23 cosas que deberías evitar si planeas hacer shows DIY
Friendstival 2017. Foto: Paola Baltazar - Arte/intervención: Andonella

23 cosas que deberías evitar si planeas hacer shows DIY

Te contamos algunos errores de la autogestión que pudimos evitar si alguien nos hubiera avisado antes.
28.11.17

Cuando empiezas un proyecto propio a nivel musical, generalmente los principales motivos de la autogestión son seguir el sueño de hacer shows de tus bandas favoritas o explorar géneros/mercados que hasta la fecha nadie ha promovido. También el estar hasta la madre de la forma en que otros promotores/agencias trabajan con las bandas que te gustan es un incentivo, ya sea por el mal sonido, los precios excesivos, la organización, prácticas como cobrar por tocar o ponerlos a vender boletos, etc.

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Sin embargo, hay un trecho muy grande entre hacer las cosas DIY y hacerlas bien. De entrada no todos nacemos sabiendo hacer shows y/o festivales y hay muy pocas escuelas en México que realmente imparten este tipo de carreras. No es como que de puberto digas: “Papá, yo quiero estudiar Music Business”. Mucha de esa escuela la aprendes “a putazos” (como coloquialmente se dice), escarmentando en cabeza propia —pocas en cabeza ajena— y, por último, viendo prácticas que precisamente son las que te hacen decir: “Nel, yo no quiero hacer las cosas de esta manera”.

En INTRSTLRS empezamos haciendo shows con bandas de post-rock mexas que siempre veíamos tocando con otras que nada tenían que ver musicalmente. Nuestro sueño era hacer un show de Austin TV con estas bandas (a la fecha no lo hemos logrado). Poco a poco, empezamos a colaborar con colectivos, agencias, disqueras, bandas, managers y promotores, abriéndonos camino entre las pequeñas productoras y haciendo una labor por estos géneros. Entre las bandas mexas que hemos ayudado a impulsar se encuentran Jean Loup, De Osos, The Polar Dream, Sierra León, Sad Saturno, Sadfields, Sunset Images, entre otras.

Posteriormente, tan sólo en 2017 logramos traer a 10 bandas que jamás habían tocado en México: Totorro (Fr), Caspian (EU), Ttng (Eng), Mylets (EU), This Will Destroy You (EU), Delta Sleep (Ing), Russian Circles (EU), Pretend (EU), Sleep Party People (Den) y Tijuana Panthers (EU). Todo esto nos ha costado caídas, tropiezos y dinero, pero nos hemos mantenido de pie con el fin de seguir cumpliendo el sueño compartido de al fin ver a estas bandas en México.

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En estos tres años que cumplimos como INTRSTLRS y cinco que el fundador lleva organizando shows, nos ha pasado de todo, nos hemos caído, pero también nos hemos sabido levantar y ganarnos nuestro lugar en este competido campo de la autogestión. Y sin creernos que ya nos las sabemos todas, para todo aquel que quiera emprender este camino o mínimo darse una idea de qué pasa tras bambalinas en un show DIY, aquí les dejamos una pequeña aportación con nuestra propia experiencia (y a veces ajena) de prácticas que sería preferible evitar.

Jean Loup en el Bajo Circuito. Foto: David Barajas.

1. No pongas a las bandas a vender boletos

El hecho de que una banda nueva o posicionada tenga que vender boletos para asegurar una convocatoria nos parece denigrante. Así como es obligación de las bandas generar convocatoria, es sobre todo chamba del promotor (que está creyendo en el/los proyectos) darle la difusión al evento para atraer al público a su show.

2. No te emboraches en tu propio show

Un clásico de los promotores DYI.

3. Conoce el venue

Como banda tienes que conocer el lugar donde vas a tocar. Lo recomendable es llegar a la hora que te citan los promotores para poder hacer las pruebas (soundcheck) necesarias para que todo suene como se debe. Si las condiciones no son las más adecuadas, habrá que buscar la manera de que suene lo mejor posible.

