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Sexo

Sorprendentemente, comerte tu propia mierda no es tan malo como crees

Averiguamos hasta qué punto es antihigiénico el ‘ass to mouth’.

por Christine Ro; traducido por Mario Abad
23 Abril 2019, 3:30am

Emojipedia/Apple

La situación

Tu amiga (llamémosla Becky) es la encargada improbablemente buenorra de un restaurante de comida rápida. Pese a ser una tía guay, atractiva y con la cabeza bien amueblada, siente atracción por Dante, un tipo fofo, indeciso terminal. Dante y su mejor amigo, Randal, tienen muy claro que el ass to mouth ⎯que una polla pase directamente del culo a la boca de la misma persona; también se conoce como A2M⎯ es una guarrada. Sin embargo, Becky se pregunta si, en el calentón del momento, hacerlo realmente sería para tanto. ¿Está equivocada?

La realidad

Si vas a chupársela a un tío que te la ha metido por el culo y no lo tenías muy limpio, obviamente en el pene podrían quedar restos de materia fecal, con lo cual cabría la posibilidad de que acabaras metiéndote en la boca trocitos de tu propia caca. La pregunta es: ¿resulta tan asqueroso como suena? Quizá no. Está claro que las heces contienen muchas bacterias, como la shigella, un grupo de bacterias que pueden provocar diarrea y disentería. Existe el riesgo de transferir ese organismo del recto a la boca y, por tanto, a tu sistema gastrointestinal. Pero mientras estés ingiriendo tus propias heces y no las de tu pareja, el riesgo de enfermar es, sorprendentemente, muy reducido.

Timoty Sly, epidemiólogo y experto en riesgos para la salud pública en la Universidad Ryeson de Canadá, señala que “el riesgo no tiene por qué aumentar cuando hablamos de transferencia de patógenos intestinales NORMALES ⎯los que provocan la gastroenteritis⎯ en el mismo cuerpo. Si en tus intestinos estuvieran presentes la E. coli enterohemorrágica o la Campylobacter (un tipo de bacteria que provoca la intoxicación alimentaria), añadir algunas más no cambia las cosas demasiado en el canal alimentario”. En ese caso, el único obstáculo sería el reflejo nauseoso, ¿no? Bueno, más o menos.


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Lo peor que puede pasar

Aunque no es probable, las bacterias y otros organismos del recto podrían transferirse a la boca. “Podría haber cierto riesgo de infección por E. coli u otros parásitos intestinales”, señala June Gupta, director asociado de normas médicas en Planned Parenthood Federation of America. “Aunque es muy poco probable que la práctica de sexo anal seguida del oral por la misma persona sea dañina, siempre es mejor evitar poner en la boca algo ⎯ya sean dedos, un pene, juguetes sexuales, etc.⎯ que haya estado en contacto con un ano”, añade.

El riesgo es mayor en determinadas situaciones, como cuando se practica entre varias personas sin protección. Por obvio que parezca, Sly recuerda que, en el caso de personas con el sistema inmune deprimido, o que hayan sido sometidas a un trasplante reciente, tengan VIH o hayan recibido algún tratamiento para el cáncer, podría desarrollar infecciones debido a la aparición de una nueva especie de bacteria en su organismo. En otras palabras, los organismos que normalmente habitan en los intestinos pueden no tomarse muy bien que se les pase a la boca desde el culo. Lo mismo ocurriría con personas que estuvieran tomando antibióticos, que eliminan las bacterias beneficiosas que normalmente habitan en el intestino, dejando que las bacterias dañinas introducidas en la boca desde el culo camparan a sus anchas sin competencia.

Hay gusanos parasitarios que también pueden provocar autoinfecciones. Por lo que respecta a las infecciones comúnmente asociadas al sexo, también es posible reinfectarse con herpes, aunque es muy poco frecuente. Para que sucediera, haría falta que el virus se transmitiera desde una herida abierta de una parte del cuerpo a otra. Erin Basler, educadora sexual del Centro para el Placer y la Salud Sexuales, señala que “los desgarros rectales producidos por la penetración anal incrementan el riesgo de contagio de ITS por microabrasiones causadas al cepillarse los dientes”. En este caso ayudaría usar lubricante.

Por último, hay unos pocos estudios que sugieren que la gonorrea puede transmitirse entre el recto y la faringe, según indica una investigación de 2017 llevada a cabo por científicos de la Universidad de Melbourne. La gonorrea faríngea suele ser asintomática, según el CDC, aunque a veces puede causar irritación de garganta. Pero eso no quiere decir que sea inofensiva, ya que sigue existiendo riesgo de transmitirla a parejas sexuales. Y, en general, tal como señalan en el CDC, “es posible tener una ETS en más de una zona del cuerpo al mismo tiempo”. En resumen: cabe la posibilidad de infección o reinfección si una o más de las personas que lo contraen ya estaban previamente infectadas con algo; y la posibilidad es aun mayor si esas personas tienen el sistema inmune debilitado.

Qué le puedes decir a tu amiga

Puedes decirle a tu amiga Becky que, en principio, no tiene por qué preocuparse. Si tanto ella como su pareja están libres de infecciones, es muy improbable que practicar el A2M provoque problemas de salud de algún tipo. El chico podría limpiarse el pene o ponerse un condón antes de que entrara en la boca. Basler propone “una medida de seguridad adicional para quienes quieran experimentar la sensación del A2M sin los riesgos bacteriológicos, consistente en que la pareja que recibe use un condón interno. Retirando previamente el anillo interno, estos condones pueden usarse en el ano, adquieren la temperatura del cuerpo y son muy poco molestos para ambas partes”.

Otra opción es que Becky y su pareja lo hagan al revés: primero en la boca y luego en el culo, aunque es cierto que programar hasta tal punto el orden de las prácticas sexuales puede cortar bastante el rollo. En pleno calentón, es normal que se acabe aparcando la precaución. El contagio por practicar A2M “es uno de esos riesgos que podría minimizarse con una correcta planificación, aunque que funcione o no dependerá de los participantes en última instancia”.

En cualquier caso, como dice Ruth Neustifter, profesora adjunta y educadora sexual de la Universidad de Guelph, en Ontario, “Lo importante es que las bacterias del trasero se queden en el trasero, que es su sitio”.