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Guía del estudiante

Así es estudiar uno de los grados con menos salidas laborales en España

Universitarios andaluces hablan de la universidad y de sus perspectivas laborales.

por Almudena Checa
10 Septiembre 2018, 4:00am

El 30% de la población activa en España ya es universitaria, y suma y sigue. Según datos del Ministerio, más de un millón y medio de jóvenes de entre dieciocho y veinticuatro años cursa estudios de grado o de posgrado; casi 200.00, accediendo al mercado laboral cada año. El título allana el camino pero no es garantía de nada: casi un 15% de los titulados menores de 35 no tiene empleo. Nada que no se sepa.

El origen de todos los males se encuentra en las deficiencias y las desigualdades del tejido productivo dentro del territorio (el tejido productivo con mayor desarrollo favorece la ocupación cualificada), en el funcionamiento mismo de las instituciones laborales y en un sistema educativo cambiante. Una vez más, todo apunta a que el problema es de carácter estructural.

La universidad española apuntala este desastre que, entre muchas otras vergüenzas, nos otorga una de las primeras plazas en el top de desempleo de titulados universitarios entre los países de nuestro entorno. No contentos con eso, de las submuestras de la EPA, llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística, se desprende también que un 22,4% de los graduados ocupados trabajan en puestos que no requieren tanta formación (o no son “de lo suyo"), y un un 21,4% no tiene un empleo estable ¿Te suena esta canción?


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El caso andaluz merece un inciso: cuando se publicó la encuesta, enero de este año, algo más del 47% de los andaluces menores de veinticinco estaban desempleados, frente al 34,7% nacional. In your face. Aunque parece ser que la situación mejora y, en términos relativos, Andalucía muestra una de las subidas más favorables (4,4%).

Por otro lado, casi tan importante como estudiar es qué estudiar. Los vaivenes del mercado laboral generados por la crisis de 2007 igualaron los porcentajes de parados licenciados en carreras de Ciencia en Humanidades y Letras —por entones, casi el doble al de, por ejemplo, algunas carreras técnicas—. Cuando los datos del empleo empiezan a mejorar, los héroes de Humanidades continuan mordiendo el polvo.

En 2016, su tasa de empleo está estancada. Salimos a la calle para hablar con estudiantes de algunos de los grados que lo tienen más complicado a la hora de ponerse en circulación en el mundo laboral. ¿Son conscientes de ello y saben lo que les aguarda, o viven engañados bajo alguna influencia tóxica como, por ejemplo, las charlas TED?

Jose, fotografía cortesía de Jose

Jose, 19 años, estudia segundo de Comunicación Audiovisual, Universidad de Málaga

VICE: Según la EPA, la tasa de paro de los graduados en CAV es del 26,4%.
Jose: Lo achaco a que todo lo referente a la comunicación y la información está muy poco valorado... Twitter es gratis y a muchos ya les vale con eso. Los datos sobre el paro juvenil me alarman un poco. Me inquieta pensar en qué voy a hacer después de acabar la carrera. Hay que tener en cuenta estos datos y hay que empezar a moverse y tener ganas de hacer cosas. La universidad podría formar a profesionales de verdad. Refiriéndome en concreto a la Universidad de Málaga, creo que en Comunicación, más allá de los planes de estudiar —hay que estudiar, ojo—, se podría hacer mucho por mejorar la preparación del alumnado.

¿Cómo valorarías el papel de la universidad y del profesorado de cara al empleo?
Hay mucho libro con patas... En el caso de audiovisuales, creo que lo ideal es que un profesor cuente con experiencia profesional, en las aulas y en el sector. En mi caso, este curso pasado han sido muy jóvenes como para tener tablas. Espero que en los cursos siguientes nos hablen y nos orienten laboralmente. De momento, por parte de algunos profesores, me llega pesimismo. No parece que apuesten por nosotros. Diría que solo un par de profesores han sabido motivarnos.

