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Cultura

Las mujeres antifeministas tienen una extraña obsesión con abrir botes

Están hartas de lo que llaman el 'feminismo moderno'.
30.7.14

Fotos e imágenes vía Women Against Feminism.

El perfil de Tumblr de Women Against Feminism (Mujeres contra el feminismo) ha logrado captar la atención. Este blog recopila historias de mujeres “contrarias al feminismo” por diversos motivos y nace, al parecer, como respuesta al blog Who Needs Feminism? Desde su página de Tumblr, Women Against Feminism pide a sus lectoras que envíen fotos en las que aparezcan mostrando un cartel explicando por qué no necesitan para nada el feminismo.

Las usuarias del blog argumentan motivos muy variados. Algunas no comparten el odio hacia el hombre, uno de los pilares de la teoría feminista. Otras consideran que las  feministas son unas putas (palabras textuales). Resulta inquietante la cantidad de mujeres que dicen necesitar ayuda para abrir envases. Una de ellas simplemente declara no necesitar el feminismo y no especifica las razones (aunque sospechamos que tienen mucho que ver con la imposibilidad de abrir envases). Este tema de los botes llega a ser tan ansioso y recurrente que empiezo a pensar que estas mujeres sufren graves trastornos musculares que no les han diagnosticado. Chicas, por favor, vayan a revisarse, ¡aunque sea por un médico hombre!

Uno de los temas recurrentes en estos carteles es el argumento de que las mujeres no necesitan el feminismo porque creen en la tradición. Algunas incluso aseguran ser madres a las que les gusta estar en casa. Una mujer no necesita el feminismo porque disfruta cocinando para su familia. En principio, no es difícil adivinar el entorno del que proceden. Uno no ha oído hablar muy seguido de mujeres feministas que luchan por el derecho de la mujer a cocinar para su familia y eso es porque ese derecho siempre ha estado ahí. Nuestras predecesoras feministas ya tenían esa opción, pero querían más, como el acceso a un trabajo o el derecho a votar. No es que pierdas un derecho cuando adquieres otro. El derecho a ser un ama de casa tradicional siempre ha estado al alcance de la mujer (siempre que la familia se sustente con un único sueldo, etc.). En cambio, sí hemos oído hablar de mujeres que lucharon por su derecho a votar porque eso sí era importante. No se habla de las sufragistas que lucharon por ser amas de casa tradicionales porque no era necesario difundir el apoyo del statu quo. Si alguien te dice que lo único que hay para comer son lentejas, no es necesario que te levantes, puño en alto, y exijas lentejas para comer. Ya las tienes delante de tus narices.

Sin embargo, si queremos hablar de un colectivo que a lo largo de la historia ha reivindicado la institución de la familia —y las madres, más concretamente— en todas sus variantes, incluida la del ama de casa tradicional, entonces siento decir que tenemos que hablar de las feministas. Aquí tenemos una lista incompleta de aspectos relacionados con la familia o las madres por los que han luchado las feministas: la baja por maternidad, los derechos básicos de las trabajadoras domésticas o, por ejemplo, el derecho de las mujeres presas a dar a luz sin estar esposadas en Estados Unidos. Women Against Feminism argumentarían que el feminismo no persigue los mismos derechos para el hombre ¿Quién lo ha dicho? De hecho, las feministas también luchan por obtener la baja por paternidad remunerada, por nombrar una. Siguiendo la línea de mi metáfora de las lentejas, los hombres ya tienen muchos derechos. Por eso no se habla de ningún grupo feminista que luche por ellos.

Parece que Women Against Feminism confunde la segunda ola del feminismo con la tercera ola del feminismo y a su vez con cosas que creen haber leído en alguna página de internet. Dicen estar en contra del “feminismo moderno”, un término que realmente nadie utiliza, aunque creo que se refieren a la tercera ola. Ese es el feminismo al que estamos acostumbradas hoy en día, el que se centra en la lucha por la igualdad entre sexos, los derechos de los gay, los transexuales, etc. Esos son los aspectos que el feminismo de primera y segunda generación no trataba. Las primeras feministas nos allanaron el camino garantizándonos el derecho al voto y reivindicando nuestros derechos en el entorno laboral.

Este movimiento da por sentados muchos de los logros obtenidos por las primeras feministas, y afirman que “no hay ningún sistema patriarcal porque si lo hubiera las mujeres no podrían votar, divorciarse, ir a la universidad, desarrollarse profesionalmente, vivir solteras, abortar, etc". Ya. Pues tenemos todo eso gracias a que las feministas han luchado por obtenerlo. El derecho al voto fue una victoria tremendamente dura de obtener. La lucha por el derecho al aborto sigue aún hoy y está siendo ardua y agotadora.

En esencia, la mayor parte de los argumentos de Women Against Feminism se reducen a la afirmación de que “ya se han ganado todas las batallas”, lo que resulta muy fácil de decir cuando todas esas batallas se libraron cuando ni siquiera sabían por qué se estaba luchando.

No siento odio ni una especial decepción ante este blog. Como ocurre con el movimiento por el derecho de los hombres, parece que muchos de los problemas de esas mujeres podrían resolverse con cinco minutos de conversación. No obstante, yo les recomendaría que cambiaran el nombre del blog por el de “Mujeres que se harían un gran favor aprendiendo lo que realmente es el feminismo”. Algunas de ellas incluso han arremetido contra los diccionarios, pero ese tampoco es un obstáculo insalvable.

Ahora, si me disculpan, hace semanas que no como nada, ya que toda mi comida está en frascos o envases y, por tanto, no puedo acceder a ella. Por favor, mándenme ayuda.

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