Como promotor, debes considerar el venue según la o las bandas que quieres poner a tocar, según sus necesidades y la proyección de asistentes que tengas. Sobre todo si el formato es de festival. Por ejemplo, fue una tragedia pasar 12 horas en un Indie Rocks! atascado de gente en nuestro pasado Forever Alone Fest.

Sleep Party People en el Niza 40. Foto: Paola Baltazar.

4. No te comas el catering de las bandas

El respeto al monchis ajeno es la paz.

5. Ponle cinco pesitos de producción a tus flyers/posters

Hemos visto ir y venir una serie de “artes” de shows horribles. Estamos seguros que la parte visual es un gran complemento a la hora de promocionar un show.

De entrada hay cosas bien básicas como: si son varias bandas y sus logos no están chidos, usen una tipografía general para toda la info. Ojo, no abusen de las tipografías y pongan un chingo en un mismo cartel. Por otro lado, busca un diseñador/ilustrador que vaya con el concepto que le quieras dar al show. ¡Hasta los punks siguen una línea y les funciona! Consideren que esta es su carta de presentación.

6. No esperes que llegue mucha gente si no le das difusión a tu evento

Repetimos: la difusión es importante, ya sea a través de redes sociales, con pósters en las calles, de boca en boca. Pero no des por hecho que va a llegar un chingo de gente aunque tu cartel incluya bandas ya posicionadas.

Date cuenta que hoy en día hay una saturación de oferta de conciertos (sobre todo en la Ciudad de México), y lo único que hará que alguien se decida entre tu evento y cualquier otro, es lo que le ofreces al público y cómo se lo vendes.

Delta Sleep en Xalapa. Foto: Paola Baltazar.

7. No pidas cables, cuerdas, platillos o ¡guitarras! a la mera hora

“Eh, we, ¿no tendrás un cablecillo que me prestes? Es que olvidé los míos, jeje”.

8. No abuses de pedirle el equipo a las bandas

Como promotor tienes que considerar que es tu obligación que tu gig cuente con el equipo (PA y backline) necesario para que las bandas toquen. Se entiende que cuando empiezas, pidas algún ampli o cosas prestadas a la banda porque se apoyan entre todos. Pero mientras avanzas tienes que hacer las cosas de manera más profesional y conseguir tus proveedores, en caso de que el venue no cuente con lo necesario.

9. No te pelees con tu bandmate a medio show

Es horrible ver a una banda quejándose o haciendo dramas encima del escenario.

Russian Circles en El Salón Los Ángeles. Foto: Daniel Patlán.

10. Si tus shows valen 20 pesos, algo estás haciendo mal

Hemos malacostumbrado a los asistentes a pagar covers que no funcionan ni para las bandas ni para el promotor. Está chingón que consigas que las bandas no te cobren o te pidan nomás unas cheves por tocar. Sin embargo, pongamos un ejemplo:

En un evento se consideran gastos como PA y backline (4,000 pesos), transportación (1,500 pesos), catering (1,500 pesos), arte/flyer (1,500 pesos) y publicidad (1,500 pesos). [Los costos son estimados]. Esto da un total de 10,000 pesos sin considerar otras cosas como renta del venue (en caso de que haya) y los honorarios para las bandas y tu staff. Nomás para salir tablas con este gig y el número mágico de asistentes (100) necesitas poner un cover de mínimo 100 pesos. Si malbaratas tu show malacostumbras a la gente a que pague poco por algo que realmente te cuesta a ti y a las bandas. Hagamos conciencia.

11. Nunca subestimes una barra libre

Ni a los borrachos.

12. Cambios de venues, no importa que todo esté firmado y anunciado

Siempre corres el riesgo de que se te caigan cosas. Considera que, por ejemplo, la Ciudad de México es muy voluble y así como puede temblar, pueden clausurar el venue o el booker del lugar se te puede querer pasar de lanza y cancelar de último minuto. Para estas situaciones hay que tener una segunda opción a la mano, por si las moscas.