"Aquí hay pocas oportunidades, aunque, paradójicamente, la carga de trabajo es brutal, por lo que he visto en las prácticas"

Y si eso no cambia, ¿qué?
Hago prácticas remuneradas en una cadena de televisión local, pero me las busqué yo porque para participar en el convenio de prácticas tengo que tener aprobado el cincuenta por ciento de los créditos y yo quería empezar a hacer cosas ya. Intenté que me reconocieran las prácticas, pero no ha habido suerte con la UMA. En las prácticas estoy aprendiendo más que en todo el curso, sé cómo funciona un medio desde dentro, que —aunque se trate de una tele local— es un trabajo sacrificado.

De cara al futuro, ¿te planteas irte fuera de Andalucía después de acabar tus estudios?
Si, definitivamente, habrá que irse fuera. Aquí hay pocas oportunidades, aunque, paradójicamente, la carga de trabajo es brutal, por lo que he visto en las prácticas.

Me gustaría estudiar en la Escuela Internacional de Cine de Cuba. Igual soy demasiado optimista, pero ojalá esté cumpliendo mi sueño de convertirme en director de cine o, al menos, estar en proceso. Voy a necesitar años de formación.

Marina, 20 años, estudia traducción e Interpretación, Universidad de Málaga

VICE: Con tu experiencia de estos años, ¿qué valoración haces del grado que estudias?
Marina: Yo mejoría los planes de estudios. Enfocaría mejor las materias, a veces damos cosas que no tienen nada que ver con lo que hacemos. Y, por supuesto, convenios de prácticas coherentes. ¡Hago idiomas, y no puedo hacer prácticas por el convenio hasta cuarto! Sin experiencia, no se puede trabajar en este país.

Una buena noticia: con un 16,5%, tu grado es de los que menos paro registran en Humanidades.
Dedicar tanto esfuerzo y luego trabajar en otra cosa distinta o directamente no encontrar trabajo... Lo que pienso es que ojalá mejore la situación cuando me toque a mí.

¿Qué planes tienes para cuando acabes?
Cuando me gradúe supongo que haré un máster. Es imprescindible, hay que pasar por ahí para tener opciones de encontrar trabajo.

Beatriz, foto cortesía de Beatriz

Beatriz, 19 años, estudia tercero de Educación Social, Universidad de Málaga

VICE: ¿Por qué elegiste este grado?
Beatriz: Me gustaría ser policía, pero no quería perderme la universidad, así que elegí una carrera que estuviese relacionada con temas sociales para tener una visión más amplia. Estoy contenta. Los contenidos me parecen muy interesantes. Tratamos cuestiones que están en el día a día de la sociedad y en las que nunca te paras a pensar.

Compañeros de otros grados se quejan de que el profesorado proviene del mundo académico y es todo teoría.
Por suerte, la mayoría de los profesores que he tenido tienen años de experiencia en el campo que enseñan, y se nota. Saben de lo que hablan y, además de conocimientos, transmiten su manera de hacer las cosas.

En la rama de ciencias cociales, tu grado tiene de las tasa de paso más elevadas, un 20,1%.
Los grados de ciencias sociales, por lo general, tienen mucha demanda. La nota de corte, además, suele ser baja. Eso son muchos graduados al año en carreras que tienen salidas encaminadas a trabajar para la Administración en muchos casos y es complicado.

El paro juvenil es un drama. La gente de mi clase y yo nos estamos mentalizando: pasaremos por ahí. Nuestro grado tiene pocas salidas y no se convocan oposiciones específicas.

¿Has hecho prácticas? ¿Crees que te han sido útiles?
Sí, estuve haciendo prácticas como refuerzo de apoyo escolar a menores con vulnerabilidad familiar en un barrio marginal de Málaga. No me pagaban, pero lo experiencia me gustó y valió la pena por el trato con los niños. Por lo demás, fue un poco frustrante en cuanto al trato con los responsables y la organización de las prácticas, no estaban orientadas a nada. Pasaban de nosotros.

