buena" —cierto—, de que ya ni hacías fotos cuando ibais de viaje a Vietnam, Suecia o Bangladesh —cierto— o eso de que ni te dignabas a llamar cuando te pasabas un par de semanas fuera por trabajo —cierto. Estas mierdas serán excusas que te espetará ella para intentar alejarte de la realidad de que ahí fuera hay un tío —"Cañellas"— que está vaciando sus pelotas dentro de la que ha estado siendo tu novia durante los últimos cuatro años. Por lo que no te lo tomes tan mal.Fase 4Después de varias batallas dialécticas y de intentar gestionar el asunto con sobriedad llegaréis a la conclusión de que es mejor que la pareja se vaya a la mierda. La verdad es que te das cuenta de que llevabas años sin aceptar que esta tipa te importaba una mierda. Ella piensa lo mismo de ti y ha sido la única capaz de empezar a mover ficha para que toda esta cosa amorfa que os atrevíais a llamar "relación de cuatro años" termine de una vez por todas. "La próxima vez", piensas, "seré yo el que se folle a otra". Y créeme, harás bien en hacerlo. Gracias.