Totorro en el Foro Indie Rocks! Foto: Alfonos Lebrum.

13. Managers inmamables

En la industria mexicana nunca falta el manager que se cree más rockstar que la misma banda. El punto es que estos sujetos exigen cosas sin sentido sobre todo para bandas que apenas y conocen en su casa. Si te ha tocado lidiar con alguno de estos, sabrás a qué nos referimos. No seas ese tipo.

14. Sin cambio en taquilla/merch

Si tu colectivo o productora vende merch o simplemente para el cover el día del evento, considera tener cambio para tus artículos que vendes. ¡Ve temprano al banco y cambia uno de a 500!

15. Aceptar el dinero de una banda que no te gusta

Entendemos que a veces estamos limitados de presupuesto para hacer shows, sobre todo cuando hay que traer bandas extranjeras. Hay bandas o proyectos que igual tienen el presupuesto y estarían encantados de abrirle a esa banda que estás trayendo; sin embargo, no creemos que sea una buena práctica que una banda pague por tocar y mucho menos si el proyecto no es bueno. Hay bandas que tienen el varo, pero no el talento.

Pretend en Departamento. Foto: Daniel Patlán.

16. Respeta tus horarios

Es horrible llegar a un show al que te citan a cierta hora y empieza a tocar la primera banda dos horas o más después. Considera tus horarios y tus soundcheck para empezar a la hora que pusiste en tu evento, no seas así.

17. Lista de invitados +99

Piensa que tus invitados no van a pagar y si tu evento depende de la taquilla será mejor limitar tus accesos gratis. Al final, recuerda que esta práctica también malacostumbra a tus amigos a que siempre van a querer entrar de a grapa a tus eventos.

18. No hay suficiente crew

Nunca está de más apoyarte en tus amigos o primos para llevar a cabo el evento, manos nunca te van a sobrar.

Russian Circles en el Salón Los Ángeles. Foto: Daniel Patlán.

19. Riders y stage plots nivel Auditorio Nacional

Entendemos que estudiaste música y exiges que tu set esté al nivel para que se escuche lo mejor posible. Sin embargo, muchas veces la misma capacidad del venue o del escenario limita la producción. Arma tus documentos según el venue. No es lo mismo tocar en El Multiforo Alicia que en El Plaza Condesa.

20. Ya empezó el show y no han mandado la lista de invitados

Como organizador, debes cuidar que se respeten las fechas de entrega. No está nada chido que tengas a un manager o miembro de la banda entorpeciendo la fila y pidiéndote que metas al primo, a la novia o al amigo al evento.

21. Juntar más de 6 bandas y decir que es un festival

Hoy en día juntar unas cuantas bandas y hacer un show de más diez horas ya se considera festival. Pero un “festival” va más allá de eso, como lo dice el diccionario: “Conjunto de actuaciones o representaciones dedicadas a un arte o a un artista que tienen lugar en un período determinado, a veces con carácter de competición”. Como ven, involucra más actividades, y también días, que sólo poner bandas a tocar. Pónganse al tiro.

Delta Sleep en el Bajo Circuito. Foto: David Barajas.

22. Pequeños gastos a nivel producción (pulseras, taxi, flyers)

Así como los gastos hormiga, hay pequeñas fugas de dinero que terminan dejando las cuentas en números rojos. No olvides considerar en tu presupuesto pulseras, flyers, los taxis, props, las cocas de los polis (por si acaso), los taquitos de tu staff (te lo agradecerán), etc.

23. Fritos everywhere

En este camino, por más controlado que hemos querido tenerlo todo, nos hemos dado cuenta de algo: managers, bandas, promotores, bookers, dueños de venues, todos, repito ¡todos! son unos fritazos… Así que aunque consideres estos puntos, recuerda que siempre habrá a quién se le vaya el pedo o de plano le valga madre.

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