¿Cuál encuentras que es la ventaja de estudiar un grado?
La ventaja la veo muy clara a la hora de hacer oposiciones. Tienes más puntos. En mi caso, los que hacen un grado superior sobre temas sociales tienen más oportunidad de encontrar un trabajo porque desde el inicio están haciendo prácticas y la experiencia es crucial. Cuando acabas la carrera, tienes un título.


Jesús, 24 años, Graduado en Publicidad y RRPP por la Universidad de Málaga, estudia un máster de Creación Publicitaria en Madrid

VICE: ¿Cómo valorarías tu paso por la universidad?
Jesús: Lo mejor de la universidad, los compañeros que he tenido. El grado que cursé está obsoleto en cuanto temario y metodología. ¿Una clase teórica para ver el funcionamiento básico de Facebook? ¡Somos millennials! La enseñanza está muy alejada del contexto en el que se mueve el mundo de la publicidad.

¿Crees que las universidades andaluzas son competitivas con respecto al resto de universidades españolas?
En el ámbito de la comunicación, no, pero en el caso de las ingenierías o grados de la rama sanitaria, las cosas están más igualadas. Además, por la parte que me toca, el negocio de la comunicación está fuera. Cuando alguien acaba un grado de comunicación tiene dos opciones: marcharse a Madrid o Barcelona a ver cómo le va o quedarse aquí y trabajar en algo que nada tiene que ver. Yo me he ido a Madrid para hacer un máster e intentar entrar en una agencia.

"Creo que la inserción laboral es la gran asignatura pendiente de la Universidad"

¿Qué consejo le darías a alguien que empieza publicidad?
Le recomendaría que no hiciese tanto caso a los profesores; la teoría se aprende con la práctica. Le diría que se empapase de creatividad, que viese festivales de publicidad —el de Cannes es muy bueno—. Le animaría a participar en todos los certámenes que pueda, que es lo que le realmente le va a abrir puertas en el futuro.

¿Qué le dirías a Duque?
A Duque le diría que crease la figura del orientador laboral o algo parecido. Creo que la inserción laboral es la gran asignatura pendiente de la Universidad en Andalucía. En el caso de Publicidad, las prácticas son esenciales, pero los convenios de prácticas han de regularse mejor. Estuve haciendo las prácticas en el Ayuntamiento de Mijas, en Atención al Ciudadano en el Área de Juventud. Nada que ver. Las prácticas me sirvieron para saber lo que no quería hacer, todo lo contrario.

Pedro, 23 años, graduado de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, estudia un máster de Arte Digital para Videojuegos en la Complutense

VICE: Cuando elegiste el grado, ¿sabías dónde te metías?
Pedro: No. Tengo amigos que hicieron la licenciatura de Bellas Artes y me orientaron un poco pero, al ser un grado, el plan de estudios era muy distinto. Asignaturas que antes se daban a lo largo de un año y medio, se imparten en un semestre.

La tasa de desempleo de Bellas Artes (40,3%) es la tercera por la cola. ¿A qué se debe?Principalmente, porque en España no se valora nada el arte, y mucho menos el contemporáneo. Si me pongo a buscar un trabajado “de lo mío”, cero. Pero si lo encuentro, el cliente me pedirá que me limite a esto o aquello por la tarifa. Imagina que alguien contrata a un abogado para que lo represente en un juicio y le pide que haga una defensa un poco fácil, sin profundizar mucho...

¿Sigue teniendo sentido hacer una carrera de Humanidades, Letras o Artes?
Pfff... Sí, si las carreras de Humanidades se tomasen con la misma seriedad que las “otras”, aunque tampoco estas están todo lo bien que deberían.

¿Hacia dónde te gustaría enfocar tu carrera profesional? ¿Te planteas irte fuera?
Quiero enfocar mi carrera hacia el mundo del videojuego, pero las salidas profesionales en Andalucía y en España están muy difíciles. Madrid y Barcelona se usan como plataformas para salir fuera. Por el máster que estoy haciendo, posiblemente, iría a Estados Unidos, pero si pienso en todo el jaleo burocrático... Deberían darnos clases prácticas de cómo hacer los papeles para ir a trabajar fuera.

Un consejo para alguien que empiece ahora.
En primer lugar: que pase del programa del profesor, que se busque los temarios y que utilice internet para saber qué es lo que se está haciendo. Yo fui al ritmo que marcaban los profesores y eso hizo que me estancase. Por otro lado, le aconsejaría que se preguntase a sí mismo qué es lo que le gusta y por qué se mete en esto y que lo lleve a término, que se centre en eso y no en lo que le diga el profesor. En Bellas Artes, por lo general, los profesores son artistas frustrados que transmiten sus manías y no tienen una base teórica potente, pero a chavales de dieciocho años les piden que tengan un discurso cargado de contenido filosófico. Un sinsentido.

¿Algo que decirle al Ministro?
Le pediría que hubiese programas de empleo real. Las plataformas que existen actualmente no funcionan. Mejorar las ayudas y las becas. Para mi máster no hay becas y estoy reventando la economía familiar.

Francisco

Francisco, 23 años, estudia segundo de Comunicación Audiovisual, Universidad de Málaga

VICE: ¿Cómo está siendo tu experiencia en la universidad?
Francisco:
Cursé tres años de Economía, en la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales: las instalaciones, algo deterioradas (la facultad tiene más de 50 años), y a muchos profesores les faltaban las ganas de ir a trabajar. La facultad de Comunicación sale ganando en la comparación, el ambiente es muy distinto.

Dejaste Económicas por Comunicación Audiovisual, ¿eres un valiente?
Pasé de una que tenía un porcentaje alto de empleabilidad a otra que no... Esta es una carrera vocacional. Nuestro grado nos da una formación muy amplia sobre muchos aspectos y después decidimos en qué especializarnos. La mayoría de los que cursamos este tipo de carreras conocemos la realidad del mercado laboral, sabemos lo difícil que es y somos conscientes de la precariedad que existe. Tenemos compañeros que, por adquirir experiencia, trabajan gratis... pero lo hacemos porque es lo que nos gusta.

¿Harás prácticas?
Aún no puedo hacer prácticas de audiovisuales, pero tengo la experiencia de la FP Dual, donde se hacen prácticas durante los dos años que dura el módulo superior. El problema es que, con los convenios, las empresas donde se realizan se aseguran mano de obra cualificada gratis año tras año... No contratan a nadie. Yo mismo pude observar como el dueño de la empresa sustituía, poco a poco, a los trabajadores por alumnos en prácticas a los que no tenía que pagar nada.

Cuando lees las noticias sobre el desempleo juvenil, ¿qué se te pasa por la cabeza?
Es triste. Además de escaso, el empleo juvenil es el más precario. Los jóvenes solemos aceptar situaciones más desfavorables porque estamos empezando y nos agarramos a lo que sea. Los empresarios se aprovechan de eso.

¿Alguna solución que se te ocurra?
Un salario mínimo más digno para empezar.

"Los jóvenes solemos aceptar situaciones más desfavorables porque estamos empezando y nos agarramos a lo que sea"

¿Te planteas ir fuera después de acabar?
Supongo que Madrid o Barcelona. Creo que allí tendría más posibilidades de encontrar trabajo.

¿Qué te ves haciendo dentro de cinco años?
Soy optimista con respecto a mi futuro. Pienso que el que trabaja y es constante, al final, consigue lo que quiere por muchos obstáculos que se encuentre en el camino. La clave está en ser activos y buscarse la vida. Este es mi primer año de carrera, pero ya he estado haciendo de fotógrafo en algún evento. Es importante ir haciendo contactos dentro del sector.

¿Y qué es lo que te parece más criticable de todo el modelo universitario español?
Soy muy crítico con la política de becas. Se que impide la concesión a aquellos que deciden cambiar de carrera o que deciden volver a estudiar tras un parón en sus estudios universitarios